Mostrando entradas con la etiqueta Laforet. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Laforet. Mostrar todas las entradas

domingo, 31 de julio de 2016

Carmen Laforet: La insolación (**/***)

(200 pág.; Destino)                                        (51; julio de 2016)
Entre su primer libro, que fue el primero que leí de ella, y este, que es el último publicado durante su vida, transcurrieron diecinueve años. Aún le quedarían cuarenta y uno más de vida, pero no se publicaron más que algún libro de relatos y recopilatorios, pues una enfermedad consiguió silenciarla, lo que no había conseguido el entorno de aquella España en la que vivió y desarrolló su obra.
En esta novela, que es la primera de una trilogía inacabada, un adolescente se encuentra durante el verano que pasa con su padre, un militar casado en segundas nupcias, con dos hermanos adolescentes y solitarios, ella mayor que él, y también pertenecientes a una familia desarraigada. Durante los tres veranos de los años cuarenta en los que transcurre la historia iremos conociendo poco a poco cómo se van haciendo mayores, cómo pasan esos meses de la canícula y, ya casi al final, el desarrollo mental del protagonista de la novela y sus aspiraciones en la vida.
El tono de la novela es como el de Nada, apagado, mustio, tal y como corresponde a la España que le tocó vivir a su autora y que ella muestra a través de esos tres jóvenes y la media docena de adultos que son sus familiares directos y que, hoy en día, parecerá poco creíble a los jóvenes que no pasen del medio siglo.




“Era como viajar hacia el centro del mismo sol.”


sábado, 27 de noviembre de 2010

Carmen Laforet: Nada (**/***)

(304 pág.; 7’95 €; Booket)                                   (3, segundo trimestre de 2009)
            Cuando me enteré que una mujer de veintitrés años había ganado el primer premio Nadal en  la España de la posguerra tuve ganas de leer su novela. Además el título me parecía desolador, por lo que aún me parecía más increíble su premio.
            Han pasado muchos años desde ese deseo hasta ahora. Lo he leído y ha valido la pena. Los que nacimos poco antes del “desarrollo” no vivimos las situaciones que describe el libro, pero sí que nos llegó hasta nosotros ese olor rancio debido a la mezcla entre la estrecha mentalidad sempiterna española y las más de dos décadas que ya llevaba la dictadura fomentándola y favoreciéndose de ella.




“Por dificultades en el último momento para adquirir billetes, llegué a Barcelona a medianoche, en un tren distinto del que había anunciado y no me esperaba nadie.”

eBook: sí.                                                       http://epubgratis.me/