sábado, 21 de noviembre de 2015

Harry Thompson: Hacia los confines del mundo (**/***)

(832 pág.; Salamandra)                                 (62; noviembre de 2015)
Este libro describe el viaje del Beagle en el que un estudiante de cura y naturalista aficionado  fue enrolado para hacer compañía al capitán del barco. Ellos eran Charles Darwin y Robert Fitz-Roy. Los dos eran creyentes de dios, pero los cinco años que duró el viaje hicieron que Darwin viera que no era todo tal y como se había descrito en la Biblia.
El libro tiene dos partes bien diferentes: la primera describe con detalle el viaje del Beagle anterior al de Darwin, el viaje ya mencionado con las conversaciones entre el capitán y el naturalista, la situación política en el continente americano y la de los aborígenes, e infinidad más de detalles. Es una parte interesante, aunque larga y puede aburrir al que no le interese tanto detalle. La segunda parte, ya de vuelta a Inglaterra, va desgranando las vidas de los dos protagonistas, saltando de uno a otro y avanzando en los años, con mucha menos profusión de detalles que en la primera: seguramente porque a ese ritmo hubieran sido necesarios varios volúmenes.
En esta segunda parte es más protagonista Fitz-Roy que el propio Darwin y vale la pena porque fue una persona inteligente y con una visión muy avanzada a su tiempo… y desconocida en el nuestro.
En resumen, un libro indicado para personas interesadas en la vida del autor del Origen de las especies y del tiempo en el que vivió, con especial hincapié en la marina británica.




“Un viento helado enfiló el estrecho de Magallanes desde el oeste, y a su paso fue aporreando las paredes del acantilado y batiendo las rocas impetuosamente.

eBook: perfecto, pero… ¿porqué Amazon no numera las páginas?


sábado, 31 de octubre de 2015

Benjamin Black: El otro nombre de Laura (*/**)

(360 pág.; Alfaguara)                                    (61; octubre de 2015)
Este es el cuarto libro que leo que sale de la pluma de este hombre, llámese Black o Banville y, la verdad, es que no termino de encontrarle el punto o la gracia que tienen sus historias.
En esta novela las descripciones de ambientación me parecen añadidas, superfluas; la trama un poco liosa yendo del presente hacia atrás cada vez que la muerta tiene que contar su parte de historia; la historia que explica poco atractiva o atrayente o interesante, al fin y al cabo.
Como no quiero contar de qué va la trama, sólo diré que el personaje principal es un médico forense que, a mi gusto, es un personaje con poco gancho, pero parece que al autor le gusta pues esta es su segunda aparición. Terminé el libro porque era corto, pero se me hizo largo.
Una cuestión al margen: si Black es el seudónimo de Banville, ¿por qué se anuncia en la portada? Mi respuesta: porque el autor no tiene suficiente tirón y no hay que olvidar que “money makes the world go around”.




“Quirke no reconoció el nombre.”

eBook: perfecto.                                            epubgratis


domingo, 25 de octubre de 2015

Carme Riera: Dins al darrer blau (***)

(431 pág.; Destino)                                        (60; octubre de 2015)
Hacía ya bastantes años que Marisol me había aconsejado leer este libro y tardé en leerlo porque no encontraba la versión digital. Encontré una en castellano, pero ella me aconsejó leerlo en el idioma original. Así que durante unos días he estado pasando las hojas de un libro escrito en mallorquín y yo, que leo poco en catalán, me las he visto y deseado. A cambio, he disfrutado descubriendo poco a poco esos giros que no usamos en catalán, las palabras, y el artículo salado. En resumen, una delicia.
La historia cuenta la vida de los judíos conversos en Mallorca en el siglo XVII: cómo eran tratados por los católicos, mejor dicho, cómo eran maltratados; qué tenían que hacer para no ser descubiertos si seguían creyendo en la antigua religión; cómo eran acusados de haber matado “a nuestro señor Jesucristo” y por ello podían ser insultados; y cómo, en definitiva, si eran pillados no guardando las formas del catolicismo podían ser llevados ante un Auto de Fe, que es en lo que se basa la novela recreando lo que sucedió en realidad.
Alrededor de la forma de vida de los judíos, judíos conversos, católicos, es decir, aparte de la religión, la novela también nos muestra más detalles de la vida en la isla en ese tiempo, como por ejemplo, la organización política o con qué medios se contaba para poder viajar fuera de ella.
Marisol hizo bien en aconsejarme este libro, pues no hay duda de que su lectura es muy interesante.




“A estones vetllava d’aturat, d’altres, trepitjant tan fluix com sabia; passejava per davant el mur que envoltava el jardí, sense perdre de vista la porta que aviat hauria d’obrir-se.”

eBook: en español.


domingo, 11 de octubre de 2015

Rosamunde Pilcher: Los buscadores de conchas (*/**)

(716 pág.; El País)                                          (59; octubre de 2015)
Cuando le enseñé el libro que leía a Marisol me dijo que esta autora escribía libros rosas. Aún no me lo había parecido, pero sí que ya había leído una frase que tendía a ello. Al final podría decir que no creo que sea un libro rosa (nunca he leído uno de ellos), pero no debe estar muy lejos.
En forma de retrospectiva, cuenta la historia de una mujer de sesenta y cuatro años a la que le acaba de dar un ataque al corazón. Tiene tres hijos y su padre fue un pintor suficientemente famoso en su tiempo. Aparecen dos personajes jóvenes más (historia de amor) y disputas por la venta de tres cuadros que aún quedan en casa, uno de ellos Los buscadores de conchas.
Quizá parezca sexista, pero me gustaría que alguien me indicara un libro escrito por un hombre en el que aparezcan estas palabras: geranio temprano, fucsias, capuchinas, jacintos, azafranes, escilas, campanillas de febrero, acónitos, prímulas tempranas, azulinas, anémonas, narcisos salvajes, y un largo etc. del mismo tenor. Y no cuento nada del aroma de la ropa colgada al viento.

Pero en este florido pensil también es posible encontrar alguna perla cultivada: “La felicidad está hecha de la mayor parte de las cosas que tienes, la riqueza está hecha de la mayor parte de las cosas que has tenido.”




“El taxi, un viejo Rover que olía a humo de cigarrillo, avanzaba lentamente por la vacía carretera de campo.”

eBook: perfecto.                                            epublibre


domingo, 27 de septiembre de 2015

Jaroslav Hasek: Las aventuras del valeroso soldado Schwejk (***)

(816 pág.; eBook)                                          (58; septiembre de 2015)
He tenido un mes durillo de trabajo en casa, por lo que no he leído al ritmo habitual, además, hemos estado viendo cada noche dos capítulos de El ala Oeste de la Casa Blanca, por lo que esto también ha contribuido a reducir el tiempo de lectura. Lo digo porque para leer estas ochocientas páginas he estado casi todo el mes, y es que el libro es denso, no tanto porque cueste entenderlo sino porque Schwejk no para de contar historias lo que hace que las páginas estén llenas de inicio a final.
Este valeroso soldado, considerado inútil para el servicio militar por tonto, se enrola en el ejército checo cuando se declara la Primera Guerra Mundial, es decir, pertenece al ejército austrohúngaro. Lo aclaro porque dentro de este ejército se llevan a matar los soldados de distintos orígenes y esta es una de las críticas que en tono festivo va desgranando toda la lectura de estas aventuras. Schwejk no lleva la contraria a nadie, sino que intenta poner su granito de arena a través de miles de ejemplos de su vida, con los nombres de los protagonistas, los lugares en los que sucedió lo que explica, posibles relaciones de amistad o familiares, que también aclara y añade a su discurso. En resumen, cuando abre la boca los que están a su alrededor no pueden meter baza y acaban por hacerle callar, pero no le pueden contradecir por lo oportuno del ejemplo, aunque alejado de lo que se estaba hablando en ese momento. Notables las interpelaciones entre él y el teniente al que sirve.
Esta novela es todo un alegato contra la guerra hecho a través de las opiniones de un presunto tonto que deja en evidencia a sus superiores y las órdenes que rigen el mundo bélico. Para muestra, la primera frase.




“—De modo que nos han matado a Fernando —dijo la sirvienta al señor Schwejk, el cual hacía años que, habiendo sido declarado tonto por la comisión médica militar, había abandonado el servicio y vivía de la venta de perros, feos monstruos de malas razas, falsificando sus árboles genealógicos.”

eBook: con algunas faltas, pero con ochocientas páginas…          epublibre


domingo, 13 de septiembre de 2015

Colleen McCullough: Favoritos de la fortuna (***)

(838 pág.; Planeta)                                        (57; septiembre de 2015)
Tercero que leo de esta serie y que aconsejo a todos aquellos que les guste la historia o la novela histórica… y que no tengan miedo a casi ochocientas páginas, pues el resto es un diccionario, también muy interesante.
En este libro César ya se ha hecho hombre y ha empezado a hacer de las suyas sin que nadie se dé cuenta hasta que las ha hecho. Todo un carácter.
Volveremos a hablar de él cuando acabe el cuarto, dentro de unos cuantos libros.




“Aunque el mayordomo sostenía a la mayor altura posible la lámpara de cinco llamas para iluminar los dos cuerpos tumbados en la cama, sabía que la luz no despertaría a Pompeyo.”

eBook: perfecto.                                            epublibre


sábado, 12 de septiembre de 2015

Félix M. Samaniego: Fábulas morales (**)

(192 pág.; eBook)                                          (56; agosto de 2015)
Ya han pasado unos cuantos libros por mis manos desde que leí las Fábulas literarias de Iriarte y ahora le han tocado su turno a las de Samaniego.
En principio parecía que estas fábulas serían más entretenidas que las anteriores, pues no tenían que estar restringidas a un tema, aunque sean morales, pero resulta que las historias que se cuentan están basadas, mayoritariamente, en personajes animales y llega un punto que lamentas el buen hacer de Noé.
Creo que este tipo de libros deben leerse poco a poco, pues el libro comprende los nueve libros que publicó Samaniego y no es lo mismo leer las 137 fábulas seguidas que las 19 que tiene el último libro. Fallo mío, claro está. No obstante, muchas de las historias están cogidas por los pelos, o son anacrónicas, o contra natura, pues yo no diría que esté mal que un carroñero se dedique a su carroña o un lobo a sus ovejas… y el autor no se cansa de insistir en cosas como esas.




“A un panal de rica miel
dos mil moscas acudieron,
que por golosas murieron,
presas de patas en él.”                      Las moscas


eBook: perfecto.                                            epublibre


domingo, 6 de septiembre de 2015

Javier Marías: Así empieza lo malo (***)

(534 pág.; Alfaguara)                          (55; agosto de 2015; en Huesca)
Hace ya un mes que acabé el libro y escribo estas líneas después de tres semanas agotadoras de trabajo, por lo que tengo que hacer memoria de lo que me produjo la lectura de este libro. Marisol es una entusiasta lectora de Marías y en casa tenemos docena y media de sus libros; yo, como voy atrasado, he leído tres, contando este, por tanto, tengo Marías para rato.
No hace falta decir, por los tres asteriscos que figuran al lado del título, que me parece un libro muy bueno, pero quiero advertir que, desgraciadamente, más de uno que lo comience a leer lo dejará antes de la página 40 o 50, pues no sé a cuento de qué, el principio del libro tiene oración subordinada sobre otra y otra más, con lo que cuando las acabas de leer tienes que volver a la primera para recordar de qué se hablaba (véase el primer párrafo después de la portada). Además, entre subordinada y subordinada, trae a colación un capítulo entero sobre la guerra civil y sus consecuencias que, aunque tiene una supuesta relación con lo dicho hasta el momento, se hace pesada. En resumen, pasadas las primeras cincuenta páginas, comienza una historia que va in crescendo y llega hasta tal punto que las doscientas últimas páginas no pude dejar de leerlas hasta saber cómo acaba la novela.
¿Vale la pena que intente hacer un parco resumen? Para qué, si un libro es bueno lo mejor es leerlo sin saber de qué va y disfrutarlo desde la primera, no, desde la quincuagésima página.




“No hace demasiado tiempo que ocurrió aquella historia —menos de lo que suele durar una vida, y qué poco es una vida, una vez terminada y cuando ya se puede contar en unas frases y sólo deja en la memoria cenizas que se desprenden a la menor sacudida y vuelan a la menor ráfaga—, y sin embargo hoy sería imposible.”

eBook: perfecto.                                            amazon


sábado, 5 de septiembre de 2015

Katherine Neville: El Ocho (*)

(859 pág.; Ediciones B)                         (54; agosto de 2015; en Huesca)
Le pregunto a Marisol cuál de los cuatro libros que tenemos de esta autora es mejor y me aconseja el que yo ya conocía desde que se publicó a finales de los ochenta y que no leí porque mi ritmo de lectura era ínfimo. Quizá entonces me habría gustado.
He estado a punto de dejarlo en varias ocasiones, incluso hasta cuando llevaba el 85 % leído, pues cada vez me parecía más descabellado. Cualquier resumen que no detalle las increíbles, inefables, e inimaginables aventuras en las que se ven implicados los protagonistas no sería fiel al contenido del libro, así que nos quedamos sin él, pues ni quiero perder más tiempo ni quiero recordar tanta aventura imposible.
Marisol y yo creíamos que Eco debió abrir la caja de los truenos de este estilo de novelas con El péndulo de Foucault, cuya segunda parte hablando de las sectas y el esoterismo es infumable (aunque seguramente es cierto todo lo que dice); esta señora (que este año cumple setenta y me impresiona lo que ha hecho en su vida) recogió el testigo y Dan Brown lo perpetró. Pero no es como pensábamos, pues Eco y Neville publicaron sus libros el mismo año, pero del de ella no salvo la mitad.
Lo mejor es la entrada al último capítulo: un poema sobre el ajedrez… de Borges.




“Una bandada de monjas cruzó la carretera y sus almidonados griñones revolotearon sobre sus cabezas como las alas de las grandes aves marinas.”

eBook: perfecto.                                            epublibre


domingo, 30 de agosto de 2015

Yasmina Khadra: Lo que el día debe a la noche (***)

(321 pág.; Destino)                              (53; agosto de 2015; en Huesca)
En medio del universo de porcentajes del libro anterior, decido poner un poco de letra y, como este libro era el siguiente de la lista, sobre él me lanzo.
En la vida de un hombre de más de ochenta años caben: la pobreza, el orgullo, la adopción, la amistad, la animadversión, el enamoramiento, el sexo, el amor, la educación, la incomprensión, la política, la guerra, la tortura, la independencia, la honradez, y lo que me debo olvidar en el tintero.
Pues todo esto y mucho más están en Lo que el día debe a la noche, una novela de un argelino sobre la Argelia de mediados del siglo pasado, escrita de forma tan amena, sencilla, pero bella e interesante que, a medida que avanzas en la historia, no puedes dejarla. Cuando iba por la mitad del libro leí el resto de un tirón: es muy bueno.




“Mi padre era feliz.”

eBook: perfecto.                                            epublibre


sábado, 29 de agosto de 2015

Thomas Piketty: El capital en el siglo XXI (*/**)

(663 pág.; Fondo de Cultura)                   (52; agosto de 2015; en Huesca)
Seguramente estaré equivocado, pero esta es la sensación que tengo una vez acabada la lectura de este libro: es una operación comercial en la que detrás hay un buen capital. ¿En qué me baso? Este no es un libro de texto sobre economía, por lo menos se parece muy poco a los libros que yo tuve en los dos años que hice de Economía: apenas hay fórmulas, es muy repetitivo y se ponen ejemplos proporcionales por si alguien no lo ha entendido a la primera, es decir, para neófitos; pero, por otro lado, este libro no es un libro para la mayoría del público, pues habla de unos aspectos concretos de la economía y a lo largo de más de doscientos años y seiscientas páginas que, a la gente en general, no le interesa profundizar, ni creo que ganen mucho con ello. No es tan divertido como podría ser un libro que hable del cosmos, por sus fotos, o de las casualidades o coincidencias que se dan entre las matemáticas y la naturaleza, por lo curioso que puede llegar a ser, siempre que no sea un volumen como el que nos ocupa.
En resumen, el señor Piketty se ha pasado muchos años obteniendo, agrupando y analizando datos, que ya ha ido publicando en diversos libros y ahora los ha refundido en este libro al que le ha puesto el anzuelo en el título: El Capital…, y así uno puede pensar que es una nueva formulación del famoso libro de Marx llevado a la actualidad y sin los países que llevaron a la práctica sus ideas. Y además, no sólo va haciendo publicidad de sus libros en las infinitas notas que hay al final del libro (un 20 % del total de páginas, y más de cien notas para indicar “Véase el anexo técnico”), sino que a través de él publicita una base de datos en internet en el que algún interés tendrá.
Para acabar, casi no hay página en la que no se diga “esto lo veremos más adelante” o “volveremos a ello”… ¡incluso en el último capítulo! Es decir, la ordenación no parece la más idónea y se habría podido transmitir las mismas ideas y conocimientos con muchas menos páginas.
Todo lo anterior no significa que no haya adquirido nuevos conocimientos, pero sí que no sabría a quién se lo podría recomendar.




“La distribución de la riqueza es una de las cuestiones más controversiales y debatidas en la actualidad.”

eBook: perfecto.                                            epublibre


domingo, 23 de agosto de 2015

José Zorrilla: A buen juez, mejor testigo (***)

(48 pág.; Miguel de Cervantes)                    (51; julio de 2015; en Huesca)
Probablemente sea decimonónico, anticuado, romántico y no sé cuántas cosas más, pero me gusta.
Me gusta que me describan el paso del Tajo por Toledo, la luz de esa ciudad y, entre todo ello, una historia de honor, que no de amor, en verso.
Y que además la entienda es el no va más. A por otra.




“Entre pardos nubarrones
pasando la blanca luna,
con resplandor fugitivo,
la baja tierra no alumbra.”

eBook: perfecto.                                            amazon


sábado, 22 de agosto de 2015

Herman Melville: Benito Cereno – Billy Budd – Bartleby, el escribiente (**/***)

(275 pág.; Orbis)                                           (50; julio de 2015; en Huesca)
No he leído su obra más famosa y si leo, aunque tarde, estas es porque las tenemos en casa. Aunque había oído algo del carácter de capitán Ahab, creía que era un escritor de aventuras, pero no es así en absoluto. Una aventura en sus manos se vuelve un asunto filosófico o moral, o mejor, las dos cosas a la vez. Sin que esto quiera decir que no vale la pena leerlo, pero no es Verne, vamos.
Bartleby: el escribiente que “prefiere no hacer” lo que se le ordena y el dilema en el que se ve metido su jefe.
Benito Cereno: intrigante historia de un buque a la deriva con unos pocos marineros españoles y un centenar de esclavos.
Billy Budd: filosofía, moral y justicia en una historia de marineros.
Ahora me queda esperar que le llegue el momento a Moby Dick.




“En la época anterior a los buques de vapor -o entonces más frecuentemente que ahora-, cualquiera que vagabundeara por las dársenas de algún puerto importante vería atraída su atención hacia un grupo de marineros bronceados, tripulantes de buques de guerra o mercantes, endomingarlos y de franco en tierra.”                   Billy Budd

eBook: encontrados en archivos independientes, perfectos, salvo Billy Budd (Word).


domingo, 16 de agosto de 2015

Herbjorg Wassmo: La casa del mirador ciego (***)

(288 pág.; Nórdica libros)                             (49; julio de 2015; en Huesca)
Otro de esos libros aconsejados vaya Vd. a saber dónde y que años después llegan a mi lector digital.
Este es el primer libro de la trilogía de Tora, una niña pre-adolescente, hija de alemán desaparecido, en la Noruega de posguerra. Ese sólo hecho ya la distingue de las demás y la marca. Además su padrastro le infunde miedo. Y la novela nos explica cómo avanza en la vida hasta alcanzar la pubertad. Qué sensaciones tiene, cómo sobrevive y cómo se vive a su alrededor. Muy interesante.
Por si el nombre del autor de la novela engaña, quiero aclarar que es una mujer y escribe y describe con una delicadeza sin par. Ello no es óbice para que cuando quiera explicar la crudeza existente en esa Noruega y su tiempo se detenga o amilane. Con ganas de leer la segunda parte.




“No sabía cuándo había empezado a reparar en ella: la peligrosidad.”

eBook: perfecto.                                                        epubgratis


sábado, 15 de agosto de 2015

Bohumil Hrabal: Clases de baile para mayores (**)

(109 pág.; Nórdica libros)                             (48; julio de 2015)
Es el segundo libro que leo de este autor. Hace años, ya no me acuerdo de cuántos, leí Trenes rigurosamente vigilados. No puedo decir que no me gustara, pero esperaba más. Con ganas compré este libro, por ver si era yo el que no estaba en disposición de disfrutar de este reconocido escritor en la primera ocasión… tendré que esperar a la tercera.
Estas Clases de baile… consisten en un monólogo en el que un hombre ya mayor va desgranando todas las ideas que le van viniendo a la cabeza, desde las más remotas de su vida a las más recientes; desde recuerdos de su vida como soldado a conocimientos adquiridos de militares famosos y no tan famosos; menciones a personajes públicos internacionales y muchos a personajes propios de la Europa Central, no tan conocidos por estos lares y menos por el que escribe; y entre todo esto y más, tres o cuatro citas a Goethe que yo, que sólo he leído Werther, no supe comprender.
Además, todo el monólogo está escrito tal como le viene a la cabeza al protagonista, sólo con punto y coma entre una idea y otra, salvo, y esto hay que remarcarlo, por un punto que separa la última página de todo lo anterior. Y ya sólo por esta página vale la pena seguir pensando que algún día le encontraré el punto que parece ser merece.




“Igual que ahora vengo a verla a usted, señorita, antes me gustaba frecuentar a aquellas bellezas de allí, junto a la iglesia; no es que yo estuviera tan entregado a la sacristía, es que al lado de la casa del cura había una tienda, donde un tal Altmann vendía máquinas de coser de segunda mano, además de gramófonos americanos de doble cuerda y extintores de marca Minimax; y el tal Altmann, como …”

eBook: no lo encontré gratis.


sábado, 1 de agosto de 2015

Juan J. Millás: Dos mujeres en Praga (**)

(230 pág.; Espasa)                                         (47; julio de 2015)
Cuando leía El País uno de los artículos que leía y me acostumbraba a gustar era el de Millás. Es más, recuerdo tener guardado el artículo sobre los dictadores con la foto de Gadafi cargado de medallas y oculto tras sus negras gafas. Esto quiere decir que después de leer los autores con más libros de la estantería en la que está este, he tenido ganas de cogerlo… y de leerlo.
Este es un libro Landero: dícese de aquel libro o historia que está basada en las ideas imaginadas de uno o varios de los personajes, es decir, que el autor se inventa una historia falsa dentro de la historia imaginada por él.
Está mal escrito: no; cuenta una historia legible: sí; pues allá va.




“En el instante en el que Luz Acaso y Alvaro Abril se conocieron, sus vidas se enredaron como dos cordeles dentro de un bolsillo.”

eBook: perfecto.                                            epubgratis


domingo, 26 de julio de 2015

Julio Cortázar: Las armas secretas y otros relatos (**)

(93 pág.; El Periódico)                                               (46; julio de 2015)
Llevaba dos años sin leer a Cortázar y, a pesar de que sólo había leído dos libros suyos, ya tenía ganas de hincarle el ojo a otro, pues es uno de mis autores favoritos, así que cayó este que tenemos en la biblioteca y cuya versión digital pillé “por ahí”.
En la introducción se dice que son relatos que ya apuntan lo que será el Cortázar del futuro y de uno de los que no está en el libro nació el guión de Blow up, rarita película donde las haya al igual que ese relato.
A mí el que más me gustó fue el siguiente, El perseguidor, que es la historia de un excelente saxofonista que despacha su vida entre el alcohol y las drogas porque persigue lo inalcanzable. Es un relato quizá un poco largo, pero que describe, a través del narrador, las sensaciones que provocan en el oyente las improvisaciones del saxofonista cuando se encuentra a su gusto, así como los desvaríos cuando sus pies no tocan la tierra, porque prefiere evadirse de las limitaciones a las que se encuentra ligado o porque no puede estar fijo sobre ella.
No he disfrutado con este libro lo que disfruté con los otros dos. Mala suerte, pero de aquí a unos años volveré a leer otro y confío en que me guste más, por algo sigue siendo uno de mis autores favoritos.




“Muy bien hubiera podido llamarse libertad condicionada.”         Cartas de mamá

eBook: perfecto, y con dos relatos más: Los buenos servicios y Las babas del diablo.      epubgratis


sábado, 25 de julio de 2015

Anne McCaffrey: El planeta de los dinosaurios (**)

(228 pág.; Ultramar)                                     (45; julio de 2015)
Es el único libro que tenemos de esta autora, pero me toca leer uno de ciencia ficción y de esa estantería, así que es el elegido, resultando ser, según la portada, su obra más célebre y bien premiada.
Pero sus poco más de doscientas páginas se me hacen bastante largas y no es que esté mal, pero es un libro lento, su historia avanza lentamente y cuesta llegar al final. Es una pena, porque crea todo un mundo de seres, aparte de los dinosaurios, al que se le habría podido sacar más partido: unos hablan tan rápido que hay que grabarlos para poder saber qué dicen; otros son tan lentos hablando y accionando que pueden ser confundidos con piedras; los dinosaurios son como los que hubo en la Tierra, pero hay otros animales cosecha de la autora; la raza humana puede ser de dos tipos: los nacidos en planetas o los que han sido concebidos y criados en naves espaciales, creando ciertas diferencias, por ejemplo a nivel gravitacional; y por último, pero no menos interesantes, están los equipos pesados, que son hombres o mujeres con capacidades físicas muy superiores a las habituales en la raza humana.
Una historia correcta para pasar un rato… largo.




“Kai oyó el eco de los ligeros pasos de Varian en la vacía sección de pasajeros de la lanzadera en el momento en que desconectaba la unidad de comunicaciones y colocaba la cinta en su depósito de almacenamiento.”

eBook: perfecto.                                            epublibre


domingo, 19 de julio de 2015

Miguel Hernández: El rayo que no cesa (***)

(128 pág.; Austral)                                         (44; julio de 2015)
En 2011 dije que leería más libros de él y, aunque cuatro años son muchos, también lo son los autores que he ido leyendo y que están a la espera de segundas oportunidades, pues si no es tiempo lo que me ha de faltar, no será por ganas que no cumpla con tanto autor pendiente.
No sé si en la edición impresa también aparecen los poemas que publicó anteriormente en El gallo crisis, El silbo vulnerado, y El silbo de las ligaduras, y que sí aparecen en la edición digital que he leído. Esos poemas son los que configuran El rayo que no cesa, con pequeñas variaciones que Hernández hizo por el paso del tiempo y los cambios que la vida operó en él. Como, además, la edición está comentada, es un lujo que te indiquen qué cambios hubieron y los motivos por los que se hicieron.
No voy a decir que he entendido todos sus versos, en absoluto, sigo siendo de la misma materia de la que estaban hechos los tochos de la Academia, que por mucho que escucharan a Platón poco pudieron sacar de ello, pero, y esto es muy importante para mí, esos tochos no pueden decir que disfrutaron oyendo al filósofo y yo puedo asegurar que he vibrado aún más que con sus Poemas de hace cuatro años. Quiero poner un ejemplo de lo que yo no percibo:
                        Por tu pie, la blancura más bailable,
                        donde cesa en diez partes tu hermosura,
                        una paloma sube a tu cintura,
                        baja a la tierra un nardo interminable.
Yo leo esos cuatro versos y me gusta el sonido que mentalmente imagino o, incluso, que escucho, si mis labios los malrecitan. Pero no comprendo la paloma ni el nardo, pero ahí está la gracia del comentario que aclara que el nardo se refiere a la pierna. Y así, uno que no tiene imaginación como yo puede deleitarse con tantas y tantas bellas palabras que puestas en orden por Miguel Hernández crean estos maravillosos poemas.
En esta ocasión, al pie de la portada no hay un inicio sino un final y este no merece que mis palabras demoren su lectura.




“A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.”                                Elegía a Ramón Sijé

eBook: perfecto.                                            epublibre


sábado, 18 de julio de 2015

Andreu Martín: A navajazos (**)

(164 pág.; Júcar)                                            (43; julio de 2015)
Marisol ha leído muchos libros de este autor y yo aún no me había estrenado, así que cogí la primera novela, ordenadas por título, que resultó ser, también, la primera novela en la que aparece un policía novato que se hará experto a través de la pluma del autor, es decir, que lo recuperará en otras novelas.
Es una historia entretenida, que se lee a gusto y que resulta próxima a quienes vivimos en Barcelona porque es aquí donde transcurre la acción: se han cometido un par de asesinatos a unas ancianas que han aparecido con las bragas bajadas y un policía joven acaba de ser adscrito a homicidios. El caso de la próxima víctima le es adjudicado a él, pero hay una diferencia: esta tenía las bragas en su sitio y hay unas joyas desaparecidas de por medio, similares a la de la portada.
Interesante la nota al principio del propio Martín en la que nos explica la diferencia entre novela negra y policiaca. El libro está dedicado a Ed McBain del que tenemos muchas novelas en casa y, hasta ahora, no he conseguido un solo eBook gratuito.




“El Jefe apareció en la puerta del despacho.”

eBook: perfecto.                                            epublibre


domingo, 12 de julio de 2015

Eudora Welty: La hija del optimista (**)

(222 pág.; Impedimenta)                              (42; julio de 2015)
No me acuerdo donde leí que este libro era interesante y que la autora está considerada como una de las mejores escritoras del sur de Estados Unidos, al nivel de McCullers o Capote, así que cuando Anna me pidió una terna de libros para regalarme uno, entre ellos estaba este y fue el que me regaló.
Lo cogí con ganas, pues tanto la contraportada como el prólogo lo ponen muy bien y, la verdad, es que se lee de manera muy fácil, ya que su forma de escribir es llana, sin artificios que compliquen la historia: la hija del título vuelve a su casa natal con el cadáver de su padre, el optimista, y su segunda esposa, que es más joven que la protagonista y, aunque no hay ningún enfrentamiento ni salida de tono violentos, la relación entre ellas dos es tensa, pues son de mundos opuestos.
El libro describe las situaciones que se dan en los entierros de personas apreciadas por otras muchas, los comentarios, las opiniones de cada uno de lo que deparará el futuro de sus allegados, etc., y muestra lo que debía ser en el sur de Estados Unidos una situación tal como la descrita, pero quizá ese mismo provincianismo y, a mi gusto, la falta de una escena o un desenlace más fuerte entre la hija y su madrastra, hacen que la novela se lea bien, pero no llegue más allá.
Ya he dicho que está muy bien considerada su autora y, además, esta novela ganó el Pulitzer, por lo que no hay más que añadir: seguro que estoy equivocado en mis apreciaciones.




“Una enfermera les mantuvo la puerta abierta.”

eBook: con algunos errores y mal diseño de páginas.                      libroos


sábado, 11 de julio de 2015

Ray Bradbury: El hombre ilustrado (**/***)

(269 pág.; Minotauro-Edhasa)                      (41; junio de 2015)
Por el título uno puede pensar que es un hombre culto e instruido, pero de eso no dice nada la novela, sino que este hombre no es ilustrado, está ilustrado. Es decir, su cuerpo está lleno de tatuajes y, aquí entra la imaginación de Bradbury, esos tatuajes cobran vida y explican historias.
Estos relatos no defraudarán a los lectores de ciencia ficción y mucho menos a los que gustan de las historias de este autor, pues como siempre, son ingeniosos, interesantes y están bien escritos. Los hay tiernos (El hombre del cohete), inquietantes (La pradera) o con mensaje (El hombre).
Estos son los primeros que me han venido a la cabeza, pero hay unos veinte donde elegir según los gustos de cada uno, y no creo que nadie termine el libro sin haber pasado un buen rato.




“En una tarde calurosa de principios de setiembre me encontré por primera vez con el hombre ilustrado.”

eBook: perfecto.                                            epubgratis


domingo, 5 de julio de 2015

Edwin A. Abbot: Planilandia (***)

(126 pág.; El Barquero)                                 (40; junio de 2015)
Hace unos años me enteré de que este libro describía un mundo de dos dimensiones y me entraron ganas de leerlo; lo que no sabía era que había sido escrito en la época victoriana y que era una crítica a las rígidas clases sociales inglesas. Esto ya me dejó perplejo.
Y mientras lo iba leyendo mi perplejidad se convirtió en admiración por la imaginación del autor, no sólo por descubrirnos cómo sería un mundo plano, sino por todas las cuestiones sociales que plantea en su mundo y la resolución a las mismas. Al principio, como todo libro de matemáticas aunque no lo sea, plantea las bases sobre las que se van a construir las hipótesis, es decir, explica una serie de cuestiones sobre las que se van a desarrollar la historia y esto puede parecer un poco aburrido, pero merece la pena, porque luego se abre un mundo inexplorado para la mayoría de los lectores que les va a hacer ver nuestro mundo de “sólo” tres dimensiones de una manera mucho más especial.
Abbott era profesor de humanidades y teólogo y esta obra la escribió con el seudónimo Square, todo un juego de palabras a la altura de su obra.




“Llamo a nuestro mundo Planilandia, no porque nosotros le llamemos así, sino para que os resulte más clara su naturaleza a vosotros, mis queridos lectores, que tenéis el privilegio de vivir en el espacio.”

eBook: con algunas erratas.


sábado, 4 de julio de 2015

Robertson Davies: El mundo de los prodigios (***)

(470 pág.; Libros del Asteroide)                    (39; junio de 2015)
Como no he tardado tanto como de la primera novela a la segunda de esta trilogía, aún tenía presente algo de ella. Digo esto porque en mi comentario a Mantícora, que acabo de releer, daba por supuesto que no tendría ni idea, pero algo me ha quedado aún.
En este prodigioso mundo se hace hablar al protagonista que nace en el de la discordia, es decir, el mago cuenta toda su vida a unas personas con las que ha hecho una película, por lo que el formato de esta tercera parte es, principalmente, un monólogo. Podría pensarse que es aburrido, pero lo que le sucede al protagonista es tan inusual y cuenta historias tan poco habituales que se avanza gran parte de las casi quinientas páginas sólo deseando conocer más y más. Es la parte más larga y la que me ha parecido más interesante.
De aquí a unos años, por los muchos libros que esperan ser leídos, leeré la trilogía que leyó Marisol y que dio pie a que yo leyera esta. Seguro.




“—Pues naturalmente que fue un hombre encantador.”

eBook: perfecto.                                            ipadforos