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sábado, 4 de marzo de 2017

Pierre Boulle: El puente sobre el río Kwai (**/***)

(181 pág.; Letra Celeste)                                          (10; febrero de 2017)
Tener la película medianamente presente y leer la introducción es todo un placer, pues se puede comprobar que de una buena novela, y cambiando lo que haga falta, se puede conseguir una película estupenda. Así que no cuento nada de esa introducción, de un puñado de páginas, para que el interesado lector me haga caso. Si quiere, claro.
¿He de explicar de qué va esta novela? ¿He de decir que su autor es el de El planeta de los simios y que sus finales son inesperados? Como la segunda pregunta ya incluye las respuestas diré dos palabras sobre la primera: durante la Segunda Guerra Mundial los japoneses quieren que los prisioneros ingleses construyan un puente, pero también han de participar los oficiales, a lo que se opone el coronel del regimiento. Este hombre es de una fortaleza mental indestructible, por lo que el coronel japonés se las verá y deseará para hacerle cambiar de opinión y…




“El abismo infranqueable que algunas miradas adivinan entre el alma occidental y el alma oriental tal vez no sea más que el efecto de un espejismo; tal vez se deba únicamente a la representación convencional de un lugar común sin base sólida, a una apariencia pérfidamente disfrazada de intuición penetrante, cuya veracidad primigenia permita siquiera ser invocada para justificar su…”


sábado, 4 de mayo de 2013

Pierre Boulle: El planeta de los simios (**)


(302 pág.; Punto de Lectura)                         (10; marzo de 2013)

Cada cierto tiempo quiero releer algún libro de los que he leído hace años. Por ahora, de los que he leído hace muchos años, tantos como treinta. Cuando acabe con los que leí en mi juventud releeré los que me hayan parecido muy buenos de cuatro años para aquí, pero para eso aún falta mucho, pues tengo unos cuantos de la misma época de este.

Reforzada la memoria por las imágenes de la película (sólo vi la primera de toda la serie que hicieron) al releer la novela he encontrado que esta es más suave, como más respetuosa con el ser humano por parte de los cuadrúpedos que detentan el poder. No por ello el protagonista deja de sentirse un “mono” enjaulado y obligado a hacer “monerías” si quiere estar bien tratado o cuidado, es decir, no deja de ser una rata de laboratorio o un chimpancé para nosotros.

Sigo creyendo que es una novela interesante y que su lectura y, sobre todo su final, dejará perplejos a quienes la lean por primera vez, aunque hayan visto la película. No quiero dejar de mencionar que es curioso que, por una vez, los protagonistas humanos de la historia no sean los todopoderosos estadounidenses, sino unos hombres con apellidos franceses que viajan a años luz de la Tierra.





“Jinn y Phyllis estaban pasando unas vacaciones maravillosas en el espacio, lo más lejos posible de los astros habitados.”

eBook: correcto.