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viernes, 29 de abril de 2022

Fiodor M. Dostoyevski: Noches blancas (**)

(128 pág.; Nórdica Libros)                 (24; abril de 2022)

A Anna le tocaba elegir el libro para este mes del CLC, el veintiuno ya e, inicialmente, había pensado en una novela de Kropotkin, pero como empezó a leerla antes, cambió de ruso.

La novela cuenta el encuentro entre un joven muy tímido, tanto es así que rehúye el contacto humano, y el de una mujer, joven también, que está sola y que hace nacer un sentimiento de atracción del joven hacia la mujer. Ella le cuenta qué está haciendo sola en la calle y terminan quedando para el día siguiente a la misma hora. La novela cuenta las tres noches consecutivas en las que se ven.

El primer tercio de la novela trata de los pensamientos del hombre en un largo soliloquio que a mí se me hizo un tanto pesado. Cuando encuentra a la chica la historia coge más ritmo y gana en interés y aparece el Dostoyevski que sabe explorar los sentimientos humanos más íntimos, en este caso el que provoca la soledad. A destacar las bellas ilustraciones del libro que, con pocos trazos y difuminados, resumen escenas de la novela. Iba a ponerle dos estrellas y media porque finalmente me gustó, pero recordando el principio me he decantado por las dos estrellas.





“Era una noche maravillosa, una noche de esas que puede que solo se den cuando somos jóvenes, querido lector.”



sábado, 31 de agosto de 2019

Fiodor M. Dostoyevski: Los endemoniados (***)


(605 pág.; Bruguera)                         (42; agosto de 2019)
Junto a algunos otros libros me encontré este en la calle y no dudé en cogerlo, pues no solamente me gusta el autor, sino que ya intenté leerlo cuando tenía dieciséis años y no pasé del título, a pesar de que tenía que hacer un trabajo en sexto de bachillerato.
La primera parte, de las tres que tiene, es del estilo de Dickens, es decir, te explica la forma de vida de los personajes y las relaciones entre ellos dependiendo de la clase social a la que pertenecen, hay personajes estrafalarios o de conducta similar (uno de ellos podría aparecer en Casa desolada sin que llamara la atención en absoluto), y se trata mucho el emparejamiento de los que son jóvenes o no tanto. Pero ahí se acaba el parecido. En las otras dos se trata el fondo de la cuestión, que no es otra que la rebelión de las masas a través de atentados dirigidos a encresparlas.
Dostoyevski tenía una novela bastante avanzada cuando se enteró de que unos jóvenes habían matado a un compañero porque creían que los iba a denunciar. Deshizo la novela y la reconstruyó en torno a ese hecho. En las dos siguientes partes, que son muy diferentes a la primera, hay largas explicaciones de orden sociológico, con los personajes hablando con mucha exaltación por lo que se utilizan muchas exclamaciones que, a mi parecer, cortan el seguimiento de la historia.
Una cuestión no bien resuelta es la del narrador, que comienza estando presente en todo lo que se cuenta y termina conociendo los pensamientos de los personajes y sucesos en los que él no aparece, además de desvanecerse su personaje aunque siga explicando los sucesos acaecidos. A pesar de todo, a mí me ha gustado mucho y aconsejaría leer el primer capítulo y seguir hasta donde interese.






“Al proponerme la descripción de unos acontecimientos tan recientes como singulares que han tenido lugar en nuestra ciudad, una ciudad que hasta el presente había pasado desapercibida, me veo obligado, dada mi falta de soltura, a remontarme bastante atrás en el tiempo, para empezar, en concreto, por ciertos detalles biográficos del muy respetable y lleno de talento Stepán Trofímovich…”




sábado, 20 de febrero de 2016

Fiodor M. Dostoyevski: Crimen y castigo (***)

(528 pág.; eBook)                               (10; febrero de 2016; en Roma)
Cuando era adolescente leí a Dostoyevski y este era uno de mis autores favoritos, a pesar de que sus historias son dramáticas y de que me perdía entre los nombres rusos, con o sin patronímicos y sus apelativos cariñosos: en un diálogo de dos personas yo terminaba creyendo que hablaban cuatro o cinco. Ahora ya no tengo ese problema por lo que disfruto mucho más leyendo a este gran autor, estudioso del alma humana y que tan bien la sabe diseccionar para ofrecerla a sus lectores.
Quizá ahora no pueda preguntarse ¿quién no ha oído hablar de Crimen y castigo?, pero en mi época de joven, pues ya pertenezco a dos, todo el mundo sabía, por lo menos, que un joven mataba a una vieja y los remordimientos podían con él. ¡Ah, si solo fuera eso!
Esta obra no es eso: sí que sucede esa escena, sí que es el eje de toda la novela, pero a su alrededor está la pobreza de las clases trabajadoras de la Rusia zarista, el poder de los acomodados, la deplorable solución que tienen las jóvenes para salir adelante cuando su familia no puede hacerlo honradamente, la miseria y el oportunismo, la locura, pero también la amistad, el amor y el arrepentimiento sincero.
Yo, en mi otra época, sí sabía qué era Crimen y castigo. Corrijo, creía saber qué era, pues después de su lectura he descubierto que es una obra absolutamente absorbente que, a pesar de su lento desarrollo y de que va incorporando nuevos personajes a medida que avanza, consigue que el lector desee seguir leyendo, desee seguir conociendo los entresijos que van abriéndose a través de su historia.
Lo mejor que puedo decir de esta historia está dentro de ella, así que atrévete a abrirla y ya me dirás.




“Una tarde extremadamente calurosa de principios de julio, un joven salió de la reducida habitación que tenía alquilada en la callejuela de S*** y, con paso lento e indeciso, se dirigió al puente K***.”

eBook: sí.


sábado, 1 de noviembre de 2014

Fiodor M. Dostoyevski: El jugador (***)

(181 págs.; eBook)                                         (46; octubre de 2014)
Entre mi adolescencia y mi juventud leí Crimen y castigo, El idiota, me parece que Los hermanos Karamazov y algo del primer capítulo de Los endemoniados, del que tenía que hacer un trabajo para Literatura de sexto y, obviamente, no lo hice. Era un autor que me gustaba, a pesar de que me costaba mucho seguir la trama porque no tenía memoria para los nombres rusos, sus patronímicos y sus diminutivos, por lo que a veces no sabía ni quién hablaba ni a quién le sucedía lo que se narraba, pero a pesar de todo, era un autor que siempre tenía presente. He tardado muchos años en volver a leer algo suyo y he comenzado por el único libro que tenemos en casa, aunque no descarto “terminar” Los endemoniados.
Me ha sorprendido mucho esta novela, pues no he encontrado en ella al autor que tenía en mente, sino más bien una mezcla entre Austen y Kafka, sobre todo durante la primera mitad del libro. He mencionado estos dos autores porque me dio la sensación que un trabajo a dos manos entre ellos daría como resultado la presentación de esos rusos que tuvieron dinero, pero que ya no lo tienen, y ese joven que está al cabo de la calle de ellos y que no le importa dónde caerse muerto y, si llega el caso, morirse.
Dejando de lado mis sensaciones y, un poco también, la faceta desbocada del protagonista de la novela, en lo que respecta a la historia de los rusos y los personajes que pululan a su alrededor, o bien, a las ansias del juego que les acomete a un par de ellos, he de decir que me ha impresionado cómo consigue transmitir todas esas sensaciones vitales que tendrían sus personajes si fueran personas, teniendo en cuenta que el medio ha sido una novela tan corta como esta. Es una pena que tenga a tantos autores buenos por releer haciendo cola, porque con gusto cogía otro libro de este autor, pero ¿acaso no digo lo mismo de tantos y tantos que me han gustado antes que él? Tiempo, necesito tiempo.




“Por fin estaba de regreso, después de dos semanas de ausencia.”

eBook: perfecto.                                            epubgratis