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sábado, 17 de febrero de 2018

Yasunari Kawabata: El Maestro de Go (***)

(205 pág.; Emece)              (9; febrero de 2018)           (Premio Nobel 1968)
Hace cinco libros un japonés me hablaba de correr y ahora otro japonés me habla del deporte mental que es el go y que es la única novela que acabó, según su autor. En 1938 Kawabata era el enviado de un diario para cubrir la última partida del llamado Maestro, jugador que nunca había perdido una sola partida en este juego. La partida se alargó durante seis meses, pues el Maestro estuvo tres meses hospitalizado. En esos seis meses se publicaron más de sesenta crónicas y veinte años después se publicó el libro.
He creído que esta historia bien se merecía considerar su lectura como imprescindible, pues la maestría de su autor nos permite acercarnos a una cultura no muy conocida por nosotros, en un momento (guerra chino-japonesa, pre Segunda Guerra Mundial) en que Japón estaba cambiando y aún cambiaría más; se nos da a conocer un juego muy poco conocido en Occidente y, sin aburrir, consigue introducirnos en las habitaciones-salas de seis u ocho tatamis (la manera de medir las habitaciones) en la que se disputó esta última partida del Maestro y que, además, sería la última que se jugaría como hasta entonces se había hecho. Muy interesante, entretenida y apasionante, a pesar de conocer el resultado de la partida desde el principio de la historia y qué fue del Maestro desde la primera oración.




“Shusai, Maestro de Go, vigésimo primero en la sucesión Honnimbo, murió en Atami, en la posada Urokoya, la mañana del 18 de enero de 1940.”


domingo, 20 de noviembre de 2011

Yasunari Kawabata: Historias de la palma de la mano (**)


(308 pág.; Emecé)                    (37; julio de 2011)         (Premio Nobel 1968)

Este libro, totalmente nuevo, me lo encontré encima de otros cuatro a los pies de un contenedor para papel. Miré a mi alrededor por saber si quien los había dejado esperaba recogerlos y al no ser así, con mucha alegría, me lo llevé a casa. Sería el segundo libro que leería de este autor y me apetecía.

Se lo he aconsejado a Anna porque le gusta lo que es oriental, pero no se lo aconsejé a Marisol. Son relatos cortos, de hasta tres páginas, que hablan de temas intrascendentes de la vida de las personas. Algunos de ellos con un final desconcertante.

En esta edición aparecen la mitad de este tipo de historias que escribió a lo largo de toda su vida y la mayoría de ellos están escritos cuando él tenía entre veinte y treinta años. Creo que, en general, les falta un punto de interés.




“En el otoño de mis veinticuatro años conocí a una muchacha en una posada a orillas del mar.”   (Lugar soleado)



eBook: sí.                               http://epubgratis.me/


sábado, 12 de febrero de 2011

Yasunari Kawabata: Lo bello y lo triste (**/***)

            (209 pág.; 7’55 €; Booket)      (3, enero de 2010)      (Premio Nobel 1968)
            He leído a muy pocos autores orientales: Xingjian, Pamuk (aunque no sea totalmente oriental), Murakami y ahora a Kabawata. No importa si el libro tiene 700 páginas como los dos primeros o 200 como los dos últimos. El ritmo de la historia o la construcción de las frases son diferentes a las de los occidentales. Las cosas precisan su tiempo y ellos se lo toman. Las descripciones se vuelven sutiles y líricas no ex profeso, si no que es su forma de expresarlas (por eso he puesto a Pamuk en la lista).
            Esto que sugiero en el párrafo anterior es totalmente aplicable a Lo bello y lo triste. Sólo hay que ver el título, o el nombre de una construcción que se cita: Pabellón de la Lluvia Otoñal.
            La novela habla de un amor habido hace veinte años entre una adolescente y un hombre mayor que ella, relatado desde el presente cuando él ya es un conocido escritor y ella una pintora con nombre y él desea volver a verla un final de año. El hijo de él conoce a la alumna que vive con ella… y no explico más porque tiene un buen final que vale la pena llegar a él al ritmo que el autor quiso ir desgranando la historia.



“Eran seis las butacas giratorias que se alineaban sobre el lado opuesto del vagón panorámico de aquel expreso a Kyoto.”
Campanas del templo

eBook: sí.                                http://www.quedelibros.com/