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domingo, 6 de abril de 2014

John le Carré: Una verdad delicada (**)

(368 pág.; eBook)                                          (11; marzo de 2014)
Hace un tiempo Marisol leyó este libro y me dijo que lo leyera, que no tenía nada que ver, por lo malo que nos pareció, con el último que habíamos leído de él, así que este año decidí congraciarme con este autor y le hice caso. Y tenía razón: nada que ver.
Pero tampoco tiene nada que ver con el Le Carré (a mí me gusta con la L mayúscula) que guardo en la memoria y del cual leí más de media docena de sus novelas en dos semanas de vacaciones en 1984. Bah, sólo han transcurrido 30 años.
En resumidas cuentas, es un libro que se puede leer, pero enrevesado por lo cambios en el tiempo y que explica una historia que quizá pueda ser actual (lo cual tiene mérito tratándose de un autor de más de ochenta años) en cuanto a la conciencia, pero que a mí no me ha dicho ni fu ni fa. El inexorable paso del tiempo no perdona.




“En la segunda planta de un hotel anodino sito en Gibraltar, colonia de la Corona británica, un hombre ágil y cimbreño, cercano a los sesenta años, se paseaba por su habitación.”

eBook: perfecto                                             Amazon


domingo, 1 de mayo de 2011

John Le Carré: El hombre más buscado (*)

            (392 pág.; Plaza Janés)                                                 (29, julio de 2010)
            Tenía muchas ganas de volver a leer una novela de Le Carré, pues recuerdo que pasé quince días de las vacaciones de 1984 en Playa de Aro y leí media docena de sus novelas y me gustaron mucho, …, pero han pasado muchos años y esta novela ya no es del nivel de aquellas.
            A pesar de las ganas ya comentadas, tuve que esforzarme para acabarla porque creo que esta es la novela de un escritor con mucha experiencia, es decir, cuatro personajes, una trama actual y el conocimiento de cómo escribir novelas de espías (que es su caso), pero el resultado es anodino e insustancial (ni Marisol ni Jacqueline le tuvieron la compasión que yo le tuve por aquel verano que me hizo pasar: las dos lo dejaron sin acabar). Yo tendría que haber hecho lo de ellas y haber seguido a la siguiente (que es lo que hago con el comentario).     (nov-10)

¨


“Huelga decir que no podemos culpar a un boxeador turco, campeón de los pesos pesados, de no advertir, mientras pasea tranquilamente por una calle de Hamburgo con su madre del brazo, que le sigue los pasos un muchacho flaco envuelto en un abrigo negro.”

eBook: sí.