Mostrando entradas con la etiqueta Shakespeare. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Shakespeare. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de febrero de 2015

William Shakespeare: Comedias & tragicomedias (IV) (**/***)

(340 + 44 pág.; eBook)                                              (9; febrero de 2015)
Y con esta cuarta “entrega” llegamos al final de este libro. Las tres últimas obras leídas son:
·         El cuento de invierno: tragicomedia debida a los celos de un rey que ocasiona la muerte de su esposa y de su hijo y el destierro de su hija. Lo de comedia es porque acaba mejor de lo que empieza.
·         La tempestad: su última obra y culmen de todo su saber, donde un despechado duque conocedor de la magia ocasiona una tempestad que arroja a la isla en la que vive a todos sus enemigos.
·         Los dos nobles parientes: obra escrita en colaboración, en la que, a pesar del afecto que se profesan dos primos, se baten en duelo por obtener el corazón de una dama.  
     Son las obras que menos me han gustado, pues los temas ya me suenan conocidos o no me encandilan lo suficiente, pero esto no será óbice para que, cuando le toque, vaya por sus dramas.




“ARQUÍDAMO                        Si por azar, Camilo, visitáis Bohemia en ocasión semejante a la que ahora ocupa mis servicios, notaréis gran diferencia, como he dicho, entre nuestra Bohemia y vuestra Sicilia.”
El cuento de invierno

eBook: perfecto.                                            epublibre


domingo, 23 de noviembre de 2014

William Shakespeare: Comedias & tragicomedias (III) (**/***)

( 384 pág.; eBook)                                         (49; noviembre de 2014)
Ya hemos dejado atrás las comedias y se ha acabado el sonreír, aunque no los finales felices… aunque por el camino haya habido desencuentros, odios y muertos.
De los cinco títulos leídos podemos decir de ellos en una línea:
  • Troilo y Crésida: final abrupto, extraña historia de amor
  • Todo bien si acaba bien: virginidad, ruta a Santiago pasando por Florencia, ingenio femenino para mantener un marido
  • Medida por medida: la crítica a una normativa en vigor en tiempo del autor
  • Pericles, príncipe de Tiro: un Odiseo shakesperiano
  • Cimbelino: tragicomedia griega, por lo de trágica aunque no haya leído tragedias griegas.
Sin duda, me gustaron más sus comedias, pero aún me queda la segunda parte de estas tragicomedias… y luego sus tragedias.




“CONDESA      Al echar a mi hijo al mundo, entierro a un segundo esposo.”
Todo bien si acaba bien

eBook: perfecto.                                            epublibre


domingo, 31 de agosto de 2014

William Shakespeare: Comedias (II) (***)

(437 pág.; Debolsillo)                                    (29; agosto de 2014)
Segunda mitad del libro que me regaló Anna y cuya portada figura más abajo. En el eBook que tanto tuve que esperar también están las tragicomedias, por lo que seguiré leyendo las obras de teatro de este autor que, sin duda alguna, es de los más grandes. Y si pluralizo es para dejar un sitio a Cervantes.
En esta mitad están las siguientes obras: El mercader de Venecia, Mucho ruido y pocas nueces, Como les guste, Las alegres casadas de Windsor y Noche de Epifanía o Lo que queráis.
En las cinco obras la inteligencia de la mujer es el hilo conductor de la historia, la que resuelve el nudo, aunque también la que lo monta. Quizá la excepción sea el Mercader en el que la mujer tiene un papel hacia el final de la obra, pero en esa parte nadie brilla más que ella. Cuatrocientos años antes Shakespeare ya se dio cuenta de que la mujer no se había creado sólo para acompañar al hombre, y que probablemente se había llevado la mejor costilla de este, pero llegamos al siglo XX y todavía no podían votar.
Después de esta digresión, sólo me queda aconsejar que se lean estas cinco maravillas y que se compruebe que cuanto he dicho es verdad.




“ANTONIO                  En verdad que no sé por qué estoy tan triste,
y eso me fatiga, y decís que os fatiga a vosotros.”
El mercader de Venecia

eBook: con muy pocos errores.                                            epublibre


sábado, 29 de marzo de 2014

William Shakespeare: Comedias (I) (**/***)

(45 + 405 pág; Debolsillo)                             (9; marzo de 2014)
Un regalo de Anna de la Navidad de 2012 o Reyes de 2013 porque pensó que me gustaba Shakespeare. Me hace gracia que me regale un libro porque crea que me gustará. Se hace mayor o, mejor dicho, ya es mayor. El caso es que es un acierto y si no lo he leído antes es porque buscaba la edición digital “gratuita” de todas las obras que figuran en el libro y no tener que buscarlas una a una, que habría sido más fácil.
Pero ya está: ya he leído la mitad de este libro, he dejado la otra mitad para de aquí unos meses y, lo mejor, es que encontré el libro que incluye también las tragicomedias, por lo que cuando acabe con el que me regaló Anna seguiré con el resto que aparece en Comedias & tragicomedias. Ha valido la pena esperar.
Y, evidentemente, no sólo por eso, sino porque el contenido, sin ser lo mejor que he leído de él, es muy bueno. Las comedias que he leído son las primeras obras que escribió para teatro y son las siguientes: Los dos caballeros de Verona, La comedia de los errores, La doma de la fiera, Trabajos de amor en vano, y Sueño de una noche de verano. De las cinco me gustaría resaltar La comedia de los errores, pues aceptado el planteamiento de que dos pares de gemelos son separados cuando niños, dos pasan a ser criados de los otros dos y cuando son adultos se encuentran los cuatro en la misma ciudad y vestidos iguales (que ya es mucho aceptar), la obra es de lo más entretenida con las situaciones que se crean debido a que los unos son tomados por los otros, incluso entre señor y criado. Realmente desternillante.
Y la otra obra que más me ha gustado, bastante más seria aunque comedia y con la fantasía como principal protagonista, es Sueño de una noche de verano. Pero en cualquier caso, y a pesar de ser obras primerizas, situaciones imposibles o increíbles, supuestos inasumibles hoy en día (La doma de la fiera), es Shakespeare, y eso, si no es decirlo todo, no es decir poco.




“EGEÓN
No dudes, Solino: dicta la sentencia
que al darme la muerte, apague mis penas.”           La comedia de los errores

eBook: perfecto.                                            epublibre


domingo, 24 de febrero de 2013

William Shakespeare: Hamlet (***)


(207 pág.; Ramón Sopena)                (66; noviembre de 2012)

Hace unos años yo podría haber pensado o dicho una frase que he oído más de una vez: “¿Leer Hamlet? ¡Vaya rollo!” Y quien dice Hamlet, dice Shakespeare, dice Cervantes y otro centenar de grandes autores que parecen ser más pesados que una losa y, en cambio, no sólo son autores de obras imperecederas sino que, además, muchas de ellas son divertidas.

Más comillas: “Pase por que sean obras inmortales, pero ¿divertidas?” Pues sí. Incluso esta en cuestión, para sorpresa mía. Hay dos o tres diálogos en los que Hamlet se hace pasar por loco que, si bien no te carcajeas, por lo menos te sonríes por lo surrealista o “marxiano (de Groucho)” de sus respuestas.

Hablando en serio, una obra de teatro de apenas doscientas páginas se puede leer en un par de horas y por mucho que se sepa de qué trata Hamlet no es lo mismo leer el texto que verlo interpretado pues, por lo menos en mi caso, toda la atención está puesta en lo que se lee apreciando mucho más lo que dicen y lo brillante que es la historia y cómo la cuenta Shakespeare.

Dejo unos versos que, sin ser importantes, me gustaron:

     Esto ha de saberse                      “Juraste antes de tumbarme
     que obrar con sigilo                       hacer de mí tu mujer.”
     traerá más desgracia                    “¡Y ya lo serías
    que enojo el decirlo.                      si en mi cama no te llegas a meter!”




“Bernardo: ¿Quién va?”

eBook: se puede obtener gratis.



viernes, 15 de abril de 2011

William Shakespeare: Sonetos de amor (**/***)

            (355 pág.; 9’50 €; Anagrama; edición bilingüe)           (22, mayo de 2010)
            Aunque tengo claro que no soy muy receptivo a la poesía, quiero, de vez en cuando, leer algún libro de un autor que tenga suficiente nombre. No hay que añadir más acerca de porqué elegí este libro.
            No obstante, esperaba otra cosa. Es decir, he leído alguna obra de teatro de Shakespeare y las he visto en teatro y en cine, y siempre me han gustado mucho. Me deja perplejo como describe las pasiones humanas y va haciendo avanzar la historia ¡en verso! Pero en esta ocasión, aunque hay mucho verso, no hay historia y eso es lo que a mí no llega a hacerme vibrar como el teatro en verso.
            Si lo he terminado (lo hubiera dejado en la sesuda introducción del traductor, que supongo que ha realizado un trabajo encomiable, o bien cuando llevaba diez o veinte sonetos) ha sido porque me ha maravillado la capacidad de poder ligar al amor con cualquier concepto u objeto. Por poner algunos ejemplos escogidos abriendo el libro por cualquier página: relaciona el amor con los elementos climatológicos; en varias ocasiones con la economía y la contabilidad; con los trastes de un instrumento de cuerda; y, obviamente, con la belleza, las musas, la muerte, los celos, etc., etc.
            A pesar de todo, creo que hay que leer algún soneto de este libro y no dejarlo mientras se esté disfrutando de él. Sin duda, siempre habrá una ocasión para volver a abrirlo más adelante.