sábado, 26 de julio de 2014

Gustave Flaubert: Madame Bovary (***)

(269 pág.; eBook)                                          (25; julio de 2014)
Un clásico que debía haber leído, no porque me lo dijeran, sino porque vale la pena. Con una historia sencilla, sin alharacas, Flaubert nos muestra cómo se puede complicar uno la vida, aun sin haberlo buscado y a pesar de haberse resistido.
La historia comienza con el muchacho Bovary que termina siendo médico de un pueblito y viudo. Conoce a la que será la mujer que da título a la obra y se casa con ella. Tienen una hija y no tienen problemas…, pero ella no está del todo satisfecha de su vida. Conoce a un joven que puede aspirar a ser algo más que su marido, pero a pesar de que llegan a ser muy amigos, ella no da un paso más allá. Pero la mecha se ha encendido y a partir de aquí Madame Bovary tomará las riendas de su vida y hará todo aquello que le sea más gratificante que ser la mujer de un medicucho en un pueblito.
En el RAE no está la palabra bovary, pero podría figurar como figura donjuán, es decir, como paradigma de una mujer que, a pesar de ser como el común de los mortales, aspira a más y cuando se decide a dar el paso ni el marido, la familia, las conveniencias sociales o el dinero podrán impedirle acercarse a su ideal… aunque por ello no alcance la felicidad a la que aspiraba.




Estábamos en la sala de estudio cuando entró el director, seguido de un «novato» con atuendo pueblerino y de un celador cargado con un gran pupitre.”


eBook: con algunas letras por otras.                                    Amazon


domingo, 20 de julio de 2014

Wilkie Collins: Las hojas caídas (**)

(474 pág.; Verticales de bolsillo)                  (24; julio de 2014)
Este es el tercer libro que leo de este autor y tal como comienza pensaba que sería el que más me iba a gustar, pues la historia de intriga con que se inicia se le va explicando al lector y es uno de los personajes el que no sabe todo lo que está pasando. Diría que esto sucede hasta casi la mitad del libro. Pero a partir de ahí se vuelve una novela victoriana, con unos amores entre jóvenes desgraciados, unos menesterosos que se vuelven chantajistas, y otras cuestiones colaterales.
Esta novela fue escrita por Collins cuando le quedaban diez años de vida, pero ya llevaba treinta y cinco escribiendo, por lo que creo que tiró más de sus muchos recursos de buen escritor que de hilvanar una historia más coherente con sus personajes y las vivencias tenidas por ellos. Hay un batiburrillo de historias dentro de la principal que le dan un aire muy interesante a la novela al principio de ella, por ejemplo, la comunidad cristiano socialista de la que procede el protagonista, el robo de la criatura por parte del que será el marido de la madre, el noviazgo entre el protagonista y la mujer de cuarenta años en la mencionada comunidad, pero todas estas pequeñas historias conducen a otra, a la que viene a ser la importante del libro y que, en cambio, no es ni de lejos la más interesante.
Quizá lo fuera en el momento de su publicación, hace ciento treinta y cinco años, o por el hecho de que se publicaba por entregas, circunstancia que también pudo hacer que el autor fuera variando el objetivo de su historia. Con todo ello no quiero decir que no sea aconsejable, pero sí que se espera más de ella. No importa, aún me quedan muchos libros por leer de él y algunos son de los mejores.




“Los irresistibles influjos que un buen día han de reinar con supremacía absoluta sobre nuestros pobres corazones, amén de dar forma al breve y triste transcurso de nuestras vidas, a veces provienen de un origen remoto y misterioso, y encuentran el camino inescrutable para llegar a nosotros a través de los corazones y las vidas de algunas personas que nos resultan desconocidas.”

eBook: perfecto.                                            epublibre



sábado, 19 de julio de 2014

Pío Baroja: El árbol de la ciencia (**/***)

(285 pág.; El País)                                          (23; julio de 2014)
Otro libro recomendado en Literatura de sexto que he leído y que he comprendido porqué lo era.
El personaje principal es un estudiante de medicina que cuando acaba la carrera tiene que buscar una plaza de médico en pueblos pequeños o en lugares donde ya hay otro médico, pero que se precisa dar más servicio, lo que le ocasiona una sensación de inferioridad al ser comparado con el médico que es conocido y que tiene más experiencia que él.
A través del estudiante que se convierte en médico Baroja expresa lo que sintió mientras él estudiaba medicina, carrera que llegó a concluir y ejercer. En el libro vierte sus pensamientos sobre la religión, los profesores de la facultad, la profesión de médico rural y, en conversaciones entre el protagonista y un tío suyo médico también, su filosofía.
Nada más iniciar la lectura uno se apercibe de lo que se decía de la generación del 98: su abatimiento físico y moral por la pérdida de las colonias, su desencanto con la situación en el mundo de España y de cómo se vivía en ella. Ni me acordaba de estos hechos estudiados, pero bastaron unas pocas hojas y vino a mi mente lo que me enseñaron. Salvo las veinte o treinta hojas centrales en que Baroja se dedica a disertar sobre la filosofía es un libro muy entretenido, aunque de tono pesimista.


“Serían las diez de la mañana de un día de octubre.”
eBook: perfecto.                                            todoepub


domingo, 13 de julio de 2014

Evelyn Waugh: Retorno a Brideshead (***)

(412 pág.; Tusquets)                                      (22; julio de 2014)

Vi la serie cuando se estrenó en televisión, la acabo de ver otra vez hace un par de meses y me encuentro con que el libro ha sido, palabra a palabra, reflejado totalmente en la serie, pues hasta los muchos pensamientos que tiene el protagonista son comentados en ella y, en lugar de parecerme aburrido, lo encontré maravilloso. Quizá también haya visto la película de la cual se extrajo la foto de la portada, pero no lo recuerdo, quizá porque no me impresionó lo mismo que las trece horas que dura la serie, quizá porque mi memoria reciente ya está muy mermada.
No sé cómo puede ser la lectura del libro sin que se haya visto la serie, pero sospecho que las andanzas de Charles y Sebastian cuando son alumnos de Oxford; la mansión de los Marchmain y las estancias de estos dos en ella; la familia Flyte y las vicisitudes vividas por todos ellos, explicadas por el propio Charles, con su manera de ver la belleza allí donde se encuentre harán que el lector de este libro se inmiscuya tanto en la historia que más que un ser ajeno a ella se encontrará como un acompañante invisible del propio protagonista llegando a conocer a cada uno de los personajes de la novela, como a visitar tantos y tantos lugares bellos o sórdidos que se mencionan o describen.
Quizá no sea un libro que guste a todo el mundo ni que merezca ser tan ensalzado, es posible, pero el tono empleado para explicar la historia de esos personajes me envuelve en un tiempo y unas maneras que hace que me sienta bien, que disfrute, y hasta que le perdone que sea tan importante el tema de la religión, ya que realmente la novela fue escrita porque el autor había abrazado la religión católica. ¡Hasta eso lo doy por bueno!


“Cuando llegué a las líneas de la Compañía C, en la cima de la colina, me detuve y miré hacia el campamento, que empezaba a perfilarse claramente a mis pies bajo la neblina grisácea de la madrugada.”
eBook: en algún capítulo alguna letra se cambia por otra.                        quedelibros



sábado, 12 de julio de 2014

Irène Némirovsky: El maestro de almas (**/***)

(221 pág.; Salamandra)                                 (21; junio de 2014)
Con este libro ya van seis que leo de esta autora, siendo el autor (yo pienso que la utilización de uno de los dos géneros para englobar a ambos es un avance no una discriminación) del que más he leído y eso, aparte de que ella es muy buena escritora, es por culpa de Marisol, que compra todo lo que se publica de ella… y yo me aprovecho.
Esta novela cuenta la historia de un médico pobre que tiene que luchar, e incluso mendigar, para sobrevivir, hasta que un día da un paso más allá y decide que, en lugar de curar cuerpos que no le dan para vivir, va a curar almas, de forma que consigue hacerse imprescindible para la burguesía y la alta sociedad. Aunque eso le permite llevar la lujosa vida que tanto había deseado, no obstante, no deja de tener que seguir luchando para mantenerla, tal y como había de hacer cuando no tenía dónde caerse muerto.
Nuevamente he disfrutado, y mucho, con un libro de Némirovsky, pues es una escritora que sabe crear buenos personajes, con buenas historias que se leen con fruición. He escrito el tiempo en presente aunque ya hace setenta años que la asesinaron, pero aunque acabaron con ella no pudieron hacer desaparecer su obra y con el uso del presente quiero reafirmar que aún sigue viva entre los que leemos sus historias, como rebeldía ante la infamia cometida contra ella y tantos millones de personas en ese momento de la historia.


“­–¡Necesito dinero!”

eBook: correcto.                                quedelibros


domingo, 6 de julio de 2014

John Boyd: Mercader de inteligencia (**/***)

(191 pág.; Martínez Roca)                            (20; junio de 2014)

Después del fracaso anterior leer este libro ha sido una suerte: es un libro entretenido, ingenioso, con intriga, realista en muchos aspectos a pesar de tratar un tema de ciencia ficción. En resumen, una lectura muy interesante.
El “mercader” del título es un ejecutivo de una compañía farmacéutica que va a poner a la venta un nuevo producto y que, posiblemente, entre sus aspectos colaterales positivos sea aumentar la inteligencia… aunque hay un riesgo de muerte del 50 %. El hombre está acuciado por las deudas, porque otro laboratorio va a sacar un producto similar, porque su campaña de publicidad no ha sido buena y, lo más importante, porque tiene un hijo subnormal y él cree que este fármaco podría serle de ayuda. Si solicita autorización para hacer pruebas pueden pasar diez años, si lo prueba y no va bien, puede ser acusado del asesinato de su hijo.
¿Qué hacer? Lo que yo hice: leer la novela y pasar un buen rato.




Su mujer, Liza, tenía un persistente problema con la bebida que no se doblegaba ante los más variados tratamientos, desde el de la Asociación de Alcohólicos Anónimos hasta el Zen.”

eBook: correcto.                                            librosgratisweb


sábado, 5 de julio de 2014

Franz Kafka: Obras completas (*)

(4ª parte: 168 pág. leídas de 337; eBook)                (19; junio de 2014)
El castillo. Esta es la obra que ha podido conmigo. Después de tantos cientos de páginas no puedo decir que haya leído las obras completas de Kafka, pero es que este castillo es demasiado para el sentido común, por poco que tengas de este.
Sinopsis (?): un agrimensor llega a un pueblo de noche porque ha sido contratado por el dueño de un castillo, pasa la noche en la fonda y al día siguiente quiere ir al castillo, pero no puede si alguien del mismo no se lo indica, por lo que va a la fonda de los señores en los que reside alguien que puede hacerlo. Este es el amante de una camarera de la fonda y K, el protagonista, lo ve por un agujero en la pared. La camarera pasa la noche con él mientras los dos ayudantes que tiene K están molestando perennemente. El ex-amante de la camarera se va sin ver a K por lo que este decide ir a ver al alcalde que está en el lecho atacado de gota. El no puede hacerle la invitación tiene que hablar con otra persona, mientras todo el pueblo sabe que es el novio de la camarera y que quiere casarse con ella. Parece ser que la mujer del alcalde es quien manda y entretanto los dos ayudantes de K están buscando en un armario la orden de contratar a un agrimensor, acción que ya fue realizada, por lo que realmente ya no tiene sentido que K siga en el pueblo. Pero recibe una carta de alguien del castillo en la que se indica que están muy contentos de los servicios que está prestando… y así durante doscientas páginas más para llegar a un final… inacabado.
No es que mi resumen sea bueno, ni exacto, ni explique la historia en el mismo orden en que sucede, pero si cuando se lee no se entiende nada entonces es que he sabido reproducir la intención del autor.



“Cuando K llegó era noche cerrada.”

eBook: correcto.                                4shared


sábado, 28 de junio de 2014

Jean M. Auel: El Clan del Oso cavernario (**)

(591 pág.; El País)                                          (18; junio de 2014)
De un estante de la biblioteca he leído a Atxaga, Aub, Austen, Auster, Azaña, Bach, Baer, Bainbridge y Baker y, aparte de tres libros de tres autores diferentes, tenemos cinco de Auel, ¿qué he de hacer? Pues lo que hice, a pesar de que suponía que no era de mi estilo.
Comenzamos y me cuenta la autora que un grupo de Neardentales tiene una memoria de cien mil años, a mí que no tengo una memoria de cien minutos. Sigo adelante a duras penas. Son seiscientas páginas y se me hace cuesta arriba. Luego resulta que ese mismo grupo no hablan, salvo algún gruñido para dar énfasis a los gestos que hacen con las manos, y son capaces de expresarse mejor que yo que tengo la ayuda del Diccionario de la Real Academia, ¡y sin ir al colegio!
Dichas las pegas, esta es una novela de aventuras que se puede leer, que te abre la mente a cómo pudieron resolver tantas carencias hace algunas decenas de miles de años, y que a uno, acostumbrado a darle al interruptor para encender la luz, no se le hubiera ocurrido. Sólo por eso está bien pero, además, el encuentro del clan con una Cro-Magnon hace que la historia muestre facetas del alma humana de aquella era que, visto lo visto, son como las de todas las épocas posteriores.



“La niña desnuda salió corriendo del cobertizo de cuero hacia la playa rocosa en el recodo del riachuelo.”

eBook: perfecto.                                            tomalibros


domingo, 22 de junio de 2014

Carson McCullers: El corazón es un cazador solitario (**/***)

(380 pág.; Seix Barral)                                              (17; junio de 2014)
Supongo que en Babelia (El País) debí leer que esta autora merece ser leída, así que tomé nota y cuando llegó Navidad este fue uno de los libros que me regaló Marisol. Y creo que fue un acierto.
Ante todo, me parece muy sorprendente que una muchacha (permítaseme el término) de veintitrés años pueda escribir una novela como esta, por la profundidad del conocimiento del alma humana, por la amplitud de temas que plantea y trata y por los bien hallados personajes: el sordomudo que es el eje central, sino de la novela, de los otros personajes; el dueño del bar; el médico negro; la adolescente que descubre la música;…
En cuanto a los temas: un pequeño pueblo del sur de Estados Unidos, con las normas establecidas del racismo; el aislamiento de las personas, bien por deficiencia orgánica (hay dos sordomudos), bien porque cada cazador prefiere encerrarse en un caparazón (la mayoría de los personajes); el paso de la infancia a la pubertad; la falta de medios económicos en una familia numerosa y con mala suerte; la amargura de ver que creaste a tus hijos, pero no puedes dirigir su destino, por mucho que te empeñes; la amistad; el nazismo;…
Por supuesto que no es una comedia, pero es una historia tan bien explicada que aunque no seas un negro perseguido o amargado, ni un blanco que sufras el nazismo, ni un sordomudo o una joven que descubre la vida adulta; aunque no seas ninguno de ellos ni los hayas conocido, esta historia te convencerá.


“En la ciudad había dos mudos, y siempre estaban juntos.”

eBook: perfecto.                                epubgratis


sábado, 21 de junio de 2014

Marguerite Yourcenar: Opus nigrum (**/***)

(414 pág.; Alfaguara)                                    (16; mayo de 2014)
Estoy leyendo menos y me cuesta mucho más ponerme a escribir estas pequeñas reseñas: ¡hace casi un mes que acabé este libro!
Marisol me lo aconsejó después de leer sus Memorias de Adriano y ha tenido que esperar mucho, pues muchos son los autores que han merecido que volviera a leer alguna de sus obras. Pero ya llegó su momento, aunque no sé si ese era el mío o no. El texto de Yourcenar siempre es de un estilo elegantísimo, bellísimo; recuerdo que estaba leyéndolo y me maravillaba de cómo escribe esta mujer. Además pone en boca de sus autores ideas muy interesantes y nada forzadas, a pesar de que ella parte con la ventaja de algunos siglos o milenio, en el caso de las Memorias, por lo que es otro punto a favor. Es decir, que en resumen, para mí y mi estado de ánimo, es un libro muy aconsejable.
Entonces, ¿por qué esa pequeña reticencia? Pues porque al principio me costó leerlo; me perdí en alguno de los saltos temporales que hay en la historia; como no tengo una buena base cultural, el tema religioso, las discrepancias entre los seguidores de una u otra escisión cristiana a mí me costaba recordar los motivos, por lo que las persecuciones de los creyentes de una contra los de la otra eran una cuestión que no podía seguir; y por último, las muchas líneas que hay sobre filosofía. Pero para ser justo, todo lo anterior es más un problema personal que un fallo de la historia, por lo que yo quiero recordar esta novela como otra de Marguerite Yourcenar que sabes que puedes leer porque en ella habrá una buena historia, que será instructiva a la vez que entretenida y, sobre todo, belleza.




“Henri-Maximilien Ligre proseguía, a pequeñas etapas, su camino hacia París.”

eBook: correcto, aunque con los números de las páginas en medio del texto.      Geniomaligno


sábado, 31 de mayo de 2014

Matilde Asensi: El origen perdido (**)

(558 pág.; Planeta)                                        (15; mayo de 2014)
Después de leer Guerra y paz estaba previsto coger un libro de los que tenemos en casa de un autor que aún no hubiera leído… y le tocó a este que habla de la historia de los incas, los aymaras y sus lenguas, pero no hace falta decirlo, sin la profundidad de Tolstói, lo que me ha servido para relajarme y pasar unos días agradables leyendo algo sin tanta enjundia.
Aunque al principio de la historia aparece la sempiterna informática que te permite, en muy poco tiempo, saber de algo más que los que llevan tiempo estudiándolo, y que hay un momento hacia la mitad de la novela que se me hizo un tanto premioso, esta historia se lee de un tirón y te entretiene, que no es despreciable y, si me apuras, te puede interesar el tema de la lengua aymara y, gracias a la informática, enterarte un poco más de qué va eso. Aunque parece que la novela está bien documentada.
En resumidas cuentas, un libro de aventuras que nace en Barcelona y que lleva a tres informáticos y a una catedrática de Antropología especialista en los indios de Sudamérica a cruzar el Atlántico y plantarse en Bolivia a la búsqueda de un antídoto para una enfermedad que resulta incurable con los conocimientos del siglo XXI. Irreprochablemente entretenida.


“El problema que yo apenas vislumbraba aquella tarde mientras permanecía de pie, inmóvil entre el polvo, las sombras y los olores de aquel viejo y cerrado edificio, era que ser un urbanícola progresista, escéptico y tecnológicamente desarrollado de principios del siglo XXI me incapacitaba para tomar en consideración cualquier cosa que quedara fuera del ámbito de los cinco sentidos.”
eBook: correcto.


domingo, 25 de mayo de 2014

Liev N. Tolstói: Guerra y paz (**/***)

(40+1.380 pág.; Backlist)                               (14; mayo de 2014).
Sin duda Tolstói era un gran escritor, es más, creo que era un hombre sabio, que se preocupaba y conocía el mundo que le rodeaba y que analizó la situación social del momento que le tocó vivir y también se planteó la espiritual. He leído que tardó cinco años en escribir esta obra y lo que tenemos en las manos, según Tolstói, es “lo que el autor ha querido y podido expresar en la forma en que, a su entender, ha quedado expresado. No es una novela ni un poema, y menos aún una crónica histórica.”
Y así es, no es una novela, aunque podría decirse que tiende a una crónica histórica dada la minuciosidad y longitud que le dedica a la guerra. Y el que crea que exagero sólo tiene que hojear el libro y verá un par de mapas del propio autor indicando cómo se movieron los batallones de los ejércitos en las batallas importantes. Tolstói dedica hojas a diseccionar porqué el ejército francés que había llegado hasta Moscú abandonó Rusia de una forma tan desorganizada por la que perdió más hombres en la huída que en la conquista. Pero dedica muchas más (demasiadas, excesivas) en explicar el papel del historiador y a cómo explican estos lo que sucedió en la invasión francesa. Explicaciones que a él le parecen totalmente erróneas y no quiere dejar pasar la oportunidad de indicarnos porqué. Al fin y al cabo es su obra.
El la escribió y tiene por ello un mérito enorme y merecido, pero yo soy el lector y considero que por muy grande que sea su obra no es tan buen como Ana Karénina (sin el octavo capítulo, en el que también se dejó llevar). En esta las pasiones humanas están mucho mejor trazadas, descritas y se desarrollan por sí mismas, no en base a la necesidad de explicar un suceso real, como fue esa invasión, con personajes imaginarios. Si a alguien le gusta Tolstói y tiene gran capacidad y ganas de discurrir sobre la historia y el papel de los historiadores, esta es su obra. Si no cumple la segunda condición, con Ana Karénina conocerá al mejor Tolstói.
Y ahora un párrafo más para advertir que hay varias versiones. La que no es una versión sino una aberración es la que vende Amazon por menos de un euro junto con la otra obra que he mencionado: ¡la han resumido brutalmente a menos de 500 páginas! Yo estaba leyendo la versión de Mondadori (traducida por Gala Arias; quieroepubs) que es la forma no canónica (la primera versión) y que deja en nada todo lo que he explicado de la historia y los historiadores y, además tiene un final distinto a la terminé leyendo, que es la edición de Muchnik (traducida por Lydia Kúper). No sólo me ha encantando que una señora octogenaria se atreviera a traducir semejante volumen, sino que al final hay un apéndice del propio Muchnik explicando su relación con esta obra y el porqué y el cómo la editó. Es tan bueno que merecería ser un prólogo.




“—Eh bien, mon prince, Génova y Lucca ya no son más que posesiones de la familia Bonaparte.”

eBook: perfecto, con las más de 600 notas enlazadas al final del libro.          cuelgame


sábado, 26 de abril de 2014

Isabel Allende: La casa de los espíritus (***)

(380 pág.; Plaza & Janés)                              (13; abril de 2014)
Elegí este libro obligado (que no es una contradicción aunque lo parezca), pues en la primera estantería que es donde están los dos libros que tenemos de esta autora hay algún libro que ya he leído y bastantes de ciencia ficción (Adams, Aldiss, Anderson), por lo que no había escusa para leer uno de los dos. ¡Y qué suerte!, porque es un libro estupendo. Tanto es así, que no habiendo visto la película no quiero verla, porque a pesar de la nómina de los actores que pueden verse en la portada del libro, prefiero quedarme con las sensaciones que ha creado o me he construido con su historia.
Ahora puede parecer aprovechado mencionar el nombre de García Márquez ya que ha fallecido en esta semana, pero cuando la comencé a leer a primeros de abril tuve la sensación que el autor hubiera podido ser él, por lo menos en cuanto a la historia de las mujeres que aparecen en la novela y que tienen la gracia añadida de sus nombres: Nívea, Clara, Blanca, Alba. Encantador.
El caso es que la novela comienza explicándonos las historias de estas mujeres, con sus más o menos fantásticas vidas y que disfrutamos como si fuera una de esas historias que nos contaron cuando éramos jóvenes de alguien conocido de nuestra familia. Una historia que no nos acabamos de creer, pero que nos gusta tanto que la hacemos nuestra y que esperamos cuando seamos mayores poder explicársela a alguien más joven como si nosotros hubiéramos conocido a los protagonistas de la misma.
Pero Allende va deslizando la historia entrañable de estas conocidas hacia la historia real de Chile, sin mencionarlo, sin que sepas en qué momento te acaba de meter en medio de la situación real de ese país en los años setenta y te encuentres con las figuras (que ya no personajes) del Poeta y del Presidente, con la inicial en mayúscula aunque se merezcan todo el nombre en ese tipo de letra, y con ello se acabe la poesía, se te haya venido el mundo encima y te convenzas que el hombre se excluye una y otra vez del paraíso, que no puede vivir en paz, que siempre ha de haber alguien o algunos que quieran más de lo que les ha correspondido en la vida y termines viendo la cara de ese bajito, mofletudo con un ridículo bigote y unas gafas de sol.
(El diablo no se aparece siempre con la misma cara. Ahora en Ucrania es alto, rubio y de tipo atlético. Pero diablo al fin y al cabo. ¡Qué pena de humanidad! No sé dónde estaríamos si no existieran libros como este que, aunque no te birlan la realidad, durante unos cientos de páginas te cuentan una historia que te permite coger aire para sumergirte de nuevo en esto que, irónicamente, llamamos vida.)


“Barrabás llegó a la familia por vía marítima, anotó la niña Clara con su delicada caligrafía.”
eBook: con alguna falta en cada página, y muy a menudo Trucha por Trueba.


sábado, 12 de abril de 2014

Honoré de Balzac: El coronel Chabert (**)

(198 pág.; Debolsillo)                                    (12; abril de 2014)
En Los enamoramientos Javier Marías hace que sus personajes no dejen de mencionar esta obra, lo que me creó una gran curiosidad de leerla y Anna me la regaló esta Navidad. Sin ahondar en detalles que cualquiera que esté interesado podrá obtener, no quiero dejar de mencionar que la editora del libro (Reino de Redonda) es de Marías, así como una isla (si no estoy equivocado) con ese nombre, y él es la máxima autoridad de ese Reino. Curioso.

Hablando de un cargo menos importante, pongamos un coronel, y concretando en este que nos ocupa, es dado por muerto en una batalla y certificada su muerte por dos médicos de Napoleón, por lo que se inscribe el deceso… y la vida sigue; es decir, su viuda se casa, tiene dos hijos… y entonces aparece un viejo que dice ser ese coronel. El inicio del relato es interesante porque transcurre en el despacho de un procurador y Balzac describe con mucho detalle la vida que allí se desarrolla. La historia en sí es interesante, pero la sensación producida por la novela de Marías era más intensa que la leída en el original, por lo que no me ha llenado todo lo que esperaba.

Los otros relatos están en franca consonancia con este, es decir, explican historias que son inimaginables o, francamente, imposibles, pero están tan bien escritas, tan bien conseguida la atmósfera de la historia, que se leen con gusto y se disfrutan, salvo, quizá la última, que en algunos pasajes es más filosófica.

Está claro que el fallo de la historia del coronel no fue de Balzac ni, quizá, de Marías, sino que para una vez que imagino algo lo supongo más intenso que el original, por lo que el fallo sólo puede haber sido mío.




“Vaya, ¡otra vez nuestro viejo carrick!”

eBook: con algunas faltas y sólo la obra que da título al libro.


domingo, 6 de abril de 2014

John le Carré: Una verdad delicada (**)

(368 pág.; eBook)                                          (11; marzo de 2014)
Hace un tiempo Marisol leyó este libro y me dijo que lo leyera, que no tenía nada que ver, por lo malo que nos pareció, con el último que habíamos leído de él, así que este año decidí congraciarme con este autor y le hice caso. Y tenía razón: nada que ver.
Pero tampoco tiene nada que ver con el Le Carré (a mí me gusta con la L mayúscula) que guardo en la memoria y del cual leí más de media docena de sus novelas en dos semanas de vacaciones en 1984. Bah, sólo han transcurrido 30 años.
En resumidas cuentas, es un libro que se puede leer, pero enrevesado por lo cambios en el tiempo y que explica una historia que quizá pueda ser actual (lo cual tiene mérito tratándose de un autor de más de ochenta años) en cuanto a la conciencia, pero que a mí no me ha dicho ni fu ni fa. El inexorable paso del tiempo no perdona.




“En la segunda planta de un hotel anodino sito en Gibraltar, colonia de la Corona británica, un hombre ágil y cimbreño, cercano a los sesenta años, se paseaba por su habitación.”

eBook: perfecto                                             Amazon


sábado, 5 de abril de 2014

Vicente Aleixandre: La destrucción o el amor (*)

(leídas 39 pág. de 149; El País)      (10; marzo de 2014)      (Premio Nobel 1977)
Ya he leído veinte libros desde el último que leí de poesía y me apetece volver a hacerlo, pues recuerdo que cuando le dieron el Premio Nobel a Aleixandre no sabía quién era. Ya es hora de conocer su obra y la cojo con ganas.
Y la dejo rápidamente. En la página 17 ya no podía seguir. Me esforcé un poco más y lo dejé. Usa las mismas palabras que yo uso, aunque seguro que él mejor, pero las frases que construye y las ideas que transmite no las entiendo, no comprendo qué dice o qué quiere decir, y estoy firmemente convencido que el problema es mío, faltaría más. Por no entender no entiendo ni el título.

Pero se va al dique seco. Está claro que leer poesía no es lo mío y menos si es surrealista. Mala suerte. Veremos qué nos depara el destino de aquí a veinte libros más. Yo no desespero.



“Allá por las remotas
luces o aceros aún no usados,
tigres del tamaño del odio,
leones como un corazón hirsuto,
sangre como la tristeza aplacada,
se baten con la hiena amarilla que toma la forma del poniente insaciable.”
La selva y el mar

eBook: correcto, aunque no hay separación entre un poema y otro.


sábado, 29 de marzo de 2014

William Shakespeare: Comedias (I) (**/***)

(45 + 405 pág; Debolsillo)                             (9; marzo de 2014)
Un regalo de Anna de la Navidad de 2012 o Reyes de 2013 porque pensó que me gustaba Shakespeare. Me hace gracia que me regale un libro porque crea que me gustará. Se hace mayor o, mejor dicho, ya es mayor. El caso es que es un acierto y si no lo he leído antes es porque buscaba la edición digital “gratuita” de todas las obras que figuran en el libro y no tener que buscarlas una a una, que habría sido más fácil.
Pero ya está: ya he leído la mitad de este libro, he dejado la otra mitad para de aquí unos meses y, lo mejor, es que encontré el libro que incluye también las tragicomedias, por lo que cuando acabe con el que me regaló Anna seguiré con el resto que aparece en Comedias & tragicomedias. Ha valido la pena esperar.
Y, evidentemente, no sólo por eso, sino porque el contenido, sin ser lo mejor que he leído de él, es muy bueno. Las comedias que he leído son las primeras obras que escribió para teatro y son las siguientes: Los dos caballeros de Verona, La comedia de los errores, La doma de la fiera, Trabajos de amor en vano, y Sueño de una noche de verano. De las cinco me gustaría resaltar La comedia de los errores, pues aceptado el planteamiento de que dos pares de gemelos son separados cuando niños, dos pasan a ser criados de los otros dos y cuando son adultos se encuentran los cuatro en la misma ciudad y vestidos iguales (que ya es mucho aceptar), la obra es de lo más entretenida con las situaciones que se crean debido a que los unos son tomados por los otros, incluso entre señor y criado. Realmente desternillante.
Y la otra obra que más me ha gustado, bastante más seria aunque comedia y con la fantasía como principal protagonista, es Sueño de una noche de verano. Pero en cualquier caso, y a pesar de ser obras primerizas, situaciones imposibles o increíbles, supuestos inasumibles hoy en día (La doma de la fiera), es Shakespeare, y eso, si no es decirlo todo, no es decir poco.




“EGEÓN
No dudes, Solino: dicta la sentencia
que al darme la muerte, apague mis penas.”           La comedia de los errores

eBook: perfecto.                                            epublibre


sábado, 22 de marzo de 2014

Stefan Zweig: Carta de una desconocida – Leporella (***)

(142 pág.; El País)                                          (8; marzo de 2014)
Una mujer escribe una carta a un hombre y, como el título indica, este no la conoce o, para ser más exactos, no la recuerda. A través de unas intensas 90 páginas la mujer se describe a sí misma, le describe la fijación que tuvo por él y la relación que hubo entre ellos y el lector, posiblemente asustado ante una carta de tamaña extensión, va leyendo cada hoja con más avidez, pues la insana y descontrolada pasión que siente esta desconocida por ese hombre está tan bien expuesta que al final de la carta lamentas que esta no se hubiera alargado más y más, a pesar de reconocer que la situación era insostenible.
En el segundo relato, otra mujer, esta sin cultura y casi con un comportamiento animal, ve que su patrón, hombre atenazado por su mujer, le presta atención y la trata como nadie hasta el momento lo había hecho, lo que hace que ella se vuelque en satisfacer e, incluso anticipar, los deseos de él, sobre todo, durante el tiempo que la esposa debe abandonar temporalmente su hogar. Pero cuando vuelve…
Dos relatos con unas características similares, aunque a mi gusto, mucho más intenso el primero en el que se aprecia el gran dominio del autor en contar una historia y captar la atención del lector, a pesar de usar un vehículo tan restrictivo como es una carta.




“Cuando por la mañana temprano el famoso novelista R. regresó a Viena después de una refrescante salida de tres días a la montaña, decidió comprar el periódico.”
Carta de una desconocida

eBook: perfecto, pero no encontré Leporella.                                 Epubgratis


domingo, 9 de marzo de 2014

Imre Kertész: Sin destino (***)

(183 pág.; eBook)                   (7, marzo de 2014)                (Premio Nobel 2002)
El muchacho de la portada podría ser el quinceañero protagonista de la novela. Un joven que reside en Budapest durante el dominio nazi y que un día se ve obligado a bajar del autobús en el que iba a la fábrica en la que trabajaba y es enviado a un campo de concentración. A su llegada analiza todo lo que sucede a su alrededor, como la separación de jóvenes y ancianos, hombres y mujeres, que sean rapados y uniformados con una estrella de un color para cada etnia y unas iniciales del país de origen. Y en su juvenil lógica comprende que estar al cargo de tanta gente no sería posible sin la organización y rigor alemanes. Y siente admiración por ellos.
Este viene a ser el inicio de la novela y, a pesar de que trata de un tema archisabido, Kertész sabe darle un enfoque nuevo a través de los ojos de un adolescente que hace lo que se le ordena, pero no deja de pensar en los porqué de esas órdenes. Claro que la novela avanza y no esconde todas las inhumanidades cometidas en los campos de concentración, aunque explicadas lateralmente sin querer enfrentar al lector con la cruda realidad, con lo descarnado de las atrocidades cometidas, sino más bien, explicando el cómo se puede sobrevivir a pesar de habitar en lo que fue un infierno en vida.
Puede más lo positivo de sobrevivir que el horror de lo vivido, siendo tanto así, que llegamos a un final en el que de forma poética se nos hace ver que hasta en la peor de las pesadillas siempre hay un resquicio en el que aquél que lo encuentra puede llegar a soñar.


Hoy no he ido a la escuela; mejor dicho, sólo fui para pedir permiso a la tutora y volver a casa.”
eBook: correcto


sábado, 8 de marzo de 2014

Gore Vidal: Creación

(617 pág.; El País)                                          (6; febrero de 2014)
Aunque febrero es un mes corto, casi todo el mes me ha costado leer este libro y no es que el número de hojas sea desorbitado, pero su contenido no permite avanzar rápidamente en la historia: quizá sea porque está diseñado como si fueran unas memorias y las páginas son densas, pues apenas hay diálogos; podría ser el tema, pero aunque a mí me pareció interesante en general, las muchas páginas dedicadas a las diversas religiones o creencias pueden ser tediosas.
En la época de Darío, hijo de Ciro, padre de Jerjes y abuelo de Artajerjes, un persa de ascendencia griega nos cuenta su azarosa vida: viajó a la India, viajó a China, volvió a Persia y recorrió su imperio, terminando sus días en Grecia. Si he mencionado a todos esos rey de reyes es porque el protagonista estuvo muy cerca de ellos, salvo de Ciro y fue el encargado de encontrar rutas para el comercio entre Persia e India y China. Hay que tener en cuenta, que en esa época los viajes mencionados duraban años y las estancias se contaban en lustros.
El título es debido a que el protagonista es nieto de Zoroastro y en sus viajes conoce a Buda y Confucio, además de a otros santones y se interesa por descubrir cuál es la verdadera religión y el origen de todas las cosas. Seguramente no lo consiguió, porque me parece que en esas estamos todavía.



“Soy ciego, pero no sordo.”

eBook: perfecto.                                            epubgratis (cuando lo era)


sábado, 15 de febrero de 2014

Ian Fleming: Diamantes para la eternidad (**/***)

(229 pág.; eBook)                                          (5; febrero de 2014)
Cada semestre releo algún libro de los que me gustaron en mi adolescencia o mi juventud y encuentro que es una lectura muy gratificante, pues hasta ahora lo releído me ha parecido tan bueno como tenía en el recuerdo. Por ejemplo: El conde de Montecristo, Shogun o Julio Verne. En esta ocasión le ha tocado a Ian Fleming y, en lugar de releer una de las muchas que leí en mi adolescencia, he preferido leer estos Diamantes… y así pulsar qué sensaciones me producía este autor que había sido uno de mis favoritos antes de los quince años.
Y ha sido un acierto pleno, pues aunque ya no puedo recordar el tono de las novelas que leí de James Bond, esta en concreto me ha parecido una estupenda novela negra, totalmente alejada del estereotipo visual que tenemos de este personaje, siendo una historia más cercana a las de policías y ladrones que a la del espía ludópata y sexualmente desenfrenado. Tanto es así, que a medida que se va leyendo la novela tienes que hacer esfuerzos para creer que el personaje principal de la novela es Bond, James Bond y no cualquier otro que hubiera salido de la pluma o máquina de escribir de Gardner, Chandler o Cain.
Y para demostrarlo un sucinto párrafo: Bond es encargado de deshacer una banda mafiosa norteamericana de traficantes de diamantes y para ello se infiltra en la organización llevando un valioso cargamento de Europa a Estados Unidos y conocer in situ quiénes y cómo desarrollan la delictiva actividad. Obviamente, nada que ver con el casete en la braga del biquini de Jill St. John que aparece en la película, nada que ver.


“El gran escorpión pandinus emergió, con un crujido seco, de debajo de la roca.”

eBook: perfecto.                                            epubgratis






sábado, 8 de febrero de 2014

David Foster Wallace: El rey pálido (*)

(leídas 317 pág de 551; Literatura Mondadori)       (4, enero de 2014)
Hace un par de años, más o menos, que estaba en la Fnac y sus estanterías de novedades estaban llenas de este libro y con ganas lo hubiera comprado, pero como desde hace años decidí no comprarme un libro que no fuera a leer inmediatamente y había muchos otros “haciendo cola” me aguanté… hasta esta Navidad, que figuró entre la terna de libros que le di a Anna para que me regalara uno. Y no puede decirse que le hiciera esperar mucho, pues al mes siguiente ya lo estaba leyendo. Pero no pude llegar al final.
Para comenzar no es un libro acabado, por tanto lo que está impreso puede que fuera así o todo lo contrario. Creo que al editor que le encomendaron la organización de las notas tuvo miedo de “podar” demasiado y queda un libro repetitivo, sin gracia, y que mantiene el estilo de La broma infinita con las notas a pie de página, pero si en este eran excesivas en longitud, en el que estoy comentando son excesivas en cantidad y mayoritariamente sin sentido. Voy a poner como ejemplo hasta donde llegué: se ve impreso “–…” y una nota a pie de página “Quiere decir que no dijo nada”. Gracias por la aclaración, pero ya hace medio siglo que leo libros y este no parece que sea para niños.
Soy contable y la historia trata de una oficina de la administración tributaria, con mucha palabrería de mi oficio, pero eso ni lo ha hecho divertido o atractivo para mí y, estoy seguro, no lo hará para la mayoría de gente; aunque lo peor es la cantidad de veces que llega a repetir alguna idea, como por ejemplo, que la fachada principal del edificio donde él va a trabajar está en la parte de atrás de por donde se entra. Lo dice tantas veces que llega a cansar. Exactamente lo que me sucedió a mitad del libro. De aquí a media docena de años releeré La broma infinita, pero hasta entonces este autor estará en el dique seco.




“Más allá de las llanuras de franela y de las gráficas de asfalto y de los horizontes inclinados de óxido, y más allá del río de color marrón tabaco resguardado por los árboles llorones y salpicado por las monedas de luz de sol que traspasan sus copas para alcanzar la corriente, hasta el lugar que hay detrás del cortavientos, donde los campos sin cultivar bullen ruidosamente a fuego lento …”

eBook: casi perfecto y muy bien direccionadas las notas a pie de página.                        Amazon