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domingo, 18 de mayo de 2025

Isaac Asimov: Bóvedas de acero (**/***)

(172+6 pág.; Martínez Roca)             (18; mayo de 2025)

 

Escogida por Joel para el CLC-58.





“Lije Baley acababa de sentarse a su mesa cuando se dio cuenta de que R. Sammy lo estaba mirando con expectación”.




viernes, 12 de julio de 2024

Isaac Asimov: El sol desnudo (**/***)

(261 pág.; Martínez Roca)                 (38; julio de 2024)

 

Elegido por Joel, siendo el 48 del CLC.






“Elías Baley pugnó denodadamente por dominar el pánico”




viernes, 21 de abril de 2023

Isaac Asimov: Fundación e Imperio (**)

(252 pág.; Bruguera)              (25; marzo de 2023)

Cuarto libro que leo de Asimov y, cinco años después, el segundo de la saga Fundación. Este segundo volumen no me ha gustado tanto, ni de lejos, como el primero; quizá ya no es novedad, pero yo creo, más bien, que ha sido el enfoque general de la historia, más basado en un extraño personaje que no se nos desvela hasta el final y que es buscado por todos los rincones del imperio.

El personaje en cuestión, que está en boca de todos pues está conquistando planetas sin disparar un solo tiro, tiene un apodo y así es como aparece a lo largo de la novela: el Mulo. La Fundación, a pesar de lo que su fundador tenía establecido, parece ser que será engullida por el Imperio aunque, para limitar el periodo del caos, ha concebido una Segunda Fundación, en un planeta muy alejado del centro a fin de protegerlo.

Así es como se llama el siguiente libro que leeré de Asimov…de aquí a mucho tiempo, porque la lista de libros a leer tiene dimensiones siderales.





“Bel Riose viajaba sin escolta, lo cual no estaba prescrito por la etiqueta de la corte para el jefe de una flota estacionada en un sistema estelar, todavía arisco, en las lindes del Imperio Galáctico”.



sábado, 10 de marzo de 2018

Isaac Asimov: Fundación (***)


(253 pág.; Bruguera)                         (14; marzo de 2018)
Por fin leo esta novela, una de las más conocidas y afamadas de Asimov y, como era previsible, no me defrauda. No obstante, se pueden comentar un par de cosas, una de ellas de mucha actualidad: no hay ni un solo personaje femenino en toda la novela, eran otros tiempos. En cuanto a la segunda y, por lo que recuerdo de Los propios dioses, Asimov juega con el lector, es decir, le enseña las cartas cuando quiere, en el orden que quiere y, además, haciendo trampa. Esto último en el sentido de que lo que está pasando, que el lector no sabe a qué se debe o porqué sucede, él lo explicará un par de capítulos más allá; o bien, saltamos cincuenta años y la baraja es otra. Pero se le perdona por las buenas ideas que tiene.
Aunque quien no la haya leído no entenderá lo que sigue, no por ello quiero dejar de mencionarlo: en esta novela se lleva a la práctica la frase de Marx: “La religión es el opio de los pueblos”. Brillante aplicación.
Bastantes miles de años después de nosotros el universo dominado es enorme: cientos de planetas ocupados por decenas de miles de millones de seres. En un extremo de este universo se crea una fundación cuyo cometido en preservar el conocimiento adquirido hasta el momento. Un hombre, supongo que lo es y si no así lo designo, ha descubierto la psicohistoria, una ciencia social que le permite, mediante el estudio del comportamiento de millones de seres, saber hacia dónde se dirigirá la civilización y qué sucesos podrán ocurrir y, lo más importante, qué se podrá hacer para seguir avanzando. Pero no todo el mundo se lo cree ni opina igual, así la intriga está servida.




“HARI SELDON – …Nació el año 11988 de la Era Galáctica; falleció en 12069.”



domingo, 15 de julio de 2012

Isaac Asimov: El fin de la eternidad (**)


(275 pág.; Martínez Roca)                            (26; junio de 2012)

Cada vez me gusta más la ciencia ficción. Puede que sea porque Marisol tiene (dentro de los muchos) buenos libros, pero el caso es que disfruto leyendo lo que hace sólo dos años creía que no me gustaba.

Obviamente, el autor no necesita presentación ya que es uno de los mejores escritores de este género. La novela trata de unos programadores del futuro de la humanidad, es decir, de los encargados de estudiar qué mejora se puede hacer en acontecimientos del pasado para que mejore, globalmente, el futuro. Esto da pie a viajes de centenas y millares de siglos, de tal manera que puede llegar a sentirse vértigo temporal.

Entretenida historia en la que los personajes no hablan del año en que nacieron sino del siglo al que están adscritos ¡pero son números de tres y cuatro dígitos!




“Andrew Harlan entró en la cabina.”

eBook: cuando convertí este libro en un .mobi me parecía leer poesía: cada dos líneas había una en blanco, es decir, parecían pareados. Leí unas pocas páginas y cansado fui al Calibre a ver qué podía hacer. Y se puede mejorar mucho: en la solapa Convertir hay una pestaña Procesamiento heurístico que activándola mejora la presentación quitando líneas y guiones innecesarios, entre otras cosas. ¡Qué buen programa!



sábado, 14 de mayo de 2011

Isaac Asimov: Los propios dioses (***)

            (309 pág; Círculo de Lectores)                                      (32; julio de 2010)
            Contra la estupidez … los propios dioses … ¿Luchan en vano?
            Este libro está planteado en tres partes cuyos títulos son los tres grupos de palabras de la línea anterior. Casi diría que se puede leer independientemente. Pero es obligatorio, cuando menos, haber leído la parte central.
            Al principio de esta parte quizá no se entienda nada, pero descubierto de lo que se está hablando es una delicia de imaginación y derroche “cosmobiológico” (no está en el diccionario), pero quiero dar a entender que crea un universo con reglas biológicas diferentes a las nuestras, pero que me parecieron muy interesantes. Insisto en que esta parte es imprescindible.
            La primera parte describe muy bien lo que puede ser el trato entre departamentos científicos y las personas que los dirigen cuando hay rencillas personales o presupuestarias. La tercera, bastante aislada de las otras dos, aunque las tres son partes de la misma historia, es la que menos sorprende.
            En resumen, un ejemplo muy impactante del poder de imaginación de Asimov.     (nov-10)


“-¡Es inútil! –exclamó Lamont, con brusquedad.”

eBook: sí.