Mostrando entradas con la etiqueta Dos Passos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dos Passos. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de enero de 2024

John Dos Passos: Paralelo 42 (**/***)

(408 pág.; Bruguera)              (89; diciembre de 2023)

Segundo libro que leo en mi estancia clínica. No recuerdo muy bien si lo encontré en la calle o, queriendo leer otro de Dos Passos, lo compré en una tienda Re-read. En cualquier caso, una buena elección.

En esta primera parte de la trilogía, hay tres tipos de narraciones: los noticiarios de la época; el Ojo de la Cámara, que recoge pensamientos de los personajes; y la parte novelesca. En esta última, las dos docenas de personajes, más o menos, van desarrollando su historia y entrecruzándose entre ellos. Son interesante las noticias de la primera parte, algunas suficientemente conocidas, pero otras sorprendentes. En el prólogo, Doctorow desvela que todos los personajes de la novela son perdedores, lo que no deja con buen cuerpo al presunto lector, pero no por ello, la novela carece de interés.





“En su uniforme brillante y montado sobre su brioso corcel, el general Miles era el centro de todas las miradas, más aún porque el caballo estaba muy nervioso”.



sábado, 7 de abril de 2012

John Dos Passos: Manhattan Transfer (**/***)


(471 pág.; Plaza & Janés)                  (12; marzo de 2012)

Nunca fui un buen estudiante, pero algunas cosas quedaron en mi memoria. De la asignatura de Literatura de sexto de bachillerato, entre otras obras, me quedó que había que leer Manhattan Transfer de Dos Passos, aunque no recuerdo que la profesora explicara por qué. Y probablemente aún me acordaba cuarenta años después cuando encontré este libro en la calle porque el apellido me pareció curioso. Ahora sé algo más: este escritor, junto con otros de la talla de Hemingway, Scott Fitzgerald y Faulkner, perteneció a la llamada generación perdida. Pero no es lo mismo El ruido y la furia (55; octubre de 2011), que Suave es la noche (46; noviembre de 2010), ni esta Manhattan Transfer.

Entrando en el libro en sí, y vistas las estrellas del encabezamiento, queda claro que recomiendo su lectura, pero ha sido un libro muy difícil de leer para mí: está lleno de personajes que aparecen en uno o dos capítulos y otros que van apareciendo a lo largo de todo el libro, y cada vez me cuesta más retener los nombres y circunstancias de cada personaje, a pesar de que el libro lo leo seguido y tardo entre una o dos semanas en acabarlo, según su longitud.

El motivo de comparar este autor con los otros, es porque habiendo escrito sobre el mismo periodo de tiempo, más o menos, cada uno tiene un estilo diferente y su historia refleja un tipo de vida distinto también. A medida que lo iba leyendo recordaba el libro de Scott Fitzgerald, pues en él aparece un mundo que desapareció de gente muy afortunada (aunque no por ello menos desdichada), y el mundo que nos muestra Dos Passos es la ciudad de Nueva York, calle a calle, plaza a plaza, con todas esas almas desesperadas, muchas de ellas sin futuro ni aspiraciones. Advertidos de que no es un libro de concesiones, sus historias están bien escritas y nos describe muchas facetas de la dureza de la vida de forma sucinta, seca. Como las imágenes de las viñetas que El Roto dibuja a diario en El País.




“Tres gaviotas giran sobre las cajas rotas, las cáscaras de naranja, los repollos podridos que flotan entre los tablones astillados de la valla.”


(eBook: el libro lo encontré y el .epub oportuno también. No puede decirse que leer sea un lujo caro.)