Mostrando entradas con la etiqueta Larsson Stieg. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Larsson Stieg. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de octubre de 2023

Stieg Larsson: La voz y la furia (**/***)

(285 pág.; Destino)                 (63; septiembre de 2023)

Durante algunos años he perseguido alguna obra de este malogrado autor y, por fin he dado con este libro. Lo compré el pasado año, pero como no está digitalizado, en papel implica que pase más tiempo en la fresquera.

Leer este libro es tener ganas de ponerse de mal humor (solo hay que ver las líneas al pie de la portada que he elegido). Y es que toca todo aquello que no parece que tuviera que suceder… pero que sucede: atentados terroristas, partidos neonazis que achacan los males de la sociedad a los inmigrantes (aunque sean nacidos en su propio país), atentados contra las mujeres, las drogas… Para que seguir, hay de todo y más, como en botica.

Me ha sorprendido mucho la voz de Larsson: muy directa, clara, su narración es como si no tuviera conocimientos adecuados de periodismo (cosa que doy por supuesto que tenía, es decir, está buscado), irónica y, a veces, malhablada. No encuentro parangón en España de su tono, ni del nazismo de partidos legales suecos: me ha dejado muy perplejo.





“Más de ciento setenta muertos y cuatrocientos heridos –muchos de ellos de tanta gravedad que se quedaron inválidos– fue el resultado del atentado terrorista que tuvo lugar en Oklahoma City hace algunas semanas”.

En Estocolmo también pueden producirse atentados terroristas (Expo nº 1 (1995))



sábado, 20 de mayo de 2017

Stieg Larsson: La reina en el palacio de las corrientes de aire (***)

(854 pág.; Destino)                                        (25; mayo de 2017)
Subyugante. Esta palabra tiene dos acepciones en el diccionario de la Real Academia. Obviamente, yo la utilizo con el segundo sentido: embelesadora. Esto es lo que me ha parecido esta tercera, y última parte, de esta historia. La capacidad de Larsson de utilizar a decenas de personajes es asombrosa y, además, de darles cuando menos una página de pasado a cada uno de ellos. Sí que es cierto que algunos de esos personajes son necesarios para sacar adelante al héroe o heroína de la historia, pero es una pequeña concesión dentro de la vastedad y complejidad de la trama. Casi todas las vidas humanas deberían poder vivir más de cincuenta años y, por lo menos, mientras tienen ganas o se sienten con fuerzas para crear, como podía ser el caso de Larsson. Han quedado cuatro volúmenes de esta fascinante historia dentro de una masa gris que no tuvo tiempo de plasmarlas.
Lisbeth Salander ha recibido un tiro en el cerebro, Alexander Zalachenko no ha muerto, su hijo ha huido, pero no querrá dejar sin castigo lo que les ha hecho Lisbeth, Erika Berger abandona Millennium, y Mikael Blomvist tendrá de acarrear con todo ello si quiere sacar adelante la revista y ayudar a su amiga, a la que, si no muere, le espera la cárcel y/o un psiquiátrico de por vida.




“Se estima que fueron seiscientas las mujeres que combatieron en la guerra civil norteamericana.”


domingo, 17 de abril de 2016

Stieg Larsson: La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (***)

            (749 pág.; Destino)                                        (23; abril de 2016)
            Más de cuatro años después de haber leído la primera parte leo esta segunda con verdadero interés, pues el recuerdo que tenía de aquella me hacía presuponer que esta me iba a gustar tanto o más. Marisol (que ha leído la saga) considera que las historias en las que el protagonista es el malvado son amorales pero, por muy manida que ya esté la frase, todo es relativo: la protagonista causa daño, cierto, pero es a los que causan más daño que ella y, además, no se le puede atribuir el adjetivo de amoral. Y a mayor abundamiento, su personaje hace que el lector se sienta atraído por ella (de aquí la opinión de Marisol), pero también está el personaje masculino que, sin duda, tiene el favor de los que lean la novela.
            La historia, que puede leerse con independencia de la primera parte, pues al principio se busca la manera de explicar las relaciones entre los personajes y cómo quedaron al finalizar esta, es entretenida, diversa, intensa y cruda, por qué no decirlo, en grado sumo, pues hay de todo y más, no en vano Larsson era periodista y, a mi entender, un hábil narrador de historias con muchos personajes y líneas de acción: una revista de investigación, un libro sobre la trata de blancas, los mafiosos que se dedican a ella y algunos trapicheos más, la protagonista que es una persona aislada del mundo pero que ha conseguido librarse de lo que la acosaba, la policía que se enfrenta a un caso claro pero que acaba pareciendo sin pies ni cabeza, la justicia y otras fuerzas públicas que velan por los intereses generales a pesar del daño que pueda causarse a los particulares,… si no me dejo ninguna en el tintero.
Aún me queda el tercer libro por leer de los siete que quería escribir Larsson, pero el más amoral de los males no creados por el hombre que merman nuestra existencia se lo impidió.




“Estaba amarrada con correas de cuero en una estrecha litera de estructura de acero.”


sábado, 17 de diciembre de 2011

Stieg Larsson: Los hombres que no amaban a las mujeres (**/***)


(665 pág.; Destino)                            (46; agosto de 2011)

Esta interesante novela cuenta con unos personajes tan bien encontrados que, a pesar del número de páginas que tiene, se hace corta y, como existen dos tomos más que prosiguen la historia apetece seguir su lectura … pero tendrán que esperar, pues todavía hay mucho autor por descubrir y disfrutar.

Se ha llevado al cine los tres libros y se ha hecho una serie televisiva con añadidos de las escenas que se desecharon para las películas, por lo que, el que más o el que menos, puede saber de qué va la historia. Pero sí que me gustaría resaltar que este libro desvela, para los que desconocemos Suecia, una sociedad muy diferente a la idealizada desde estos lares. Con independencia de lo que cuenta, en las páginas iniciales de los tres o cuatro capítulos que tiene el libro indica un dato estadístico de las mujeres que son maltratadas en Suecia anualmente y te deja boquiabierto.

Este autor y Bolaño tienen, para su desgracia, concordancias vitales: los dos escribieron libros muy reconocidos y ninguno de los dos conoció su éxito, pues murieron a los 50 años.




“Se había convertido en un acontecimiento anual.”

eBook: sí.