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viernes, 29 de noviembre de 2024

Rafael Sánchez Ferlosio: Industrias y andanzas de Alfanhuí (**/***)

(169 pág.; Iberia) (70; noviembre de 2024)





“El gallo de la veleta, recortado en una chapa de hierro que se cantea al viento sin moverse y que tiene un ojo solo que se ve por las dos partes, pero es un solo ojo, se bajó una noche de la casa y se fue a las piedras a cazar lagartos. Hacía luna, y a picotazos de hierro los mataba”.




sábado, 18 de abril de 2020

Rafael Sánchez Ferlosio: La forja de un plumífero (**)


(33 pág.; Destino)                               (8; abril de 2020)
Supongo que esta especie de libro, que por su forma aparente lo es, pero que, en el fondo es como un artículo periodístico largo, lo regalaban en el Fnac cuando le dieron a su autor el reconocido Premio Cervantes y, desde entonces, tenía ganas de leerlo, precisamente por su diseño y, también, porque el primer libro que había leído de él me había gustado mucho y lo recordaba, aunque hubieran pasado ocho años.
Al igual que el diseño es diferente, raro sería excesivo, el contenido del texto también puede calificarse de no habitual: como puede apreciarse por la frase al pie, comienza hablando de su infancia, de su padre, de la Falange y la guerra civil, y llega al inesperado éxito del libro que yo leí, El Jarama, y eso hace que se encierre en su casa durante quince años, supongo que más o menos en tiempo y en el confinamiento, para estudiar filología. A partir de aquí habla sobre esta ciencia y técnica y cuesta seguirlo. Aunque interesante, diferente.





“Tengo la convicción de que al menos desde la adolescencia fui el predilecto de mi padre, en lo que pudo influir nuestro vicio común de manejar la pluma, aunque él nunca llegó los extremos patológicos de grafomanía que he alcanzado yo.”




sábado, 5 de mayo de 2012

Rafael Sánchez Ferlosio: El Jarama (**/***)


(365 pág.; Destino)                            (16; abril de 2012; en Huesca)

El bar de un pueblo que está a orillas de Jarama es el punto de reunión de los habitantes del mismo donde, un domingo de verano cualquiera, una familia de Madrid va a visitar al dueño del bar y una docena de jóvenes, que quieren pasar el día remojándose, lo usan para abastecerse de bebidas frescas.

A través de las conversaciones que mantienen los tres grupos nos vamos enterando del pasado de todos ellos y del desarrollo de las acciones presentes. Voy a decirlo de nuevo, pues lo más seguro es que haya pasado desapercibido: “a través de las conversaciones”. Es decir, Sánchez Ferlosio, en un alarde de dominio de los diálogos, hace avanzar la historia a través de los comentarios de los grupos y grupitos que se van formando. Apenas hay párrafos que describan o cuenten las situaciones actuales o las pasadas, sino que todo es a través de lo que unos cuentan a los otros. Verdaderamente admirable.

Sólo objetaría que, para un lector que es de la periferia y que lo lee sesenta años después de escrito, termina chirriando que en las conversaciones de los jóvenes se use como muletilla la palabra hijo o hija, hasta un total de  ¡170 veces! No obstante, creo que vale la pena leer este libro.




“Describiré brevemente y por su orden estos ríos, empezando por Jarama: sus primeras fuentes se encuentran en el gneis de la vertiente Sur de Somosierra, entre el Cerro de la Cebollera y el de Excomunión.”

eBook: como ya es costumbre, este libro no se comercializa en formato digital, pero en la poderosa triple w doble se puede encontrar de todo, y ahora un pelín más fácil, pues ya está en la humilde BibPubDig.