Mostrando entradas con la etiqueta Muñoz Molina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Muñoz Molina. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de julio de 2022

Antonio Muñoz Molina: Tus pasos en la escalera (**/***)

(319 pág.; Seix Barral)                       (42; junio de 2022)

Este es el tercer libro que leo de este autor y, aunque tardaré unos años, no será el último. En la pequeña reseña del segundo terminaba diciendo “¿Cuándo podré volver a leerle?”, ahora ya lo digo en el primer párrafo. Curiosamente, en el anterior decía que la lectura se hacía lenta hasta que entraban más personajes; en cambio aquí, que solo está el narrador, más algunos personajes incidentales pero ni siquiera secundarios, toda la novela es pausada, pero lleva al lector a acumular una tensión por el qué va a pasar.

El narrador es un profesional que ha dejado el trabajo y, con su pareja, han decidido irse de Nueva York a vivir a un piso que compraron cuando fueron la primera vez a Lisboa. Ella tiene que terminar unas conferencias ya acordadas en algunos lugares del mundo, por lo que él se encarga de hacer el traslado de los enseres, de adecuar la casa que necesitaba actualizarse, de colocar las cosas como él recuerda que estaban en NY para que ella se sienta más cómoda y nos va relatando lo que hace y porqué, lo que tenían y cómo, lo que ella verá cuando llegue y se alegrará, etc., etc.

Nos habla también de cómo es y está Lisboa (me cogieron ganas de volver a pasear por sus calles), de la gente, las tiendas… y van pasando las hojas y ella no llega, pero él no se alarma, pues estará en algún lugar del mundo dando una conferencia. El lector aguza el oído para oír los pasos de ella en la escalera.





“Me he instalado en esta ciudad para esperar en ella el fin del mundo.”



domingo, 8 de octubre de 2017

Antonio Muñoz Molina: Plenilunio (**/***)

(485 pág.; Alfaguara)                                    (51; agosto de 2017)
Este es un escritor que me gusta, a pesar de que solo había leído una de sus novelas y de eso ya hace siete años, por lo que repetirlo me apetecía. Probablemente haya visto la película que está basada en esta obra, pero dada mi memoria, es como si ni siquiera supiera de su existencia.
El inicio de la historia, un policía paseando por la ciudad buscando la mirada de un asesino se hace un poco lenta, pues aun no sabes de qué va y solo están los pensamientos y sensaciones de este hombre torturado por el asesinato de una menor, pero poco a poco, al entrar más personajes y ampliarse la historia esta se hace más interesante e intensa, pues el inspector estudió en esa ciudad y todavía sigue vivo un cura que le dio clase y que nos lleva a la vida de ambos unas decenas de años antes.
Además de este personaje, está la maestra de la niña asesinada, el forense, la esposa del inspector, y el propio pasado de este. Y la lluvia y la ciudad, que no dejan de estar presentes en los largos párrafos de la novela y que termina cautivando al lector. ¿Cuándo podré volver a leerle?




“De día y de noche iba por la ciudad buscando una mirada.”


lunes, 13 de junio de 2011

Antonio Muñoz Molina: El jinete polaco (**)

            (605 pág.; Booket)                                                    (42; octubre de 2010)
            Este es el último libro que reseño unos meses después de haberlo leído. No es lo mismo que hacerlo justo después de acabarlo porque la sensación se amortigua con el tiempo, pero a poco que pienses en él recuerdas la impresión que te produjo.
            En este caso, al principio me recordó bastante Corazón tan blanco de Marías, seguramente porque el protagonista tiene la misma profesión y porque los inicios de ambas novelas me parecen poco claros. Obviamente el tema se separa del de Marías y se acerca a los recuerdos que tenemos los que nacimos a mediados del siglo pasado por la descripción que hace de una España que la generación siguiente a la nuestra puede parecerle lo mismo que a nosotros nos parecerían las vivencias a principios del siglo XIX, y si me apuras, más alejado todavía.
            Aparecen personajes secundarios muy interesantes, tales como el jefe de policía de Mágina, la población origen del protagonista, el fotógrafo o el comandante de la guarnición y cuyas historias le dan a la historia principal un interés añadido.     (dic-10)


“Sin que se dieran cuenta se les hizo de noche en la habitación de donde no habían salido en muchas horas, donde habían estado abrazándose y conversando en una voz cada vez más baja, como si la penumbra y luego la oscuridad que no notaban hubieran ido apaciguando el tono de sus voces pero no la avidez mutua de palabras, igual que se había apaciguado el modo al principio perentorio … “

eBook: sí.