domingo, 30 de mayo de 2021

Sam Savage: Firmin (**)

(224 pág.; Booket)                  (14; mayo de 2021)

Este el es libro recetado (que no recomendado, pues él aún no lo había leído) por Josep M. para este mes, y con él se cierra la segunda vuelta, es decir, ya son diez libros que hemos leído los unos decidido por uno de nosotros.

Lo leí a primeros de mes, pero no he puesto mi opinión en el blog a fin de no influenciar a nadie la suya, si es que eso fuera posible. He creído comprender el significado de lo escrito por Savage al llegar al final del libro y, a confirmado según creo, al leer la reseña del autor que aparece después. Es decir, Savage, que no había podido publicar alguna historia que había escrito, lo consigue creando al sujeto de la portada que no es otro que él mismo y nos cuenta cómo ha cambiado el mundo que él conoció y donde vivió.

El ya mencionado sujeto es un ratón esmirriado, decimotercer vástago de la misma camada que, a falta de pezón ratuno que llevarse a los labios, decide emprenderla con las grandes obras de la literatura, y me refiero al tamaño, por lo que las devora, literalmente. Nos describe su vida en una librería y cómo aprendió a subsistir y terminará, tal y como ya he dicho, lamentando la transformación de su hábitat, así como nosotros lamentamos la transformación del nuestro.





“Siempre imaginé que la crónica de mi vida, si acaso alguna vez llegaba a escribirla, tendría una primera frase excelente: algo lírico, como «Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas», de Nabokov; y, si no me salía nada lírico, algo arrollador, como «Todas las familias felices se asemejan, pero cada familia desdichada es desdichada a su manera», de Tolstói.”



sábado, 29 de mayo de 2021

Herta Müller: El hombre es un gran faisán en el mundo (**)

(120 pág.; Siruela)             (17; mayo de 2021)           (Premio Nobel 2009)

Cada año intento leo un libro de algún autor que no me ha gustado. Por si mejora mi percepción. Este año he querido volver a leer uno más de esta autora. A pesar de que ya había leído tres. Pero, a pesar de no me convence su prosa, siento debilidad por lo que cuenta. ¿Por qué no me gusta cómo explica sus historias? Porque sus frases son sujeto, verbo y predicado, o similares. Y a por otra. Porque sus cortos capítulos son siempre escenas aisladas de la historia general que va contando. Que, aunque se comprende, me gusta más cuando la historia es continua. Y, a mayor abundamiento, sus historias son siempre verdaderos dramas. Pero me siguen gustando.

Esta pequeña novela trata de una familia rumana que intenta obtener los pasaportes para poder salir del país. Para ello precisan una copia del acta de bautismo que la hija deberá conseguir buscando en la cama que el cura tiene en la sacristía, así como llevarle dos sacos de harina, además de los muchos que le ha llevado el padre, al funcionario que tiene que autorizar la expedición del pasaporte. La historia refleja las condiciones de vida y el sometimiento al que se ven abocadas las personas. Interesante el porqué de tan extraño título.





“En torno al monumento a los caídos han crecido rosas.”



domingo, 23 de mayo de 2021

Phillippe Ariés & Georges Duby: Historia de la vida privada I (**/***)

(640 pág.; Taurus)             (16; mayo de 2021)

Después de concluir el último de Roma de McCullough me quedo con ganas de más y como le había echado el ojo a este libro me atrevo con él, y así aprendo que no es lo mismo una novela histórica que un tratado sobre la historia: este cuesta un poco más de leer que los tochos de la susodicha.

A pesar de todo ha valido la pena, aunque no haya comprendido todo lo que se explica en él. Como no es una novela no puedo hacer una sinopsis, pero sí que puedo mencionar algunas cosas que he aprendido y que, además, me han sorprendido (ventajas de no tener una buena cultura y peor memoria). Por ejemplo: en menos de doscientos años la iglesia cristiana era más grande que cualquier gremio romano; esta impuso normas prohibiendo el matrimonio entre personas de hasta cuarto grado (primos) e, incluso, familiares políticos y padrinos, pues pasaban a ser parte de la familia; no diré el siglo para no equivocarme, pero una viuda solo podía casarse otra vez, por lo que muchas terminaban en un convento, de ahí que la vida en ellos fue mucho mejor que fuera, debido a las aportaciones de las fortunas que entraban junto con los que iban a vivir; las casas romanas en Africa seguían la costumbre romana, pero la amplitud era muy superior llegando a los dos mil quinientos metros cuadrados ¡en una sola planta!

El libro va explicando todo aquello que tenga que ver con la vida privada del primer milenio de nuestra era y ello incluye las lecturas, la correspondencia, la forma de tratarse los unos con los otros y mil cosas más. Está lleno de imágenes que ilustran muy bien lo que se explica y que me ha enseñado que las ruinas están llenas de detalles que a los profanos no ilustrados se nos escapan todos.





“La idea, la excelente idea de presentar a un público amplio una historia de la vida privada proviene de Michel Winock.”



sábado, 22 de mayo de 2021

Leopoldo Calvo-Sotelo: Memoria viva de la transición (***)

(286 pág.; Plaza & Janés)         (15; mayo de 2021)

Creo que los libros de biografías o memorias me han gustado siempre y, en esta ocasión me ha dado en pensar por qué debe ser y, aunque no me parece concluyente, quizá es porque me gusta que alguien me explique, sobre todo en primera persona, sus vivencias, ya que encuentro que hay vidas más interesantes que muchas aventuras imaginadas, bien porque su propia vida haya sido una especie de aventura, bien porque haya tenido una labor singular, como es el caso.

En mucho menos de trescientas páginas, pues hay bastantes fotos, Calvo-Sotelo nos explica sus años de Presidente de Gobierno, con unas miradas hacia atrás en su vida, un cuarto de siglo en la empresa privada, y hacia delante, con los socialistas en el poder. Obviamente, su designación como candidato debido a la renuncia de Suárez y la entrada en el Congreso de Tejero y los guardias civiles se lleva buenas páginas.

Aunque las opiniones son siempre discutibles, la forma de narrar, sus conocimientos y los entresijos que cuenta, que no acostumbran a ser del dominio público, hacen que la lectura sea muy entretenida, interesante y, para los que lo vivimos, una forma y manera de recordar lo que sucedía en España en aquellos años que éramos tan jóvenes y que pasaron cosas que, no es nada probables, que vuelvan a suceder.





Esto, aunque otra cosa sugiera la portada, no es un libro de memorias.”




sábado, 1 de mayo de 2021

Colleen McCullough: Antonio y Cleopatra (***)

(670 pág.; Booket)             (13; abril de 2021)

Hará unas dos semanas que, hablando con Anna se me ocurrió que sería interesante leer varios libros, más o menos seguidos del mismo autor, a fin de conocer mejor su obra, por lo que puse manos a la misma y decidí que cada año elegiría un autor que tuviera una buena puntuación de los libros que ya había leído de él y, cada diez libros de otros, leería uno suyo. Como este año ya llevaba los diez y el autor que mejor puntuación tenía era esta autora, aquí va el primero de este experimento.

Este es el séptimo y último libro de la saga de César y, aunque hay diferencias con los primeros de la misma, sigue siendo tan interesante como ellos. Lo más notorio es que en las primeras entregas hay muchos más personajes importantes en la historia y de la Historia y en este último, el senado, que era fuente de personajes principales, queda al albur de Augusto, por lo que no hay senadores que brillen ni, por supuesto, otros personajes de otras instituciones. Claro que el ya mencionado más los dos que dan título al libro llenan las casi setecientas páginas de este, pero era interesante el colorido de personajes importantes.

Uno que también lo es en esta narración es Cesarión, que es bastante insoportable e increíble su capacidad de raciocinio desde muy temprana edad, pero solo tiene importancia al principio y al final de la novela y, aunque siempre está presente en boca de Cleopatra, la importancia de los sucesos que devienen y la de estos tres actores tan principales para la historia de Roma hace que oscurezca el hijo de César. Seguiré leyendo libros de esta autora este año y todos los que pueda de Roma, pues pocas historias, reales o ficticias, pueden ser tan interesantes como esta.





“Quinto Delio no era un hombre belicoso, ni tampoco un guerrero en la batalla.”



sábado, 24 de abril de 2021

Fredric Brown: Marciano, vete a casa (**)

(158 pág.; Orbis)               (12; abril de 2021)

Este libro era el de ciencia ficción de un autor nuevo que iba a leer este año y aprovechando que me tocaba escoger el libro del CLC de este mes, el noveno ya, y que además estaba avalado porque Marisol tiene siete libros de este autor, me atreví a proponerlo confiando que fuera mejor que mi primera elección. El mero hecho de haberlo acabado, ser divertido y de lectura fácil confirman que no ha sido una mala elección. Podría haber sido mejor pues, aunque el inicio sorprende por la forma de narrar uno se acostumbra rápido (¿verdad, Mac?), pero el final, a mi parecer, no es muy esmerado, sin que ello quiera decir que sea fácil finalizarlo brillantemente, pero el jardín había sido cuidado por su autor.

Un autor de ciencia ficción que ha tenido un cierto éxito se ha recluido en casa de un amigo, totalmente aislada, a fin de ver si recupera la imaginación, pues está en un momento falto de ideas. De un día para otro se presentan en la Tierra muchos marcianos, tantos como uno por cada tres personas, y hacen la vida imposible a los terrícolas, pues son inatacables, burlones, curiosos hasta la médula, criticones y muy dados a proclamar a los cuatro vientos todo aquello que van descubriendo de los demás, por lo que nada ni nadie queda a cubierto; es decir, las mentiras son aireadas, los crímenes impedidos, los secretos de estado desaparecen pues dejan de serlo, etc., etc., y no parecen encontrarse nada mal con nosotros. La gente está desesperada por esos inofensivos seres, físicamente hablando, pero totalmente importunos.





“El que los pueblos de la Tierra no se hallasen preparados para afrontar la llegada de los marcianos fue exclusivamente culpa suya.”



sábado, 10 de abril de 2021

Ovidio: Metamorfosis (***)

(472 pág.; Austral)             (11; abril de 2021)

Como siempre, otro buen regalo de Anna, esta vez por la Navidad pasada y, como siempre, también, leyéndolo más tarde que pronto, pero disfrutándolo y mucho. Un libro escrito hace casi 2020 años no puede ser malo, porque en ese caso no se vendería; otra cuestión es que puede no gustar o no interesar el tema que trata: a mí me ha gustado, me ha interesado y entretenido y, más grave, he decidido extractar los centenares de notas a pie de página, pues en el libro no hay un índice de ellas. Ya veremos hasta donde llego.

Ovidio nos cuenta en unas doscientas cincuenta historias la evolución de la mitología, sobre todo de aquellas en las que hay una transformación, de ahí el título del libro: desde la creación del mundo hasta la Roma de Augusto, que es cuando fue escrito este libro. La manera de contarlas de Ovidio es muy entretenida y, a pesar de que hay muchas similares, no se hace aburrido; las notas del texto dan mucha información que también hace más atractiva su lectura.

Si no se hablara de mitología habría que advertir que no es para espíritus delicados, pues aparte de las transformaciones en animales, casi la mitad de todas las historias acaban así, están las que se convierten en piedra, más todos los tipos de tormentos que se les ocurre a los dioses, masculinos y femeninos, que dejarían a Sade, la Inquisición o a Jack el destripador en relatos para niños; pero no hay que tomárselo al pie de la letra y, en cambio,  la imbricación de la historia con la realidad demuestra el conocimiento que tenía Ovidio de lo acaecido a la humanidad y de cómo fue desarrollándose la mitología griega que luego sería adoptada y asumida por los romanos. Un imprescindible imperecedero.







“La inspiración me impulsa a hablar de formas transformadas en cuerpos nuevos.”



domingo, 28 de marzo de 2021

George Eliot: Middlemarch (***)

(806 pág.; Amazon Media)                (10; marzo de 2021)

Tengo la creencia de que cualquier autor clásico o antiguo del que yo tengo conocimiento vale la pena ser leído, pues de lo contrario me pregunto que cómo puede ser posible que yo conozca su existencia. Marisol, que siempre va un paso, o una larga caminata, por delante mío, ya leyó a esta autora y me la aconsejó y, como podía presuponerse de los primeros renglones, la conocía de nombre y su lectura ha sido muy interesante, divertida en la medida que me ha entretenido, e ilustrativa de la vida a mediados del XIX en Inglaterra. Ya puede apreciarse por el primer párrafo del libro, aunque no de la historia, la autora destila cultura, y los cuarenta y cinco minutos de notas al pie de página lo atestiguan.

Middlemarch es una pequeña localidad donde todo el mundo se conoce y la mitad están emparentados. Una media docena de familias serán las protagonistas de la historia y, más concretamente, los adolescentes o recién llegados a la edad adulta. Las preocupaciones de sus padres serán encontrarles un buen partido, o hacer que sus hijos varones tengan una profesión, mayormente hombres de iglesia, que les permita vivir dignamente. Las jóvenes reciben una educación que las haga atractivas a los posibles maridos, pero a sabiendas de que una vez casadas sus ocupaciones serán la casa, sus hijos y el padre de estos. Aunque alguna que otra pueda tener alguna inquietud más allá de las mencionadas, como podría ser la joven de la portada, que a pesar de ser muy joven decidirá casarse con…, ¡casi se me escapa!

La historia desarrolla la vida de estos jóvenes poco antes de casarse y después de la boda. No todo resulta como uno se lo espera, ni siquiera a los más dotados profesionalmente y, como sustrato a la ficción, las formas de vida y la situación política y social. La novela es larga, cómo negarlo, pero lo que les va sucediendo a los protagonistas, más cierta intriga en el último tercio de la narración, hacen que esta se vaya digiriendo con gusto y las notas culturales añaden más placer, si cabe, a la lectura.





“¿Quién, que se interese por conocer la historia del hombre y de cómo se comporta ese ser misterioso ante las diferentes probaturas del Tiempo, no se ha detenido —al menos brevemente— en la vida de santa Teresa?”



sábado, 27 de marzo de 2021

Eduardo Mendoza: Las barbas del profeta (**/***)

(148 pág.; Biblioteca Premios)                      (9; marzo de 2021)

Joel escogió este libro en el CLC para este mes de marzo, lo que hace que de Mendoza ya haya leído siete libros, lo que no está nada mal, teniendo en cuenta los muchos autores que esperan ser repetidos; pero desde otro punto de vista, lamento no haber leído de él obras tan importantes como La verdad sobre el caso Savolta o La ciudad de los prodigios, que dejé a medias hace más de treinta años. Pero de este que me ocupo hoy nadie me quitará las dos divertidas horas que he pasado.

Mendoza comienza el libro con una introducción que figura al pie de la portada del libro y en la que explica que en su época (como en la mía) la Historia Sagrada era una asignatura importante, que se asumía a pies juntillas, que los alumnos aprendían sin parar mientes en su significado (tampoco es que nadie se esmerara mucho en explicarlo) y en la que había historias que eran muy entretenidas. Aclara Mendoza que respeta todas las creencias, cosa que creo sinceramente, aunque también me parece que con su gran habilidad de parangonar lleva al límite de lo absurdo muchas de las cuestiones que se plantean en la mencionada Historia, como por ejemplo el Arca de Noé, la destrucción de Gomorra (de la que no se aclara el porqué y que compara con Nagasaki, por ser ambas las que ocupan el segundo lugar), o bien, el tiempo transcurrido cruzando el desierto para recorrer una distancia que no precisa los cuarenta años que le costó al pueblo elegido. Y los que no pertenecemos a este pueblo “si nos pinchan, ¿acaso no sangramos?”. A Shakespeare le habrían gustado estas barbas.





“Siempre que me preguntan cuáles han sido las lecturas o los autores que más han influido en mi carrera literaria respondo sin vacilar que las lecturas infantiles, a menudo anónimas o de autores apenas identificados, fácilmente olvidados.”



domingo, 7 de marzo de 2021

El Erudito de las Carcajadas: Jin Ping Mei (***)

(1.180 pág.; Atalanta)            (8; marzo de 2021)

No recuerdo dónde leí, ni cuándo, la reseña de este libro, ni tampoco sé porqué me atraen tanto los libros poco conocidos y los volúmenes de más de mil páginas, pues de estos últimos llevo leídos más de veinte, y aún tengo un par o tres pendientes. El caso es que esta primera parte ya ha caído, a pesar de la dificultad de leerlo fuera de casa por el peso y con el inconveniente, además, de que ahora no se puede ir a ningún sitio. Así y todo, ha sido una lectura muy entretenida, enriquecedora y me ha sorprendido el que me haya podido aclarar con los nombres, apellidos, sobrenombres y otras formas de nombrar a las personas. Todo un reto para mí.

Voy a intentar explicar someramente de qué va la historia: el joven protagonista, veinteañero, casado y con tres concubinas es, sexualmente hablando muy inquieto por lo que no pierde ocasión de salir con los amigos a los centros de placer ni de subyugar a toda joven, casada o no, que vea con buenos ojos. Además, es capaz de cualquier tejemaneje mientras el obtenga algún beneficio. Todo ello con una sonrisa en los labios y en los de su entorno. El grupo de concubinas crece y, aunque alguna le sale respondona, en su casa hay buen ambiente. Los agasajos que recibe, como los que ofrece, son pantagruélicos y muy selectos. En este libro se cuentan cien peripecias de los innumerables personajes que aparecen. Algunos párrafos son pornográficos, aunque la mayoría de ellos son metáforas que nada nos dicen.

El libro fue escrito anónimamente a finales del XVI, y pasado de unos letrados a otros clandestinamente, hasta su publicación en la segunda decena del XVII y está considerado la primera novela china, al igual que el Quijote en español, con el que tiene ciertos puntos en común, aparte de la de su aparición: antes de la novela propiamente dicha aparecen prefacios y poemas; el final de cada capítulo tiende a indicar cuál es el proceder correcto a través de un verso y, aunque no lo podamos apreciar, la historia que narra es una crítica a las situaciones que se daban en su tiempo.

Otra cuestión es la de la traducción y todo el juego de palabras que encierra el idioma chino, baste como ejemplo el siguiente: “…no eres más que la niña que vuelve a fruncir diez veces los labios.”, es decir, juntando los cuatro caracteres de la frase anterior se forma la palabra “esclavo”, que es lo que se le está diciendo… y así hasta disfrutar mil doscientas páginas.





“En mi humilde opinión, el Erudito de las Carcajadas de Lanling ha compuesto la historia de Jin Ping Mei para registrar las costumbres de su tiempo, sobre las que tiene algo que decir.”

Escrito por el Maestro del Regocijo “Prefacio a Jin Ping Mei en verso y en prosa”



domingo, 28 de febrero de 2021

Marguerite Yourcenar: Memorias de Adriano (***)

(273 pág.; Edhasa)             (7; febrero de 2021)

Hace diez años que leí por primera vez este estupendo libro y este mes lo ha elegido Marisol como el séptimo del CLC, por lo que lo he vuelto a leer. Como me ha parecido que la reseña que hice en su día puedo suscribirla íntegramente coloco aquí su enlace, pues no quiero repetirme:

https://autobiografialectora.blogspot.com/2011/07/marguerite-yourcenar-memorias-de.html

La lectura me ha resultado más difícil que en la primera ocasión, pues recuerdo que, incluso, leí el libro de pie en un autobús y esta vez, en una pésima edición digital, la densidad del texto me ha representado un esfuerzo pero, no por ello, he dejado de apreciar la belleza que contiene y he preferido obviar si pueden ser ciertos, o no, los pensamientos que se vierten a través del supuesto cálamo de Adriano. Considero que vale la pena leer este libro, pero aconsejo hacerlo poco a poco y saborearlo, pues la trama no se resiente y, en cambio, se puede apreciar mucho más su valor.

No acostumbro a resaltar muchas frases de ningún libro, pero de este no he podido resistirme a marcar algunas, por si hay ocasión, alguna vez, de volver a él. No quiero hacer igual que en la primera lectura y no añadiré otra más y, como vengo haciendo desde el primer comentario que aparece en este blog, sí que repetiré en el pie de la foto la primera oración del libro.





“Querido Marco:

            He ido esta mañana a ver a mi médico Hermógenes, que acaba de regresar a la Villa después de un largo viaje por Asia.”



domingo, 7 de febrero de 2021

Daniel Defoe: Robinson Crusoe (***)

(253 pág.; Edhasa)             (6; enero de 2021)

Esta es la segunda vez que lo leo; la primera fue hace más de cincuenta años. En esa época yo elegía los libros por su número de páginas y el precio total: este fue uno de los más interesantes, económicamente hablando. Aquella edición, que ya no tengo, fue la de Libro Clásico de Bruguera y recuerdo que su lectura me resultó muy amena, de ahí que haya querido releerlo y, como se puede ver por las estrellas al lado del título, me parece de lectura imprescindible; pero, por si acaso alguien tuviera dudas al respecto me sacaré una carta de la manga a la que nadie podrá ponerle ningún pero: “He gastado seis robustos Robinsones de tan duramente como han trabajado a mi servicio.” Wilkie Collins.

Hay una traducción muy conocida y extendida que es la de Julio Cortázar, pero parece ser que, o bien no le dieron el libro original íntegro, o decidió esquilmar las disquisiciones que Robinson se hace a sí mismo para hacer la lectura más ágil y convertir, desgraciadamente, un libro en el que se plantean muchas interesantes cuestiones, en un simple libro de aventuras. Como se puede ver en la portada del libro que he leído, esta versión es íntegra. Si alguien me lee y sabe cuál fue el origen de la versión que leí de Bruguera, a cargo de Teresa Suero Roca, le estaría muy agradecido, pues mi recuerdo es que no solo era la parte aventurera. Vayamos ahora a decir algo sobre lo que conoce todo el mundo, aunque no haya leído la novela, considerada la primera en lengua inglesa.

Robinson Crusoe es un joven de dieciocho años que, desoyendo los consejos de su padre, decide lanzarse a navegar por el ancho mar. La primera vez lo pasa tan mal, por el mareo y los vómitos, que se jura hacer caso a su padre; pero cuando se repone, se enrola de nuevo y su barco es atacado. No explico lo que le sucede, pero sí diré que el Diccionario de la Real Academia Española apunta que robinsón es un “hombre que en la soledad y sin ayuda ajena llega a bastarse a si mismo.”





“Si alguna vez ha merecido hacerse pública la historia de las aventuras por el mundo de un hombre particular, y ha resultado aceptable una vez publicada, el editor de este relato cree que se trata de esta.”



sábado, 30 de enero de 2021

Terry Pratchett: Ritos iguales (**)

(272 pág.; Debolsillo)                         (2; enero de 2021)

Este libro corresponde al sexto del CLC y ha sido recomendado por Anna: se nos ponen los pelos de punta de pensar que es de temática fantástica, pero lo atacamos con la seguridad de que, si lo cerramos, por mucha magia que contenga, no se abrirá solo y nos obligará a seguir leyéndolo, lo que es un alivio. Pero, sorprendentemente, no ha hecho falta recurrir a nuestra magia negra y lo hemos terminado leyéndolo del todo y, porqué no decirlo, disfrutándolo en algún momento.

El mundo en el que transcurre la acción es Mundodisco, llamado así porque es plano y en él hay brujas (las mujeres) y magos (los hombres). Cuando un mago nota la llamada del momento de su desaparición debe entregar su cayado al octavo hijo del que fuera octavo hijo también y así lo hace pero, por las prisas e imprevisiones, no acontece lo que era de esperar y que da pie al título y a la trama de la historia.

En ella hay un cierto humor para adultos basado en las desigualdades de género imperantes en nuestro real mundo (que algunos creen que es un disco) y, a su vez, un alegato hacia la igualdad.





“Ésta es una historia sobre la magia, sobre lo que hace, y quizá más importante, sobre cómo surge y por qué, aunque la historia en sí no pretende responder a todas estas preguntas.”



sábado, 23 de enero de 2021

Joyce C. Oates: Rey de Picas (**/***)

(229 pág.; Alfaguara)             (5; enero de 2021)

Me la aconsejó Marisol hace bastante tiempo y, otra vez más, ha sido un buen consejo. Había oído hablar de esta escritora algunas veces, pero no había leído nada de ella hasta ahora. El libro está muy bien escrito, pero no deja de sorprenderme que una escritora de novela negra, entre otros muchos temas, figure como candidata al Premio Nobel. Solo una pega: el final no me parece que sea el mejor de entre las posibilidades que tenía; no obstante, es una opinión personal, que también tiene Marisol… aunque no somos candidatos a ningún premio.

El narrador es un escritor, de novelas de misterio o de terror, de bastante éxito, llegando a ser comparado con Stephen King, aunque a distancia de él. Nos va relatando cómo escribe sus novelas y nos revela un secreto: también tiene un seudónimo con el que escribe otro tipo de novelas y que nadie sabe que él es el autor que está detrás de ese seudónimo. Los capítulos avanzan en medio de sus digresiones sobre su vida y los éxitos que ha ido cosechando, hasta que recibe una notificación que lo cambia todo. Apasionante e interesante novela, cuesta dejarla.





“En el aire había aparecido el hacha.”



sábado, 16 de enero de 2021

Jon Bilbao: El silencio y los crujidos (**/***)

(240 pág.; Impedimenta)                               (4; enero de 2021)

Eva me recomendó este libro hace mucho tiempo pero, aunque tardo, termino leyendo lo que me recomienda la gente que lee y sabe qué puede gustarme. No siempre se puede acertar, pero es raro que un libro bien aconsejado pueda no gustarte en absoluto y lo habitual es que te guste más que menos, como es el caso, a pesar de que es un libro que se aparta de lo habitual.

El subtítulo de la portada ya da una pista: tres relatos que hablan de la soledad y, en estos casos, elegida por los mismos protagonistas. El primero trata de un estilita que tiene que trasladarse a otro lugar y que elige estar cerca de otro estilita para aprender de él. Después de haber estado mucho tiempo sin tener a nadie al que pudiera ver cuando quisiera, la visión de la otra persona hará que nada sea igual que antes.

El segundo relato cuenta la historia de un biólogo que desea pasar una semana en un tepuy, por lo que un helicóptero le lleva hasta la cima y volverá a por él siete días más tarde. Después de comprobar que en esos cuatro kilómetros cuadrados no hay vida humana pasa unos de sus mejores días, pues soporta mejor la soledad que el tratar con la gente. La última narración, la más extraña, nos cuenta lo que le sucede a un misántropo que crea una web que permite localizar fotos o vídeos de una persona, lo que le proporciona una ingente cantidad de dinero que le permite aislarse, aún más, del prójimo.

A pesar de que pueden parecer temas muy arduos de leer, su lectura se disfruta, pues están muy bien narrados y a medida que avanzas deseas saber qué terminará sucediéndole al protagonista. No conocía a este escritor, ingeniero de formación, pero con gusto leeré más libros de él y recomiendo la lectura de este, pues creo que sorprenderá gratamente a todo aquel que se atreva a comenzar en el silencio de la soledad para acabar en los crujidos de la misma.





“La hormiga trepó a la cima de la columna.”

Columna



sábado, 9 de enero de 2021

The Passenger: Japón (***)

(192 pág.; geoPlaneta)                                  (3; enero de 2021)

Vi un anuncio en El País sobre esta nueva publicación: una revista, porque es periódica; un libro, por muchas más razones: su formato, la calidad de los materiales empleados, así como de su encuadernación y sus contenidos que más parecen relatos o ensayos que artículos de revista, y el precio que está más en consonancia con la idea de que es un libro.

Tanto el título como el subtítulo (Para exploradores del mundo) podrían dar a entender que es un libro de viajes, pero no es así, sino que es más bien una manera de acercarse a este país que puede conocerse o creerse que se conoce, pero que su lectura te lleva a lugares totalmente desconocidos de Japón, en este caso, que solo puedes conocerlos si has vivido allí o te has informado de muchas cosas relativas a dicho país.

Una idea de qué hay tras la cubierta: unas breves cifras significativas de ítems tales como la población, el número de islas o el retraso medio del tren bala; además, en los artículos hay algunas estadísticas comparativas de Japón con otros países, tales como la mujer en el liderazgo del mundo laboral (Japón es de los últimos) o el incremento de la burbuja inmobiliaria. Los artículos nos hablan de los fantasmas que aparecieron después del tsunami de 2011; cómo dejaron las mujeres las tareas del hogar y salieron a trabajar (aunque ya hemos visto que de forma muy poco efectiva); quienes están detrás de la secta a la que pertenece Abe, que fue tres veces primer ministro; las dificultades que tienen los japoneses de relacionarse entre sexos (¡25 % de solteros a los cincuenta!); un artículo estupendo sobre el sumo; otro no menos interesante sobre los desaparecidos (personas que lo abandonan todo porque no pueden pagar sus deudas); y otros igual de entretenidos e informativos sobre la música, la literatura o el cine.

Junto con este salió otro libro sobre Brasil y en primavera aparecerán otros dos sobre la India y Turquía: este último tendrá su reseña en mi blog, seguro, pues no hay forma de viajar a esos países y zambullirse en ellos de manera menos incómoda y más interesante.





“Cuando sale al ring, Hakuho, el más grande sumotori del mundo, quizá de la historia, danza como un ave tropical.”

Brian Phillips, Un mar de crisis




domingo, 3 de enero de 2021

Esquilo: Prometeo encadenado (**/***)

(52 pág.; Independently)                                (1; enero de 2021)

Este primer libro del año es una recomendación de Anna, a la que le pido cada cierto tiempo un autor nuevo para mí y, en esta ocasión, se ha remontado a los griegos, lo que le agradezco, pues entre las muchas lagunas que tengo, estos autores son legión. La lástima de esta obra es que era una trilogía y se han perdido las dos partes siguientes por lo que queda todo muy en suspenso y, el suspense, por resolver.

Zeus castiga a Prometeo a ser encadenado a una roca por toda la eternidad por haber dado el fuego a los hombres, pero este está convencido que terminará librándose del castigo, pues es poseedor de un secreto que precisará Zeus si desea seguir siendo el dios de dioses.

Me ha gustado por la elegancia del texto y resalto la manera de detallar todo lo que Prometeo ha entregado al hombre y que ha hecho que este pudiera desarrollarse.





“FUERZA. Al confín de la tierra hemos llegado, a la desierta y desolada Escitia.”




sábado, 2 de enero de 2021

Eduardo Mendoza: El negociado del yin y el yang (**)

(376 pág.; Seix Barral)                                   (69; diciembre de 2020)

Este libro me lo regaló Joel para mi cumpleaños y, como no lo había leído, me lo ha vuelto a regalar en Navidad, así que me he dado prisa en leerlo para que no lo tenga por Reyes, de nuevo. Conseguido.

Continuación de El rey recibe e igual sensación al concluir su lectura: es un libro que no está mal, pero que deja indiferente. Las partes en las que explica la transición española son interesantes; cuando narra la vida del protagonista y de su familia, no está mal; pero la trama de la historia que une las otras dos no transmite más interés que el debido a que está bien escrito, quizá, a que lo que sucede es todo bastante enigmático y el lector tiende a no sentir curiosidad por lo que le pueda devenir al protagonista.

Se lo he comentado a Marisol y tampoco quedó satisfecha de su lectura. Sé que caerá el tercero de la trilogía y que lo leeré, pero deseo que me parezca mejor pues, como ya dije, es un Mendoza.





“Tuve que regresar a Barcelona tras varios años de ausencia, cuando me comunicaron que mi padre había fallecido repentinamente.”



domingo, 27 de diciembre de 2020

Woody Allen: Sin plumas (*)

(172 pág.; Tusquets)                           (67; diciembre de 2020)

Josep M. sugirió este libro de Allen, el quinto de CLC, que seguramente, los que estamos en la sesentena, leímos a finales de los setenta, pues era cuando Allen comenzaba a despuntar con sus comedias más alocadas. No recordaba de qué iban sus historias, pero sí de que me había gustado mucho y de que también había leído otro más. Poco más de cuarenta años nos separan de esa primera lectura y mi gusto ha cambiado, al igual que el mundo, pero la tinta sobre blanco no y eso ha hecho que esta segunda lectura haya sido muy insatisfactoria, tanto ha sido así, que lo hubiera dejado en el primer relato, pero la memoria me llevaba a sus Muerte y Dios y quise ver si esos dos relatos, que tanto había disfrutado, seguían provocando el mismo placer. Solo se salva el primero, y no por mucho.

El primer párrafo de la introducción, que figura después de la portada, es una muestra de su humor, que no deja de ser un juego de palabras que se basa en la utilización de una palabra y de su definición que, obviamente, el lector conoce y ahí radica el posible chiste. Hasta aquí y, si no se abusa de ello, puede que nos haga gracia. Si en el siguiente párrafo aparece “… la ropa interior que arrojé sobre una silla me pareció el Kaiser con patines”, entonces quizá, dado que la relación entre la ropa y la figura mencionada no parece tan evidente, elocuente ni chistosa, ya no haga tanta gracia y, si esto es así, párrafo sí y otro más también, la obra se hace insufriblemente aburrida. Si por casualidad estos dos ejemplos te han parecido simpáticos, te propongo la lectura del final del séptimo párrafo: “Sigo preguntándome si existe vida más allá de la muerte, y si la hay ¿le cambiarán a uno un billete de veinte pavos?”. Adiós, Allen, me lo pasé bien contigo en otra vida y siempre nos quedará Casablanca.





“Los pasajes siguientes han sido tomados del hasta ahora secreto diario íntimo de Woody Allen, que se publicará póstumamente o después de su muerte, lo que suceda primero.”

Introducción



sábado, 26 de diciembre de 2020

Ewan Clayton: La Historia de la Escritura (***)

(397 pág.; Siruela)                              (68; diciembre de 2020)

Este libro me lo regaló Anna para mi cumpleaños y, por lo menos, lo he acabado leyendo en su año: alguno habrá que al que no le sucederá lo mismo. Lo he disfrutado muchísimo, aunque su lectura es de aquellas que considero lentas, no solo porque casi hay cuatrocientas notas, más de sesenta ilustraciones con su propio pie y ¡dieciocho páginas llenas de apretadas líneas de bibliografía! que aparecen en el texto con su nota indicando los datos importantes de la publicación. Que no se engañe nadie: mi disfrute y las estrellas junto al título no equivalen a que sea un libro para que lo lea cualquiera, sino todo lo contrario, pues solo aquel que tenga un mínimo interés en el tema será capaz de avanzar en la selva de datos y conocimientos que transmite Clayton. No obstante, por poco que se desee saber algo al respecto, este libro es el ideal.

Su autor, no solo ha leído los centenares de libros que llenan la bibliografía, sino que es calígrafo y conoce a la perfección la materia de la que habla, por lo que sus páginas nos llevarán desde los primeros signos encontrados que pueden considerarse escritura hasta nuestros días, en los que la irrupción de los instrumentos electrónicos ha cambiado la forma de comunicación escrita, y de ahí, la primera oración que aparece en el prefacio. Leyendo el libro se conocerá cómo y con qué se ha escrito a lo largo de la historia, con qué fines y cómo estos hacían que la caligrafía cambiara (salvo que hayas pensado en ello, es difícil imaginar cómo el resultado de algo puede afectar a su origen) y, no me lo esperaba, cómo la caligrafía sigue teniendo importancia a finales del pasado siglo entroncándose con la informática y otras formas de comunicación que no deseo desvelar.

Un apunte personal para terminar: hace poco menos de sesenta años que yo introducía una pluma de plumilla intercambiable en un tintero insertado en mi pupitre y rellenaba de mala manera unas hojas con modelos de letras, tales como la gótica, la inglesa o la redondilla. Como todos mis aprendizajes, de poco me sirvió, pues mi letra tiene muy poco estilo, pero ello es signo de que no hace más de dos generaciones que en España se seguía enseñando a escribir a través de las diferentes caligrafías, por lo que la historia que cuenta este libro no es antigua ni lejana, sino muy próxima a los dinosaurios que aun pululan por la tierra, como yo mismo.





“Por lo que se refiere a la palabra escrita, nos encontramos en uno de esos momentos decisivos que se producen raras veces en la historia de la humanidad.”



sábado, 19 de diciembre de 2020

Charlotte Brontë: Villette (**/***)

(648 pág.; Alba)                                  (66; diciembre de 2020)

No hace mucho leí un libro de su hermana y ahora me encuentro que Marisol había comprado este, por lo que llegado a su estantería lo cojo con gusto por el apellido y porque esta editorial me gusta. En el primero que he mencionado no hay un alma buena o no atormentada y, en este, nadie es malo, importante diferencia entre las obras de las dos hermanas. Este último se lee con gusto, pero hay un momento en el que parece que toda la historia será reflejar, con mucho detalle, caracteres y personas, habitaciones y lugares, por lo que hay que tener un poco de paciencia.

La protagonista es una joven inglesa sin familia que, para intentar salir adelante, toma la decisión de irse al continente y recala en la población que da título al libro. Esta población es la capital de una nación imaginada por la autora. Aunque no tiene ningún tipo de estudios va a parar a un internado de señoritas en el que se precisa una institutriz que sepa inglés, por lo que, después de una prueba. ella es aceptada como tal. Ella es una persona que sabe cuál es su lugar por lo que no aspira a elevarse por encima de su clase pero, por otro lado, está suficientemente convencida de sus capacidades, que ello le permite desear y conseguir más de lo que se podría esperar dado su origen.





“Mi madrina vivía en una hermosa casa en el antiguo y cuidado pueblo de Bretton.”



sábado, 12 de diciembre de 2020

Sherwood Anderson: Muchos matrimonios (**/***)

(223 pág.; Gallo Nero)                                   (65; noviembre de 2020)

No me acuerdo si lo he comentado, pero desde el inicio del verano he decidido comprar un libro en papel cada mes y en una librería cercana a casa, pues ello aúna dos placeres: el poseer un libro y el pasear por una librería (los bits no producen ninguno de esos placeres, aunque tengan otras ventajas). La primera librería no ha cumplido mis expectativas, pues no solo no ha encontrado los libros que le he pedido, sino que ni siquiera me lo ha dicho, así que he buscado una segunda y esta me ha conseguido este que, parece ser, es de los mejores que escribió este autor.

Tiene a su favor que no es muy largo pues, aunque no es un monólogo, todo él trata de un hombre de mediana edad, empresario, casado y con una hija, que un día descubre que su vida podría ser distinta si lo dejara todo y se fuera con su secretaria. Esto, que podría parecer banal hoy en día pues lo hemos visto en repetidas ocasiones, en este caso es diferente, ya que este hombre quiere irse de su casa súbitamente, pero habiendo explicado a su hija los motivos por los cuales lo hace, y la forma de hacerlo es bien singular. Interesante.





“Un hombre llamado Webster vivía en una ciudad de veinticinco mil habitantes en el estado de Wisconsin.”



domingo, 29 de noviembre de 2020

Savinien de Cyrano de Bergerac: El otro mundo o Los estados e imperios de la Luna (*/**)

(leídas 141 pág. de 272; Akal)                                 (60; noviembre de 2020)

Al título falta añadirle y Los estados e imperios del Sol, pero como no he llegado a despegar de la Luna y la línea ya sobrepasaba la pantalla he pensado que bastaba con esa parte para darlo a conocer. Y este último verbo es el culpable de que haya sido el libro que yo he recomendado este mes en el CLC. Hace unos años me enteré que Cyrano de Bergerac no solo fue un personaje, sino que también había sido una persona y, además, escritor, por lo que desde entonces tuve ganas de leer algo de lo que había escrito. Y este ha sido el resultado: solo he leído algo de lo escrito en este libro, o libros.

Tal y como indica la oración al pie de la portada, el narrador de la historia y unos amigos vuelven a su casa y se ponen a hablar de la Luna y de cómo viajar a ella. Una vez está solo descubre como viajar hasta ella (esto aparece en el Cyrano de Bergerac de Rostand) y una vez llega a ella se pone a divagar sobre filosofía. Cómo sale de la Luna y llega al Sol lo sabe Joel que se lo ha leído todo.

Aparte de la introducción, obra de Ramón Cotarelo, que es un verdadero disfrute porque te pone en antecedentes y no te destripa la historia, la parte interesante de la misma es la de la física, pues teniendo en cuenta que era un contemporáneo de Newton estaba lo suficientemente al corriente de los conocimientos de su momento que podía hablar de ellos lo que, para ser un literato, no deja de ser curioso. Mientras lo leía pensaba quién podría hoy en día escribir algo que pudiera plasmar la situación actual de la cuántica y que no fuera físico, claro.

El libro fue concebido como una crítica y sátira social y eso es lo que, sin conocer a fondo qué critica o satiriza, hace que sus comentarios puedan llegar a cansar al lector actual, tal y como, a mi parecer, le sucede también al Gulliver de Swift… pero no descarto leer sus Cartas de amor o su obra de teatro.




“La luna estaba llena, el cielo sereno y habían sonado las nueve de la noche cuando cuatro amigos míos y yo regresábamos de una casa cercana a París."



sábado, 28 de noviembre de 2020

John Berendt: Medianoche en el jardín del bien y del mal (***)

(448 pág.; Literatura Random)                                  (64; noviembre de 2020)

No creo que haya tardado ni cinco días en leer este libro, a pesar de que tiene más de cuatrocientas páginas, pero su lectura me atrapó y, como disfrutaba leyéndolo, solo lo dejaba cuando el sueño me vencía. A veces te encuentras con libros muy interesantes de los que nadie habla aquí, aunque en el New York Times estuvo tres años entre los más leídos.

Savannah tiene fama de ser una de las ciudades más bonitas de Estados Unidos por su diseño, ya que es, quizá, la ciudad que más plazas tiene en el mundo y, en boca de un personaje de la novela “eso hace que los automóviles no circulen a mucha velocidad”, además de las magníficas mansiones restauradas del centro de la ciudad. Y de Savannah, sobre todo, va la primera parte de esta novela pero, y esto es tan importante como lo anterior, también habla de las personas que viven en ella, que son tan singulares, que todavía hacen más singular a la propia ciudad. Berendt dice que hay muchos personajes reales en su historia, pero a los que me refiero en la línea anterior, es difícil de creer que sea así, aunque bienvenidos sean, pues son ellos los que hacen que la lectura sea de lo más entretenida posible y de ahí resulta el éxito que tuvo y que fue reflejado en el NYT.

La segunda parte se centra en un juicio y tampoco pierde su aliciente, pues no es normal todo lo que sucede en él, pero si hay algo inolvidable en esta historia es la veintena de historias relativas a las personas que viven o vivieron en Savannah en el periodo en el que transcurre la narración.





“Era alto, tendría unos cincuenta años de edad, y era de rasgos apuestos aunque oscuros, siniestros casi: llevaba un bigote correctamente recortado, el cabello plateado en las sienes, y tenía unos ojos tan negros que recordaban los cristales tintados de una reluciente limusina, de modo que el veía lo de fuera, pero era imposible ver su interior.”



domingo, 22 de noviembre de 2020

Jessica Mitford: Nobles y rebeldes (**/***)

(304 pág.; Libros del Asteroide)                    (63; noviembre de 2020)

Cuando era adolescente leí el libro Papillon de Henri Charrière y mi tío Mariano me comentó que no era creíble que a una sola persona le pasara todo lo que en el libro se describe. En el biografía que hoy comento, y que yo me creo lo mismo que me creí la historia anterior, no solo le suceden a la niña de la portada muchas cosas que, normalmente, no le sucederían a una docena de personas, sino que la meda docena de hermanas que fueron también tuvieron, todas ellas, vidas muy singulares y, solo por eso, vale la pena aguantar los capítulos dedicados a su niñez, para llegar a conocer todo lo de extraordinario, en cuanto a una vida, tuvo la suya.

Las Mitford, más un hermano que parece que fue de lo más normal, eran hijas de un conde británico. Jessica nació a finales de la década de 1910 y, como era habitual en su familia, fue educada por su madre para ser una buena chica, saber tratar a la servidumbre y, en su momento, casarse con alguien de su nivel social. No tuvo mucho éxito la Sra. Mitford con sus hijas, pues esta no se llegó a casar como ella esperaba, aunque fue con un sobrino de Churchill, ni tampoco le salió tan buena chica, pues se escapó de casa antes de ser mayor de edad. Tampoco lo fueron sus hermanas, pues solo una cumpliría lo predestinado y, en cambio, una de ellas llegaría a estar en la mesa de Hitler y conocer a la plana mayor del régimen nazi, pues compartía sus ideas. Increíble, para ser todas hermanas y, dejando aparte que quizá no sea la prosa lo más brillante que pudiera ser, la historia que nos cuenta sí que lo es.





“La región de los Cotswold, antigua y pintoresca, plagada de fantasmas y leyendas, es hoy en día una parada frecuente en las rutas turísticas.”



sábado, 21 de noviembre de 2020

Eduardo Mendoza: El rey recibe (**)

(366 pág.; Booket)                              (62; noviembre de 2020)

Regalo de Joel para mi cumpleaños, buen regalo, pues Marisol ya lo había leído y yo lo tenía en el punto de mira, pero lejos todavía de saltar a primera línea y, al tener el libro, se ha colado a muchos otros.

El protagonista de la historia es un joven que intenta ganarse la vida como periodista y al que un golpe de suerte le coloca frente a un príncipe cuyo país fue anexionado por la U.R.S.S. El príncipe no concede entrevistas y haberla conseguido hace que el joven gane muchos enteros, tanto es así, que termina yéndose a trabajar a Estados Unidos en la Cámara de Comercio española.

El tono desenfadado de Mendoza, explicando la historia reciente de España (reciente, visto con perspectiva) es un placer, ya que no solo informa, sino que el lector, de cierta edad, se lo pasa muy bien recordando el tiempo en el que la gama de colores del arco iris iba del blanco al negro, y esto viene a ser las dos terceras partes de la novela. El resto es un largo final en el que el mencionado príncipe le cuenta al periodista la historia de su país imaginario, muy bien contada e interesante, por cierto, pero que me pareció de longitud exagerada, teniendo en cuenta que rompe la dinámica de la historia principal que era ligera y divertida. Dicho esto, es un Mendoza, que no es poca cosa.





“Pollensa, 14 de julio (crónica telefónica de nuestro enviado especial Rufo Batalla). — Bajo un cielo resplandeciente y junto a una playa paradisiaca bañada por el mar, se ha celebrado la suntuosa boda del heredero de una de las más antiguas realezas de Europa con una bella señorita perteneciente a una noble y adinerada familia de la aristocracia inglesa.”