Mostrando entradas con la etiqueta Fitzgerald Francis S.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fitzgerald Francis S.. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de junio de 2018

F. Scott Fitzgerald: Moriría por ti y otros cuentos perdidos (***)


(499 pág.; Anagrama)                                   (29; mayo de 2018)
Al final resultará que de todos los géneros el que más me gusta es el del relato breve, con lo que yo he disfrutado leyendo verdaderos volúmenes. Este se lo debo a Marisol en el día del libro. Le pregunté porqué lo había escogido y me dijo que porque era de relatos. No sé si pensar si me conoce mejor a mí que yo mismo o me conduce a donde ya debería estar. En cualquier caso, es un libro muy bueno.
De este autor he leído dos de sus mejores novelas y desconocía que él era un gran autor de relatos y que, además, tanto sus lectores como editores le solicitaban que se dedicara exclusivamente a este género literario. He disfrutado mucho leyendo estos cuentos que no se publicaron, tanto los que eran propios de su estilo, es decir, aquellos que hablan de la high society, como los más cercanos al mundanal ruido donde ni la chica es tan guapa ni el chico tiene dinero. Tiene relatos verdaderamente originales y la mayoría, aunque amables, no dejan de reflejar las vivencias que tuvo o lo que sucedía en los inicios del siglo XX.
La edición es remarcable, pues cada historia tiene varias hojas dedicadas a los pormenores de la vida de Scott Fitzgerald en ese momento o de su esposa Zelda; algún texto del propio autor dirigido a su editor para que vendiera el relato o negándose a corregir lo que quería la publicación que lo había comprado; y con comentarios de estudios posteriores en relación al texto. Solo una pequeña crítica: al final hay cincuenta páginas dedicadas a expresiones, personas o situaciones que aparecen en cada uno de los cuentos, pero en ningún lugar hay una llamada de atención a este respecto, por lo que no es hasta el final del libro que te enteras de dichas notas aclaratorias. Una lástima.




“El de arriba no es mi verdadero nombre: el individuo al que pertenece me dio permiso para firmar con él esta historia.”
El pagaré




domingo, 14 de octubre de 2012

Francis Scott Fitzgerald: El gran Gatsby (**/***)


(200 pág.; Anagrama)                                 (39; agosto de 2012; en Huesca)

Después de Suave es la noche (46; noviembre de 2010) tenía ganas de leer su, quizá, obra más conocida, así que le pedí a Anna que me la regalara para mi santo y si no la he leído antes es porque no me gusta leer aquello que más me apetece, sino en el orden en que han ido entrando los libros, pues me he dado cuenta que en el primer caso terminas dejando de leer libros que en su momento querías y que el tiempo ha hecho que no sepas porqué te interesaba, y eso es debido a que hay que decidir si nos gusta o no por la portada y las diez o veinte líneas de la contraportada, y como tantas cosas en la vida, hoy es cara y mañana cruz.

Pero no es el caso de este libro, pues su autor es algo más que lo que figura en las tapas del libro, y lo que se esperaba de ellos (del autor y del libro) aquí se encuentra desde la primera página: una buena historia sobre la vida de las personas bien acomodadas, sus ambiciones y carencias y, en esta novela más que en la mencionada al principio, sus relaciones con la gente más humilde, que en este caso crea el contrapunto dramático al “dolce far niente” de los acaudalados.

No comento la historia en concreto, pues presupongo que la mayoría habrá visto la película (Robert Redford y Mia Farrow) que, por lo que recuerdo de cuando la vi de estreno, era muy fiel a la novela y, si no fuera el caso, ahora se podrá ver la de Leonardo Di Caprio y Carey Mulligan y aunque cada uno se quede con la versión que más le guste, no por ello se deje de leer este buen libro.




“Cuando yo era más joven y vulnerable, mi padre me dio un consejo en el que no he dejado de pensar desde entonces.”

eBook: primer libro digital sin tener el de papel por lo que la portada ha sido escogida de internet.



viernes, 24 de junio de 2011

Francis Scott Fitzgerald: Suave es la noche (**)

            (473 pág.; Alfaguara)                                           (46; noviembre de 2010)
            El libro está dividido en tres partes. La primera transcurre en la Riviera francesa durante los años veinte del siglo XX. Describe la vida de algunos millonarios que se podían permitir tener como única preocupación conocer qué diversión habría por la noche o al día siguiente. Es un capítulo muy agradable de leer y un disfrute para todo aquél que guste de ese período de entre guerras donde libertad y libertinaje estaba permitido y se confundían para esa minoría.
            El segundo capítulo habla del pasado anterior y el tercero sigue a partir del punto en que terminó el primero. En estos dos capítulos la fiesta ya se ha acabado y el alcohol ya no es divertido. Las divergencias entre unos y otros y, sobre todo, entre el matrimonio protagonista principal hace que la novela se vuelva agria.
            Está muy bien escrito ya que te parece estar acompañando a los protagonistas y cuando lo acabas te apetece seguir leyendo más de esa época que tan bien describió Scott Fitzgerald (El gran Gatsby).


“En la apacible costa de la Riviera francesa, a mitad de camino aproximadamente entre Marsella y la frontera con Italia, se alza orgulloso un gran hotel de color rosado.”

eBook: sí.