domingo, 31 de julio de 2022

Stefan Zweig: Mendel el de los libros (**/***)

(64 pág.; Acantilado)              (45; julio de 2022)

He de indicar que la puntuación entre dos y tres estrellas es debida al número de páginas y no a la calidad del texto o a la historia, que se merecen el máximo de tres estrellas; pero dado que este es el autor del que leo un libro cada diez de otros, he preferido ajustar la nota por abajo, pues no muy tarde volveré a leer otro de sus inmejorables cuentos.

Este libro lo tenía recomendado desde hace tiempo y también lo hace Irene Vallejo (El infinito en un junco), así que lo escogí para el CLC, que cumplía dos años este mes, y parece ser que ha gustado.

El inicio de la historia es la parte que más me gusta del libro: el narrador entra en un bar en el que supone que no ha entrado nunca pero algo llama su atención y, entonces, empieza a recordar que cuando era estudiante había estado allí y que había una persona muy singular, Mendel, al que le había preguntado por bibliografía para un trabajo que tenía que hacer. En mis palabras es algo muy banal, y si lo he descrito es porque no desvelo nada y, en cambio, cualquiera que lo lea apreciará que mi resumen, que sí lo es, puede alcanzar, en la pluma de Zweig, altos vuelos y muchas páginas, haciendo que el lector recorra con el narrador los rincones del bar y quiera saber qué sucedió tantos años antes.





“De vuelta en Viena tras una visita a los barrios de la periferia, me vi inmerso de improviso en un chaparrón que, con húmedo látigo, perseguía a la gente obligándola a correr hasta los portales de las casas y otros refugios.”



viernes, 29 de julio de 2022

Platón: Obras completas - V (***)

(451 pág.; Aguilar)                 (46; julio de 2022)

La imagen que aparece es la parte del león de las casi quinientas páginas que me quedaban para acabar con el libro de Platón y, nuevamente, me parece increíble la capacidad de crear todo un corpus legislativo partiendo de la nada, literalmente: en un territorio vacío asienta a 5.040 personas  exactamente (porque ese número es divisible por todos los números del 1 al 12 menos el 11), divide el terreno en doce partes iguales y otras muchas más divisiones y les da a cada familia dos terrenos, uno mejor y otro no tan bueno, y deja sitio para los lugares oficiales, etc, etc.

Luego se dedica a indicar cómo elegir a todos los magistrados, guardianes de las leyes, jueces y demás miembros que se precisa en una ciudad… y comienza a legislar. Y todo con un detalle como si el mundo no se fuera a acabar o él tuviera todo el tiempo para hacerlo (no lo tuvo y se quedó sin revisar toda esta parte). Baja tanto al detalle con el quién, el cómo, el cuánto y todo esto en relación a todos los casos que pueda darse que el Gran Hermano no fue invención de Huxley sino de Platón. Si yo tuviera su tiempo (y sus ganas) contaría la cantidad necesaria de personas que indica que son precisas y tengo mis dudas de que con las poco más de cinco mil haya suficientes, teniendo en cuenta que solo los hombres libres se tienen en cuenta para estos cargos.

Después de Las leyes están los diálogos dudosos, los apócrifos y las definiciones. Largo camino he recorrido y sé que no he sacado de él todo lo que hubiera podido, pero no me quedaré con la ganas de haber leído a Platón… medio siglo después de haber comenzado.





“Ateniense.– Decidme, extranjeros: ¿es un dios o un hombre aquel a quien vosotros atribuís el origen de vuestras leyes?”



viernes, 22 de julio de 2022

Sasha Abramsky: La casa de los veinte mil libros: (**)

(368 pág.; Periférica)             (44; julio de 2022)

Hace algún tiempo que regalé este libro a Anna porque a los dos nos gustan los libros y pensé que también a los dos nos gustaría vivir en una casa con tantos (quizá más a mí, que miro con verdadera y sana envidia las casas de escritores como Marías o Pérez Reverte, entre otros que no recuerdo, pero que todos tienen decenas de miles; yo, gracias a Marisol, me he de conformar con un escaso par de miles). El mensaje que quiero dar con esta entrada, aparte del obvio, es que no me fijé mucho de lo que trataba y, si lo hice, me pareció bien, aunque una vez leído ya no tanto.

El autor es bisnieto y nieto de importantes rabinos, profundamente conocedores de todos los textos sagrados judíos y su padre era un coleccionista de libros tanto judíos como comunistas, además de libros valiosos por su antigüedad o por alguna característica que los diferenciaban, como primeras ediciones, manuscritos, dedicados o cartas. El libro trata de la vida de su abuelo, nacido en Rusia, comunista convencido hasta la declaración de Kruschev de que el camarada Stalin había condenado a muerte o a Siberia de por vida a personas inocentes. El personaje es verdaderamente interesante porque, sin tener estudios superiores, en todo a lo que se dedicó en su vida llegó a ser alguien importante, logrando dar clases en Oxford o siendo un especialista de libros antiguos en las casas de subastas.

El autor nos va describiendo la casa de sus abuelos a través de las estancias, la cantidad y calidad de los libros que se encuentra en cada una de ellas, las reuniones con decenas de personas destacadas en múltiples campos del saber y, a la vez, la vida de su abuela que, a pesar de ser una profesional, se dedicaba en cuerpo y alma a alimentar los cuerpos de los que vivían en la casa más todos aquellos que se presentaban y se podían quedar a comer, cenar y, en algunos casos, a vivir.

Un cierto desorden cronológico más alguna información redundante que se va dando hacen que la lectura llegue a cansar, aparte del hecho de ser el judaísmo y el comunismo los temas absorbentes de la historia.





“No hay sonido en la tierra como el de un hombre callado, un hombre digno, que se rompe en un dolor primario.”



domingo, 17 de julio de 2022

Juan L. Cebrián: Caos. El poder de los idiotas (**/***)

(167 pág.; Espasa)                  (43; julio de 2022)

Hace más años de los que empecé este blog que leí La red, obra de este mismo autor y dedicada a internet, por lo que tenía anotado repetirlo… más de trece años después. Qué le vamos a hacer si ese es mi ritmo y la cantidad de autores que quiero leer por vez primera o repetir. Como ha sido el caso.

No me gustan mucho los subtítulos en un libro y menos si es para llamar la atención, como podría ser el caso del que me ocupo, pero nada más empezar a leerlo uno se apercibe del porqué y hasta aplaude la razón: Cebrián se apoya en la crisis del covid para empezar a demostrar qué es un idiota que, en el caso concreto, era el que más salía por televisión y que menos sabía del asunto, a la vista de que cada aparición entrañaba una corrección de la anterior. A partir de aquí empieza a hablar de muchas situaciones políticas y de políticos, tanto actuales como de otros tiempos, y demostrando que detrás (aunque muchas veces en primera fila) había un idiota con poder.

Sus vastos conocimientos y muchos contactos hacen que lo que nos va contando sea mucho más que sobre políticos y, además, muy ameno, por lo que sus casi doscientas páginas se leen como si fueran sobre una historia de intriga y no pudieras dejarla hasta conocer al culpable que, en este caso ya lo conocíamos desde la portada: el idiota.





“Al principio casi nadie lo creía y desde el poder se agitaba esta incredulidad.”



viernes, 15 de julio de 2022

Antonio Muñoz Molina: Tus pasos en la escalera (**/***)

(319 pág.; Seix Barral)                       (42; junio de 2022)

Este es el tercer libro que leo de este autor y, aunque tardaré unos años, no será el último. En la pequeña reseña del segundo terminaba diciendo “¿Cuándo podré volver a leerle?”, ahora ya lo digo en el primer párrafo. Curiosamente, en el anterior decía que la lectura se hacía lenta hasta que entraban más personajes; en cambio aquí, que solo está el narrador, más algunos personajes incidentales pero ni siquiera secundarios, toda la novela es pausada, pero lleva al lector a acumular una tensión por el qué va a pasar.

El narrador es un profesional que ha dejado el trabajo y, con su pareja, han decidido irse de Nueva York a vivir a un piso que compraron cuando fueron la primera vez a Lisboa. Ella tiene que terminar unas conferencias ya acordadas en algunos lugares del mundo, por lo que él se encarga de hacer el traslado de los enseres, de adecuar la casa que necesitaba actualizarse, de colocar las cosas como él recuerda que estaban en NY para que ella se sienta más cómoda y nos va relatando lo que hace y porqué, lo que tenían y cómo, lo que ella verá cuando llegue y se alegrará, etc., etc.

Nos habla también de cómo es y está Lisboa (me cogieron ganas de volver a pasear por sus calles), de la gente, las tiendas… y van pasando las hojas y ella no llega, pero él no se alarma, pues estará en algún lugar del mundo dando una conferencia. El lector aguza el oído para oír los pasos de ella en la escalera.





“Me he instalado en esta ciudad para esperar en ella el fin del mundo.”



domingo, 10 de julio de 2022

Tamiki Hara: Flores de verano (**)

(120 pág.; Impedimenta)                   (41; junio de 2022)

No sé de dónde ha salido este libro que ninguno de nosotros recuerda haber comprado pero que, en cambio, está en nuestra biblioteca. La edición es preciosa, pues la foto de la portada, que es un forro, se reproduce a tamaño doble en la portada y contraportada. El título es el de una de las partes que incluye el libro, pues en él está la trilogía más famosa de este autor.

Hara se desplazó a Hiroshima poco tiempo antes de que se lanzara la bomba atómica sobre esa ciudad, y salvó la vida de casualidad, pues a su alrededor la ciudad había sido asolada. Las cifras de muertos, desaparecidos y huérfanos (el gobierno japonés estaba sacando a los menores de edad de Hiroshima porque se estaba esperando un ataque aéreo por lo que muchos se quedaron sin ninguno de los dos padres), más el incremento de los casos de diversos cánceres son monstruosos.

El autor era un escritor sin mucho renombre, pero gracias a estos relatos ha sido conocido en el mundo entero. Creo que la importancia de este libro radica, más que en su prosa, en el hecho de haber sido contado en primera persona. Al final del libro hay unas fotos de cómo quedó la ciudad.





“Cuando nos trasladamos al pueblo de Yahata, al principio yo aún conservaba toda mi energía: cargaba a los heridos en el carro y los llevaba al hospital, recogía por donde podía la comida que se estaba repartiendo para poder subsistir y me mantenía en contacto con Jun’ichi en Hatsukaichi-cho.”

De las ruinas


viernes, 8 de julio de 2022

Pierre Grimal: Memorias de Agripina (**)

(335 pág.; El País)                   (40; junio de 2022)

Alargada es la sombra de Graves y enorme la de esta época de la historia de Roma, pues cojas el personaje histórico que cojas vale la pena saber de su vida, ya que los entresijos del poder son de por sí tan interesantes y poderosos que pueden sacar los colores a los guionistas cinematográficos actuales.

Parece ser que la madre de Nerón y última esposa de Claudio escribió unas memorias, que no han llegado hasta nuestros días, pero que se conoce su existencia a través de las obras de otros escritores romanos, y Grimal, reconocido latinista francés, las recrea en esta novela. A mi gusto, la diferencia con Graves o McCullough, es que este personaje y la narración no son del mismo nivel, pero lo salva el entorno y por eso he comenzado por él en el primer párrafo.

Como ya he anticipado, Agripina fue madre y esposa de emperadores de Roma, además de bisnieta (Augusto) y hermana (Calígula) de otros dos, y en esta novela se nos cuenta su vida y el empeño que puso en que su hijo llegara a emperador, fuera como fuera.

Grimal la presenta como si fuera otra Livia, coincide con ella en ser madre de un emperador que no estaba previsto que lo llegara a ser, pero me cuesta creer que fuera así, salvo para darle emoción a la historia que cuenta.





“Comienzo a escribir lo que ha de ser mi historia y la de mi familia esta noche, al final del tercer día de los Juegos Palatinos, y mis ojos están llenos de horror.”



domingo, 3 de julio de 2022

Bernardo Atxaga: Obabakoak (***)

(387 pág.; Zeta)                      (39; junio de 2022)

Obabakoak es el pueblo ficticio en el que Atxaga desarrolla algunas de sus novelas, como es el caso de este libro, que consta de dos partes en las que cada una de ellas está compuesta por una especie de relatos. Con esta última frase quiero decir que la historia se desarrolla a través de unos capítulos diferenciados entre sí, aunque con relación entre ellos.

La segunda parte, más larga que la primera, consta de relatos que han escrito los personajes de la historia y que conforman sus capítulos. La narración se vuelve tan interesante, debido en parte a una intriga y, a su vez, a los relatos que se van leyendo, que es difícil dejar de leerla. Es decir que, a pesar de que los relatos imaginarios son independientes los unos de los otros, estos atrapan al lector lo mismo que la historia principal.

Debería haber una nota en la portada indicando que no debe leerse antes de ir dormir, pero como Marisol sabe que soy insomne me lo recetó sin ningún tipo de miramiento.





“Encuadernados la mayoría en piel y severamente dispuestos en las estanterías, los libros de Esteban Werfell llenaban casi por entero las cuatro paredes de la sala; eran diez o doce mil volúmenes que resumían dos vidas, la suya y la de su padre, y que formaban, además, un recinto cálido una muralla que lo separaba del mundo y que lo protegía siempre que, como aquel día de febrero, se sentaba a…”



viernes, 1 de julio de 2022

Isabel Allende: El amante japonés (**)

(352 pág.; Plaza & Janés)                   (38; junio de 2022)

Hará dos o tres años que Fernanda me recomendó este libro y, como no hay recomendación que caiga en saco roto, este mes lo he leído. Mientras escribía la nota del libro anterior me costaba distinguir entre aquella novela y esta, por ciertas similitudes que tienen ambas, aunque de un cariz muy diferente, pues esta es muy acaramelada en comparación a la anterior.

Allende tiene oficio y, escogidos unos personajes judíos de Europa central, unos japoneses residentes y con descendencia en Estado Unidos y una familia acaudalada de este mismo país, solo le falta encontrar un momento en la historia en la que estos tres diferentes orígenes tengan unas vivencias tan singulares que, alguien con la facilidad que a ella le presupongo para la escritura, pueda construir una historia de lectura fácil, que engancha pero, a la vez, es un tanto inverosímil y de poco calado. Por si no queda claro, el periodo apuntado son los años treinta y cuarenta del siglo XX.

Al igual que Fernanda, puedo aconsejar su lectura pero después de La casa de los espíritus, que es la mejor de las tres que le he leído.




“Irina Bazili entró a trabajar en Lark House, en las afueras de Berkeley, en 2010, con veintitrés años cumplidos y pocas ilusiones, porque llevaba dando tumbos entre empleos, de una ciudad a otra, desde los quince.”



domingo, 26 de junio de 2022

Terry Pratchett: Mort (*)

(leídas 23 de 288 pág.; Debolsillo)                (36; junio de 2022)

Lo que viene a continuación no es una crítica al autor (sus buenos rendimientos le produjeron y, además, todo el mundo tiene derecho a comer) ni a sus lectores (¿qué razón podría haber?), sino que es una nueva constatación de que no todo puede gustar a todo el mundo. Veámoslo.

Al igual que alguna vez he declarado que hay historias para mujeres (por ejemplo, y la he leído, De parte de la princesa muerta) y para hombres (esta me la voy a inventar: “Los cincuenta mejores KO de la historia, edición ilustrada”, que ni a mí me interesaría), también hay formas de narrar que son más adecuadas a unas edades que a otras (precisamente como los chistes), y este libro es un claro ejemplo.

El primero que leímos de Pratchett en el CLC (este es el que hace el número veintitrés y fue elegido por Joel) obtuvo cinco doses, lo que quiere decir que a todos nos gustó lo suficiente y, en esa tesitura comencé a leer este, pero a las primeras de cambio ya me di cuenta que no llegaría lejos y el “punto de no retorno” (¿Qué me pasa, doctor?) fue el siguiente párrafo en la página veintiuno: “… como un queso pasado en un día caluroso,… como una maldición en una catedral, tan brillante como capa de aceite, tan colorida como un cardenal… como un perro muerto tendido sobre un nido de termitas.”, y yo me sentí como el perro de la última frase, y avancé un par de páginas más y me dejé devorar. Los puntos suspensivos que he ahorrado al lector sustituyen a menos palabras que la que hay entrecomilladas, es decir, cinco comparaciones que, supuestamente, me tenían que hacer gracia y maldita la que me hicieron. Fin de mi razonamiento y de la lectura.

Tengo una edad provecta que proyecta más sombra hacia el pasado que hacia el futuro y, en el pasado más reciente no hay comparación posible, dadas mis circunstancias personales, insisto, entre Pecoraro, Zweig y Pratchett y, seguramente, este ha llegado a un público mucho mayor y vendido millones de libros, pero el de la zeta publicó su primer poema hace más de ciento veinte años y se sigue leyendo. Y hasta aquí mi perorata.





“Esta es la habitación iluminada por la luz brillante de las velas donde se almacenan los biómetros, estantes y más estantes llenos de ellos: rechonchos relojes de arena, uno por cada persona viva, en los que la fina arena va descendiendo del futuro al pasado.”



viernes, 24 de junio de 2022

Vita Sackville-West: Toda pasión apagada (**/***)

(232 pág.; Alfaguara)             (37; junio de 2022)

Otra recomendación de Marisol que dudaba entre esta novela o Los eduardianos, de la misma autora. He comenzado por esta y la otra tendrá que esperar lo suyo pero, con suerte, le llegará el momento.

Esta mujer, que nació en la última década del XIX y murió setenta años después, era hija de un barón por lo que, lo que describe en la novela, no le era desconocido y esto es un sucinto resumen: cuando la esposa del conde de Slane pasa a ser viuda sus hijos se preocupan por organizarle la vida, pues siempre ha estado bajo el paraguas de su esposo, que llegó a ser virrey de la India. Poco sospechan ellos que ella tiene otros planes totalmente distintos y, no solo va a llevarlos a la práctica, sino que, además, piensa prescindir de sus hijos, más preocupados de la herencia, los unos, y los otros despreocupados de lo que pueda ser de ella. Historia escrita con elegancia.





“Henry Lyulph Holland, primer conde de Slane, llevaba existiendo tanto tiempo que el público había empezado a considerarle inmortal.”



domingo, 19 de junio de 2022

Stefan Zweig: Ardiente secreto (***)

(86 pág.; Acantilado)              (35; junio de 2022)

De este autor ya he leído seis libros, cinco en el blog, y este es el segundo en los tres meses que lleva como autor del año, y los que caerán, pues es uno de mis favoritos.

A pesar de ser un relato largo, o una novela muy corta, según se prefiera, la habilidad de Zweig para crear un ambiente y unas sensaciones en el lector son únicas y se aprecian mucho más en casos como este: un noble aburrido, pues se encuentra solo en un hotel, descubre en el mismo establecimiento a una mujer que le distrae solo con imaginar que intenta conquistarla, aunque ella no le presta la más mínima atención. A través del hijo preadolescente de ella, del que se hace amigo contándole sus fantásticas aventuras a lo largo del mundo, consigue ser presentado a ella y, a partir de ese momento, iniciará una caza basada en la sutileza y las buenas formas, pero el noble no contaba con el factor humano y nada iba a ser como él había supuesto.

En el listado de libros que tenemos he etiquetado este como de intriga pues, aunque es la historia de una conquista sentimental, hay un momento en que pasa a ser más importante lo que les puede suceder a los protagonistas más que si el noble consigue sus propósitos. Como siempre, interesantísimo.





“La locomotora emitió un grito ronco.”



viernes, 17 de junio de 2022

Francesco Pecoraro: La Avenida (***)

(529 pág.; Periférica)             (34; junio de 2022)

Este libro me lo regala Marisol por Reyes de este año y, aunque nada me dice ni su título ni la contraportada, cuando llega el turno de leerlo me engancha desde el primer párrafo, que habla del Hubble y, anticipo, termina el libro hablando del tiempo y la distancia de Plank; pero que no se asuste nadie por esto de física, pues es lo único de ella que aparece en el libro.

El narrador es un viejo, así se autodenomina, de setenta años que pasa revista a su presente (reuniones de viejos como él en el bar de la esquina hablando de todo para no callar), a su pasado personal (funcionario que no deseó serlo), al pasado de la zona donde vive (antiguo lugar de concentración de hornos para fabricar ladrillos).

Yo, que tengo un lustro menos que él de vejez (pues así también me considero, por mucho que digan que aún somos jóvenes), suscribo absolutamente todo lo que dice o explica, tanto del presente como del pasado, con el único ejercicio mental de trasladar la acción de su Península a la nuestra. El tono de crítica del narrador es como el de Marías en sus comentarios dominicales, es decir, de queja de la situación actual en cualquiera de sus miles de facetas, pues siempre hay alguna que no funciona o podría funcionar mejor (he sido optimista: hubiera podido decir que ninguna hay que funcione).

Es un estupendo libro que puede parecer una atractiva lección de historia del pasado siglo, pero que, a través de personajes como los que aparecen en los libros de Alexievich, crean un enorme y entretenido crisol de figurantes.




“El telescopio espacial Hubble lleva décadas orbitando alrededor de la Tierra, ha escrutado la negrura que llamamos Universo y ha elegido una porción más negra que las demás donde parecía que no había nada, un rectángulo de cielo cuyo lado más largo es algo así como una décima parte del diámetro del disco lunar visto desde aquí.”



viernes, 10 de junio de 2022

AA.VV.: Los casos nunca contados por el Dr. Watson (**)

(268 pág.; Valdemar)             (33; junio de 2022)

Hace casi seis años que leí otro libro de esta colección de seguidores del personaje de Sherlock Holmes, y en aquella ocasión no me gustó nada. Como ya empiezo a conocer al detective en cuestión, a pesar de lo poco que he leído de él, esta vez la nota ha merecido ser un aprobado, aunque hay algún relato peor que la mayoría; pero en resumen, yo diría que es un buen exponente de lo que los lectores esperan encontrar.

Es decir: Sherlock se aburre hasta que no llaman al timbre o bien se burla un poco de Watson haciendo ver que adivinaba hasta el color de la corbata del futuro visitante cuando, realmente, lo estaba viendo por la ventana. Una vez ya tenemos al que plantea el caso en la sala de Holmes, este termina deslumbrando a aquel y a Watson diciendo algo que estaba entre líneas. Salimos corriendo, las más de las veces hasta el lugar de donde procede el visitante o sale solo Holmes y así el autor se ahorra describir la investigación, pues luego lo hará el propio Holmes cuando hable con Watson.

Aún faltará un acto más en el que intervendrán Holmes y Watson y que será el remate final con más magia, ocultismo y espiritismo (es un decir) del que usó nunca Houdini. Y todos contentos.





“–Sus conclusiones son perfectamente correctas, mi querido Watson –observó mi amigo Sherlock Holmes–.”

La aventura del castillo Arnsworth     (Adrian Conan Doyle)



domingo, 5 de junio de 2022

Charles Dickens: Tiempos difíciles (**/***)

(280 pág.; Amazon Media)                (32; mayo de 2022)

Hace dos o tres años que Josep M. me aconsejó este libro y, como no podía ser de otra manera, eso es lo que he tardado en leer los libros que tenía anotados de antemano. Si no fuera por él habría leído muy poco de Dickens y, de esta manera, aunque de bienio en bienio, voy disfrutando de obras quizá menos conocidas, pero muy interesantes, más allá del placer de la lectura o de la propia literatura.

En este caso, Dickens se ceba con la situación de explotación de los trabajadores al inicio de la revolución industrial y carga contra las largas jornadas, la explotación infantil o el capitalismo exacerbado, sorprendiendo al lector de esta crítica de algo que sucedía en su propio tiempo. Para rematar la faena, los dos personajes principales masculinos y de influencia importante sobre la protagonista de la novela, son verdaderamente insoportables, por lo que no es difícil darse cuenta, ya desde el principio, de la opinión del autor.

La protagonista es una joven que no ha disfrutado de una infancia ni adolescencia habituales, pues su padre opina que nada que no sea real debe ser tenido en cuenta para llevar una vida feliz, de ahí la primera frase de la novela que expresa el pensar de su progenitor. Tanto es así, que ella y su hermano son reñidos por su padre cuando los encuentra mirando a través de un agujero las evoluciones que hace una compañía de circo que acaba de llegar al lugar donde residen: los titiriteros no son como ellos, pues no producen nada necesario.

El único pero que le pondría a la novela es que, me da la sensación, tuvo prisa por acabar la novela y deus ex machina hace que todo confluya para que así sea. No obstante, es una pequeña joya.





Pues bien; lo que yo quiero son realidades.”



domingo, 29 de mayo de 2022

Javier Marías: Todas las almas (**/***)

(242 pág.; Anagrama)            (31; mayo de 2022)

Este es el libro que eligió Marisol para el que hace el número 22 del CLC, siendo la primera vez que entra este autor, a pesar de ser uno de los favoritos de quien lo escogió y de quien esto escribe.

Marías no es un autor para todos los públicos, a pesar de no ser un autor difícil, pero sí que es especial. Hace dos libros que ya comenté algo de sus innumerables y secuenciadas oraciones subordinadas. El no escribe y detalla una situación o pensamiento, por ejemplo, sino que hace eso y, además, perora sobre ello, pero no solo una idea sino varias que va cualificando a la vez. Lo mejor es que no le falta razón la mayoría de las veces (no voy a negar que en alguna ocasión me pierdo o no lo comprendo del todo).

All souls es un college de Oxford y da título a la novela que, en principio, describe las vivencias de un profesor español durante los dos años en esa universidad más las de las personas que él conoció. Pero si se llega al final, también puede decirse que es un libro de intriga, debido a como cierra la historia, lo que no deja de sorprender, pues podría decirse que hemos estado leyendo doscientas cuarenta páginas sobre cómo son ciertos personajes, qué hacen o a qué se dedican y, de pronto, se resuelve una situación que se menciona al principio de la novela, pero que no tiene, aparentemente, mayor trascendencia en ella, aunque sí para el personaje que lo vivió.

Quiero resaltar dos capítulos, o parte de ellos: el dedicado a la cena en uno de los college, que hizo que me riera hasta saltarme las lágrimas, cosa que alguna vez me ha sucedido leyendo un libro de humor, pero que no hubiera pensado que fuera con uno de Marías. Y la segunda descripción que me parece un hallazgo digno de este autor son los párrafos dedicados al cubo de la basura. Puede que sus historias no sean todo lo redondas que su fama pudiera exigirle, pero es innegable que entre todas las ideas que vierte en sus novelas siempre hay alguna que hace que haya valido la pena haberle dedicado nuestro tiempo leyéndolo.





“Dos de los tres han muerto desde que me fui de Oxford, y eso me hace pensar, supersticiosamente, que quizá esperaron a que yo llegara y consumiera mi tiempo allí para darme ocasión de conocerlos y para que ahora pueda hablar de ellos.”



viernes, 27 de mayo de 2022

William M. Thackeray: La feria de las vanidades (***)

(1.056 pág.; Penguin Clásicos)                       (30; mayo de 2022)

Que tu hija te endilgue un libro de más de mil páginas es la revancha de cuando le hacías leer para que aprendiera y no quería, seguro. Pero a ella le gusta leer gracias a los esfuerzos que hizo, sobre todo, Marisol y a mí me ha gustado, y mucho, este libro, entones ¿qué problema hay?

No podía imaginar que este libro podía ser tan irónico y sarcástico, que se dirija al lector diciéndole “fíjate cómo es la gente”, o bien “no te fíes de ella”. De entre las decenas y decenas de personajes que aparecen en sus páginas va construyendo un universo de caracteres para no dejar títere con cabeza y, por si se le escapa alguno, les pone unos nombres que yo, que no sé inglés, ya fui deduciendo que los ponía a propósito de ridiculizarlos (hay un párrafo que todos son nobles con apellidos de nombres de quesos).

De entre la docena de personajes principales escoge a dos muchachas de origen contrapuesto y hace que la historia de sus vidas vaya en el sentido contrario de su origen y nos cuenta cómo cada una de ellas se enfrenta a su destino. Aunque la historia de ellas también podría resumirse diciendo que es un culebrón, Thackeray destila mala baba hasta la última línea de la novela. Inolvidable.





“Un sentimiento de honda melancolía invade al director de escena que, sentado frente al telón, observa la bulliciosa animación de la Feria.”



viernes, 20 de mayo de 2022

Javier Marías: El hombre sentimental (**/***)

(167 pág.; Anagrama)            (29; mayo de 2022)

Este fue nuestro regalo de boda a los invitados… con las peladillas romanas (quien no fue no sabe de qué va, pero de eso ya hace un cuarto de siglo). A pesar de haber leído unos cuantos libros en general y de Marías en particular, este no había pasado por mis manos y como Marisol lo sacó de la estantería y lo dejó en su mesita de noche lo devolví a su lugar, y como pasó por mis manos decidí leerlo.

No sé si era el mejor regalo de bodas, teniendo en cuenta que habla de un matrimonio de conveniencia y de un enamoramiento con una mujer casada, pero lo que sí se puede afirmar es que es un Marías, menor, pero Marías al fin y al cabo. Es decir, está lleno de oraciones subordinadas y cuando se le acaban las comas usa los paréntesis como un consumado matemático. Anna estaba leyendo la novela del mes del CLC, que casualmente es de Marías, un poco antes de que yo leyera esta y se quejaba de la cantidad de comas y paréntesis.

No obstante, a pesar ello es un buen escritor y sus historias interesantes, por lo que esta también vale la pena leerla. El narrador es el personaje principal, tenor de profesión y, a la par que va contando la historia, va describiendo el mundo de la ópera y criticando, y con ello a sí mismo, el carácter de los que se dedican a ese arte. (Lo voy a dejar aquí, pues veo muchas comas en este último párrafo).





““No sé si contaros mis sueños.””


viernes, 13 de mayo de 2022

The Paris Review: Entrevistas - I (***)

(336 pág.; Acantilado)                        (28; abril de 2022)

En La Cultureta hablaron de este libro y, sin saberlo, Marisol me lo regaló para Navidad. Entre los dos tomos tienen más de dos mil ochocientas páginas así que los he dividido en ocho libros de, aproximadamente, trescientas cincuenta. Como era de esperar, no he encontrado gratis el archivo digital, por lo que he leído la primera parte pasando hojas. ¡Qué acierto haberlo comprado!

Los autores que aparecen en esta primera lectura son: Forster, Greene, Ellison, Simenon, Thurber, Dorothy Parker, Dinesen, Capote, Hemingway, T.S. Eliot, Lawrence Durrell, Huxley, Pasternak, Frost y Ehrenburg. Una nómina difícil de igualar, pero lo será siete veces más con los otros escritores, seguro. Aparte de los libros que anoto porque son los que sus autores consideran que son el mejor que han escrito, también tomo nota de aquel libro que más les influyó o les gustó.

Es una delicia ir leyendo las opiniones de todos estos grandes autores, sobre todo, porque sus entrevistadores conocen al dedillo sus obras, el origen de las mismas y muchos más detalles de ellos. Hay autores que responden directamente a las preguntas, otros que se evaden a pesar de la insistencia del entrevistador y un par o tres de entrevistas son relatos del ambiente que se respira en el lugar del encuentro y de cómo fue la conversación. Es realmente muy interesante leer estas entrevistas porque es como entrar en la mente del entrevistado (sin olvidar que son ellos los que nos muestran lo que desean mostrar, pero a pesar de ello no deja de ser muy interesante).





“Dorothy Parker vive actualmente en un hotel del midtown de Nueva York.”

Dorothy Parker



domingo, 8 de mayo de 2022

John Godey: Pelham 123 (**)

(304 pág.; Círculo de Lectores)                      (27; abril de 2022)

No recuerdo por qué puse este libro en la lista de los libros a leer, pues no lo tengo y no recuerdo haberlo leído cuando era joven, pero quizá fuera por eso. En cualquier caso, me lo he pasado bien, que es lo que importa, al fin y al cabo.

Pelham uno dos tres es un tren de Metro de Nueva York que unos asaltantes deciden secuestrar. Sí, exactamente, secuestrar; por lo que, una vez hecho, reclaman un millón de dólares para no matar a los rehenes que tienen. Obviamente, todas las fuerzas de orden público, y en NY hay muchas de distinto cometido, se ponen en marcha para impedir ceder a los extorsionadores, pero ellos lo tienen todo muy bien pensado y siempre van por delante.

La novela está bien escrita y la acción interesante, por lo que es un buen entretenimiento entre libros de mayor calado.





“Steever se hallaba plantado en el andén dirección Sur de la estación de la Calle Cincuenta y Nueve de la Línea Lexington Avenue, mascando un chicle con lentos movimientos de sus fuertes mandíbulas, como un delicado perro de caza, adiestrado en sujetar firmemente la presa, pero sin estropearla.”



viernes, 6 de mayo de 2022

Elizabeth Gaskell: La prima Phillis (**/***)

(176 pág.; Alba)                      (26; abril de 2022)

Este mes está siendo altamente productivo en cuanto a leer libros se refiere, aunque no sean volúmenes, pero como todo cuenta, si además es bueno, nada hay mejor que este entretenimiento. No deja de sorprenderme, lo que no es raro dada mi incultura, la cantidad de mujeres que escribieron libros cuando, se supone, que solo se dedicaban a las tareas del hogar. Este es un caso más, nacida a principios del XIX, y es bueno que exista esta mirada pues no ve lo mismo una mujer que un hombre, y más en aquella época o en las anteriores, en las que su mirada era dirigida por sus padres y luego por su marido, cuando no por sus hermanos mayores.

Gracias a ella vemos lo que a una joven, dos siglos atrás, podía ocasionarle recibir unas atenciones de un joven apuesto y que la mirara con buenos ojos. No es que ahora no pueda haber desengaños, pero lo más probable es que vayan a la par y, sobre todo, no habrá corsé, físico o moral, que la reprima o le cause desmayo. La prima Phillis nació demasiado pronto y su padre el reverendo, en ambos sentidos, que aparece en la portada estaba tan preocupado por la vida en el más allá, que no veía la que transcurría ante sus ojos.





“Es maravilloso para un joven disponer por primera vez de un alojamiento para él solo.”



domingo, 1 de mayo de 2022

Karin Fossum: Una mujer en tu camino (**/***)

(320 pág.; Literatura Random)                      (25; abril de 2022)

Este libro estaba recomendado por Camarasa y, además, ya estaba en una estantería digital de Marisol (no le falta ningún autor de novelas de intriga), pero me adelanté leyéndolo yo antes que ella y recomendándoselo a continuación, pues vale la pena.

La autora es noruega y allí transcurre la acción: un hombre de mediana edad, soltero y sin perspectivas de que vaya a cambiar, cree que encontrará al amor de su vida en la India y, a pesar de que nunca ha viajado tan lejos, decide irse quince días a probar suerte. Y la tiene. Pero solo hasta este momento. A partir de aquí todo se torcerá hasta un extremo inimaginable.

Si no cuento nada más del argumento es porque le quitaría la gracia a la novela, pero la aconsejo porque es lo suficientemente buena y está muy bien contada, manteniendo el interés en la lectura. Se lee en dos sentadas (decir en una sería una exageración).





“Unos ladridos rompen violentamente el silencio.”



viernes, 29 de abril de 2022

Fiodor M. Dostoyevski: Noches blancas (**)

(128 pág.; Nórdica Libros)                 (24; abril de 2022)

A Anna le tocaba elegir el libro para este mes del CLC, el veintiuno ya e, inicialmente, había pensado en una novela de Kropotkin, pero como empezó a leerla antes, cambió de ruso.

La novela cuenta el encuentro entre un joven muy tímido, tanto es así que rehúye el contacto humano, y el de una mujer, joven también, que está sola y que hace nacer un sentimiento de atracción del joven hacia la mujer. Ella le cuenta qué está haciendo sola en la calle y terminan quedando para el día siguiente a la misma hora. La novela cuenta las tres noches consecutivas en las que se ven.

El primer tercio de la novela trata de los pensamientos del hombre en un largo soliloquio que a mí se me hizo un tanto pesado. Cuando encuentra a la chica la historia coge más ritmo y gana en interés y aparece el Dostoyevski que sabe explorar los sentimientos humanos más íntimos, en este caso el que provoca la soledad. A destacar las bellas ilustraciones del libro que, con pocos trazos y difuminados, resumen escenas de la novela. Iba a ponerle dos estrellas y media porque finalmente me gustó, pero recordando el principio me he decantado por las dos estrellas.





“Era una noche maravillosa, una noche de esas que puede que solo se den cuando somos jóvenes, querido lector.”



domingo, 17 de abril de 2022

Stefan Zweig: El mundo de ayer (***)

(545 pág.; Acantilado)                        (23; abril de 2022)

Este fue el libro que compré para mí el Día del Libro de 2020 y, por esas circunstancias del extraño orden de lectura que llevo, ha coincidido con Quemar libros y Vida y destino, es decir, que estoy hipersensibilizado con la falta de humanidad de la mal llamada Humanidad.

Zweig es un autor del que ya he leído cuatro obras que considero imprescindibles y que es el autor del que, desde febrero, leeré un libro por cada diez leídos, por lo que tendré un buen conocimiento de su obra y, como estoy seguro, me lo pasaré muy bien… a pesar de que pueda ser una lectura que te haga pensar que seguimos aquí porque aún no hemos dado en cómo acabar con nosotros mismos, pero que no desistiremos hasta encontrar la manera de conseguirlo.

En estas Memorias de un europeo, escritas casi al final de su vida, nos relata el tiempo que le tocó vivir, los pensamientos que iba teniendo a la vista de los acontecimientos tan importantes que sucedieron y, sin embargo, no nos cuenta nada de su vida personal que no sea hablar de literatura, encuentros con personas que todos conocemos (y muchas de las que no habíamos oído hablar y que son tan importantes como las anteriores), de las circunstancias que abocaron a Europa a irse configurando tal y como era antes de la mitad del siglo pasado, pues él no llegó a conocerlo posteriormente, y el mundo siguió y siguió cambiando por las guerras, las ambiciones y las avaricias de los países que conforman este pequeño y combativo continente.

Es un libro de Historia que debería ser de lectura obligatoria para aprender esta materia tan importante disfrutando de los entresijos de la misma con la prosa cuidada y elegante de este magnífico escritor.





“Jamás me he dado tanta importancia como para sentir la tentación de contar a otros la historia de mi vida.”



viernes, 15 de abril de 2022

Vasili Grossman: Vida y destino (***)

(1.111 pág.; Galaxia Gutemberg)                  (22; abril de 2022)

Este era el libro que quería repetir el pasado año, pero no pudo ser, así que este año ha sido de los primeros, regalos aparte.

Estar leyendo este libro que trata de la invasión nazi en Rusia mientras Rusia invadía Ucrania me ha hecho pensar en la paradoja de defenderse frente a una nación invasora a ser ella la que invade, sobre todo teniendo en cuenta que son naciones que han estado unidas el pasado siglo.

Si creyera que tendría algún significado, más allá de ser un acto quijotesco, le enviaría este libro al Sr. Putin, no para que leyera las atrocidades que los dirigentes soviéticos causaron a su pueblo, porque esto él ya lo sabe muy bien, sino para refrescarle la memoria de cuando fue invadido su pueblo, en cómo resistieron y en cómo las gentes más humildes se entregaron a fin de defender su patria y así, de esta manera, quizá entendiera que el pueblo del que nació la gran Rusia también se defenderá, como hicieron sus abuelos, y como están haciendo ellos mismos.

Aquí está el breve apunte que hice de este libro hace trece años y que espero poder volverlo a leer: https://autobiografialectora.blogspot.com/2010/12/vasili-grossman-vida-y-destino.html.

Aunque no es de lectura fácil, decenas de personajes con nombres rusos y sus patronímicos, su lectura es imprescindible para apreciar lo que representó la aplicación del comunismo en manos de Lenin y, sobre todo, de Stalin, cuando dejó de imperar el mínimo sentido común. Ahora ha vuelto a suceder, pero la falta de ese tan poco común sentido, ha partido de la propia Rusia, en la que su máximo dirigente ha decidido resucitar al que dio pie a esta novela: Hitler, y así es como pasará a la historia Putin, como otro invasor que cayó cuando perdió la inútil guerra que había emprendido.





““¿De qué materia está hecho tu caparazón?”, pregunté a la tortuga, y ella me contestó: “De miedos acumulados”. ¡En el mundo no hay nada más sólido!”

Tercera parte, capítulo 6



domingo, 3 de abril de 2022

Richard Ovenden: Quemar libros (**/***)

(365 pág.; Crítica)                  (21; marzo de 2022)

Si el libro de Vallejo hablaba de los libros más clásicos de nuestra cultura, los griegos y los romanos, este de hoy habla de quemar los libros que almacenan las bibliotecas de los lugares asediados, desde la más famosa de todas, la de Alejandría, hasta la que fue asolada a finales del pasado siglo con la guerra de la ex Yugoslavia. Y aún va más allá, pues habla de las nuevas tecnologías y los nuevos medios de almacenamiento, como es internet.

Ovenden es bibliotecario de una de las bibliotecas más importantes y conocidas de la Universidad de Oxford y lo fue de otras varias anteriormente, por lo que sabe de qué habla y, además, lo hace con la suficiente habilidad como para que su lectura sea muy entretenida e interesante.

(Regalo de Anna por Reyes-22)





“El 10 de mayo de 1933 se organizó en Berlín una hoguera en Unter den Linden, la avenida más importante de la capital.”