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domingo, 28 de agosto de 2022

Tom Sharpe: Zafarrancho en Cambridge (*/**)

(239 pág.; Anagrama)            (54; agosto de 2022, en Fitero)

Este libro fue el elegido por Josep M. para este mes y con él se acaba la quinta vuelta. Este también hubiera podido ser uno de los elegidos por mí, pues cada año releo un par de libros que hube leído cuando era muy joven (ahora, parece ser, que aún soy joven) y, entonces, Sharpe era un autor en el que podías confiar en echar unas risas leyéndolo o comentando con alguien que también lo hubiera leído. Entonces.

Ahora, más de treinta años después y ni siquiera diez años después de la muerte de este autor, solo aconsejaría su lectura a alguien joven de verdad, que no lo hubiera leído, pues en caso contrario, el mío, me ha parecido soso y traído por los pelos, aunque no le quito el trasfondo de crítica que pueda haber.

La historia, con cuatro personajes mal contados, explica que un college de Cambridge vive de donativos de los padres por aceptar hijos que no lo han sido en otros y de vender los títulos oportunos a estos mismos alumnos cuando terminan sus estudios. El problema es que ha entrado un nuevo master, el equivalente a nuestro rector, y quiere cambiar muchas cosas, pero del decano para abajo no quieren que nada cambie y ahí está el busilis.





“Fue una gran fiesta.”



domingo, 8 de septiembre de 2013

Tom Sharpe: Becas flacas (**)

(374 pág.; Anagrama)                                   (50; agosto de 2013; en Huesca)
La imagen que aparece en la portada describe perfectamente de qué va la historia: los edificios del fondo representan a Cambridge, en concreto a una institución del mismo, de la que el señor que está en silla de ruedas con la mirada aviesa y bebiendo como un cosaco (con perdón de estos), es, ni más ni menos, que el actual rector y que antes era el portero mayor, pero fue ascendido de forma fulminante por el anterior rector que falleció de manera harto sospechosa, como expone su viuda en la primera frase del libro. Los pares de ojos que aparecen ocultos entre las ramas del árbol son otros directivos del colegio y también tiene mucho que decir, hacer y como dicen y hacen, por ende, esconderse.
Una historia más en la que Sharpe nos muestra su ingenio, su desbordante imaginación y su total falta de respeto por las instituciones universitarias (¿sólo inglesas o es exportable su modelo?), creando unas situaciones que si no llegan a ser desopilantes, cuando menos te hacen sonreír y pasar unas horas agradables… siempre y cuando estés convencido que todo es producto de la imaginación del autor y que cualquier parecido con la realidad es pura casualidad.



“–A Godber lo asesinaron -dijo Lady Mary-.”

eBook: correcto.                                            Calibre 0.6.13