sábado, 21 de junio de 2014

Marguerite Yourcenar: Opus nigrum (**/***)

(414 pág.; Alfaguara)                                    (16; mayo de 2014)
Estoy leyendo menos y me cuesta mucho más ponerme a escribir estas pequeñas reseñas: ¡hace casi un mes que acabé este libro!
Marisol me lo aconsejó después de leer sus Memorias de Adriano y ha tenido que esperar mucho, pues muchos son los autores que han merecido que volviera a leer alguna de sus obras. Pero ya llegó su momento, aunque no sé si ese era el mío o no. El texto de Yourcenar siempre es de un estilo elegantísimo, bellísimo; recuerdo que estaba leyéndolo y me maravillaba de cómo escribe esta mujer. Además pone en boca de sus autores ideas muy interesantes y nada forzadas, a pesar de que ella parte con la ventaja de algunos siglos o milenio, en el caso de las Memorias, por lo que es otro punto a favor. Es decir, que en resumen, para mí y mi estado de ánimo, es un libro muy aconsejable.
Entonces, ¿por qué esa pequeña reticencia? Pues porque al principio me costó leerlo; me perdí en alguno de los saltos temporales que hay en la historia; como no tengo una buena base cultural, el tema religioso, las discrepancias entre los seguidores de una u otra escisión cristiana a mí me costaba recordar los motivos, por lo que las persecuciones de los creyentes de una contra los de la otra eran una cuestión que no podía seguir; y por último, las muchas líneas que hay sobre filosofía. Pero para ser justo, todo lo anterior es más un problema personal que un fallo de la historia, por lo que yo quiero recordar esta novela como otra de Marguerite Yourcenar que sabes que puedes leer porque en ella habrá una buena historia, que será instructiva a la vez que entretenida y, sobre todo, belleza.




“Henri-Maximilien Ligre proseguía, a pequeñas etapas, su camino hacia París.”

eBook: correcto, aunque con los números de las páginas en medio del texto.      Geniomaligno


sábado, 31 de mayo de 2014

Matilde Asensi: El origen perdido (**)

(558 pág.; Planeta)                                        (15; mayo de 2014)
Después de leer Guerra y paz estaba previsto coger un libro de los que tenemos en casa de un autor que aún no hubiera leído… y le tocó a este que habla de la historia de los incas, los aymaras y sus lenguas, pero no hace falta decirlo, sin la profundidad de Tolstói, lo que me ha servido para relajarme y pasar unos días agradables leyendo algo sin tanta enjundia.
Aunque al principio de la historia aparece la sempiterna informática que te permite, en muy poco tiempo, saber de algo más que los que llevan tiempo estudiándolo, y que hay un momento hacia la mitad de la novela que se me hizo un tanto premioso, esta historia se lee de un tirón y te entretiene, que no es despreciable y, si me apuras, te puede interesar el tema de la lengua aymara y, gracias a la informática, enterarte un poco más de qué va eso. Aunque parece que la novela está bien documentada.
En resumidas cuentas, un libro de aventuras que nace en Barcelona y que lleva a tres informáticos y a una catedrática de Antropología especialista en los indios de Sudamérica a cruzar el Atlántico y plantarse en Bolivia a la búsqueda de un antídoto para una enfermedad que resulta incurable con los conocimientos del siglo XXI. Irreprochablemente entretenida.


“El problema que yo apenas vislumbraba aquella tarde mientras permanecía de pie, inmóvil entre el polvo, las sombras y los olores de aquel viejo y cerrado edificio, era que ser un urbanícola progresista, escéptico y tecnológicamente desarrollado de principios del siglo XXI me incapacitaba para tomar en consideración cualquier cosa que quedara fuera del ámbito de los cinco sentidos.”
eBook: correcto.


domingo, 25 de mayo de 2014

Liev N. Tolstói: Guerra y paz (**/***)

(40+1.380 pág.; Backlist)                               (14; mayo de 2014).
Sin duda Tolstói era un gran escritor, es más, creo que era un hombre sabio, que se preocupaba y conocía el mundo que le rodeaba y que analizó la situación social del momento que le tocó vivir y también se planteó la espiritual. He leído que tardó cinco años en escribir esta obra y lo que tenemos en las manos, según Tolstói, es “lo que el autor ha querido y podido expresar en la forma en que, a su entender, ha quedado expresado. No es una novela ni un poema, y menos aún una crónica histórica.”
Y así es, no es una novela, aunque podría decirse que tiende a una crónica histórica dada la minuciosidad y longitud que le dedica a la guerra. Y el que crea que exagero sólo tiene que hojear el libro y verá un par de mapas del propio autor indicando cómo se movieron los batallones de los ejércitos en las batallas importantes. Tolstói dedica hojas a diseccionar porqué el ejército francés que había llegado hasta Moscú abandonó Rusia de una forma tan desorganizada por la que perdió más hombres en la huída que en la conquista. Pero dedica muchas más (demasiadas, excesivas) en explicar el papel del historiador y a cómo explican estos lo que sucedió en la invasión francesa. Explicaciones que a él le parecen totalmente erróneas y no quiere dejar pasar la oportunidad de indicarnos porqué. Al fin y al cabo es su obra.
El la escribió y tiene por ello un mérito enorme y merecido, pero yo soy el lector y considero que por muy grande que sea su obra no es tan buen como Ana Karénina (sin el octavo capítulo, en el que también se dejó llevar). En esta las pasiones humanas están mucho mejor trazadas, descritas y se desarrollan por sí mismas, no en base a la necesidad de explicar un suceso real, como fue esa invasión, con personajes imaginarios. Si a alguien le gusta Tolstói y tiene gran capacidad y ganas de discurrir sobre la historia y el papel de los historiadores, esta es su obra. Si no cumple la segunda condición, con Ana Karénina conocerá al mejor Tolstói.
Y ahora un párrafo más para advertir que hay varias versiones. La que no es una versión sino una aberración es la que vende Amazon por menos de un euro junto con la otra obra que he mencionado: ¡la han resumido brutalmente a menos de 500 páginas! Yo estaba leyendo la versión de Mondadori (traducida por Gala Arias; quieroepubs) que es la forma no canónica (la primera versión) y que deja en nada todo lo que he explicado de la historia y los historiadores y, además tiene un final distinto a la terminé leyendo, que es la edición de Muchnik (traducida por Lydia Kúper). No sólo me ha encantando que una señora octogenaria se atreviera a traducir semejante volumen, sino que al final hay un apéndice del propio Muchnik explicando su relación con esta obra y el porqué y el cómo la editó. Es tan bueno que merecería ser un prólogo.




“—Eh bien, mon prince, Génova y Lucca ya no son más que posesiones de la familia Bonaparte.”

eBook: perfecto, con las más de 600 notas enlazadas al final del libro.          cuelgame


sábado, 26 de abril de 2014

Isabel Allende: La casa de los espíritus (***)

(380 pág.; Plaza & Janés)                              (13; abril de 2014)
Elegí este libro obligado (que no es una contradicción aunque lo parezca), pues en la primera estantería que es donde están los dos libros que tenemos de esta autora hay algún libro que ya he leído y bastantes de ciencia ficción (Adams, Aldiss, Anderson), por lo que no había escusa para leer uno de los dos. ¡Y qué suerte!, porque es un libro estupendo. Tanto es así, que no habiendo visto la película no quiero verla, porque a pesar de la nómina de los actores que pueden verse en la portada del libro, prefiero quedarme con las sensaciones que ha creado o me he construido con su historia.
Ahora puede parecer aprovechado mencionar el nombre de García Márquez ya que ha fallecido en esta semana, pero cuando la comencé a leer a primeros de abril tuve la sensación que el autor hubiera podido ser él, por lo menos en cuanto a la historia de las mujeres que aparecen en la novela y que tienen la gracia añadida de sus nombres: Nívea, Clara, Blanca, Alba. Encantador.
El caso es que la novela comienza explicándonos las historias de estas mujeres, con sus más o menos fantásticas vidas y que disfrutamos como si fuera una de esas historias que nos contaron cuando éramos jóvenes de alguien conocido de nuestra familia. Una historia que no nos acabamos de creer, pero que nos gusta tanto que la hacemos nuestra y que esperamos cuando seamos mayores poder explicársela a alguien más joven como si nosotros hubiéramos conocido a los protagonistas de la misma.
Pero Allende va deslizando la historia entrañable de estas conocidas hacia la historia real de Chile, sin mencionarlo, sin que sepas en qué momento te acaba de meter en medio de la situación real de ese país en los años setenta y te encuentres con las figuras (que ya no personajes) del Poeta y del Presidente, con la inicial en mayúscula aunque se merezcan todo el nombre en ese tipo de letra, y con ello se acabe la poesía, se te haya venido el mundo encima y te convenzas que el hombre se excluye una y otra vez del paraíso, que no puede vivir en paz, que siempre ha de haber alguien o algunos que quieran más de lo que les ha correspondido en la vida y termines viendo la cara de ese bajito, mofletudo con un ridículo bigote y unas gafas de sol.
(El diablo no se aparece siempre con la misma cara. Ahora en Ucrania es alto, rubio y de tipo atlético. Pero diablo al fin y al cabo. ¡Qué pena de humanidad! No sé dónde estaríamos si no existieran libros como este que, aunque no te birlan la realidad, durante unos cientos de páginas te cuentan una historia que te permite coger aire para sumergirte de nuevo en esto que, irónicamente, llamamos vida.)


“Barrabás llegó a la familia por vía marítima, anotó la niña Clara con su delicada caligrafía.”
eBook: con alguna falta en cada página, y muy a menudo Trucha por Trueba.


sábado, 12 de abril de 2014

Honoré de Balzac: El coronel Chabert (**)

(198 pág.; Debolsillo)                                    (12; abril de 2014)
En Los enamoramientos Javier Marías hace que sus personajes no dejen de mencionar esta obra, lo que me creó una gran curiosidad de leerla y Anna me la regaló esta Navidad. Sin ahondar en detalles que cualquiera que esté interesado podrá obtener, no quiero dejar de mencionar que la editora del libro (Reino de Redonda) es de Marías, así como una isla (si no estoy equivocado) con ese nombre, y él es la máxima autoridad de ese Reino. Curioso.

Hablando de un cargo menos importante, pongamos un coronel, y concretando en este que nos ocupa, es dado por muerto en una batalla y certificada su muerte por dos médicos de Napoleón, por lo que se inscribe el deceso… y la vida sigue; es decir, su viuda se casa, tiene dos hijos… y entonces aparece un viejo que dice ser ese coronel. El inicio del relato es interesante porque transcurre en el despacho de un procurador y Balzac describe con mucho detalle la vida que allí se desarrolla. La historia en sí es interesante, pero la sensación producida por la novela de Marías era más intensa que la leída en el original, por lo que no me ha llenado todo lo que esperaba.

Los otros relatos están en franca consonancia con este, es decir, explican historias que son inimaginables o, francamente, imposibles, pero están tan bien escritas, tan bien conseguida la atmósfera de la historia, que se leen con gusto y se disfrutan, salvo, quizá la última, que en algunos pasajes es más filosófica.

Está claro que el fallo de la historia del coronel no fue de Balzac ni, quizá, de Marías, sino que para una vez que imagino algo lo supongo más intenso que el original, por lo que el fallo sólo puede haber sido mío.




“Vaya, ¡otra vez nuestro viejo carrick!”

eBook: con algunas faltas y sólo la obra que da título al libro.


domingo, 6 de abril de 2014

John le Carré: Una verdad delicada (**)

(368 pág.; eBook)                                          (11; marzo de 2014)
Hace un tiempo Marisol leyó este libro y me dijo que lo leyera, que no tenía nada que ver, por lo malo que nos pareció, con el último que habíamos leído de él, así que este año decidí congraciarme con este autor y le hice caso. Y tenía razón: nada que ver.
Pero tampoco tiene nada que ver con el Le Carré (a mí me gusta con la L mayúscula) que guardo en la memoria y del cual leí más de media docena de sus novelas en dos semanas de vacaciones en 1984. Bah, sólo han transcurrido 30 años.
En resumidas cuentas, es un libro que se puede leer, pero enrevesado por lo cambios en el tiempo y que explica una historia que quizá pueda ser actual (lo cual tiene mérito tratándose de un autor de más de ochenta años) en cuanto a la conciencia, pero que a mí no me ha dicho ni fu ni fa. El inexorable paso del tiempo no perdona.




“En la segunda planta de un hotel anodino sito en Gibraltar, colonia de la Corona británica, un hombre ágil y cimbreño, cercano a los sesenta años, se paseaba por su habitación.”

eBook: perfecto                                             Amazon


sábado, 5 de abril de 2014

Vicente Aleixandre: La destrucción o el amor (*)

(leídas 39 pág. de 149; El País)      (10; marzo de 2014)      (Premio Nobel 1977)
Ya he leído veinte libros desde el último que leí de poesía y me apetece volver a hacerlo, pues recuerdo que cuando le dieron el Premio Nobel a Aleixandre no sabía quién era. Ya es hora de conocer su obra y la cojo con ganas.
Y la dejo rápidamente. En la página 17 ya no podía seguir. Me esforcé un poco más y lo dejé. Usa las mismas palabras que yo uso, aunque seguro que él mejor, pero las frases que construye y las ideas que transmite no las entiendo, no comprendo qué dice o qué quiere decir, y estoy firmemente convencido que el problema es mío, faltaría más. Por no entender no entiendo ni el título.

Pero se va al dique seco. Está claro que leer poesía no es lo mío y menos si es surrealista. Mala suerte. Veremos qué nos depara el destino de aquí a veinte libros más. Yo no desespero.



“Allá por las remotas
luces o aceros aún no usados,
tigres del tamaño del odio,
leones como un corazón hirsuto,
sangre como la tristeza aplacada,
se baten con la hiena amarilla que toma la forma del poniente insaciable.”
La selva y el mar

eBook: correcto, aunque no hay separación entre un poema y otro.


sábado, 29 de marzo de 2014

William Shakespeare: Comedias (I) (**/***)

(45 + 405 pág; Debolsillo)                             (9; marzo de 2014)
Un regalo de Anna de la Navidad de 2012 o Reyes de 2013 porque pensó que me gustaba Shakespeare. Me hace gracia que me regale un libro porque crea que me gustará. Se hace mayor o, mejor dicho, ya es mayor. El caso es que es un acierto y si no lo he leído antes es porque buscaba la edición digital “gratuita” de todas las obras que figuran en el libro y no tener que buscarlas una a una, que habría sido más fácil.
Pero ya está: ya he leído la mitad de este libro, he dejado la otra mitad para de aquí unos meses y, lo mejor, es que encontré el libro que incluye también las tragicomedias, por lo que cuando acabe con el que me regaló Anna seguiré con el resto que aparece en Comedias & tragicomedias. Ha valido la pena esperar.
Y, evidentemente, no sólo por eso, sino porque el contenido, sin ser lo mejor que he leído de él, es muy bueno. Las comedias que he leído son las primeras obras que escribió para teatro y son las siguientes: Los dos caballeros de Verona, La comedia de los errores, La doma de la fiera, Trabajos de amor en vano, y Sueño de una noche de verano. De las cinco me gustaría resaltar La comedia de los errores, pues aceptado el planteamiento de que dos pares de gemelos son separados cuando niños, dos pasan a ser criados de los otros dos y cuando son adultos se encuentran los cuatro en la misma ciudad y vestidos iguales (que ya es mucho aceptar), la obra es de lo más entretenida con las situaciones que se crean debido a que los unos son tomados por los otros, incluso entre señor y criado. Realmente desternillante.
Y la otra obra que más me ha gustado, bastante más seria aunque comedia y con la fantasía como principal protagonista, es Sueño de una noche de verano. Pero en cualquier caso, y a pesar de ser obras primerizas, situaciones imposibles o increíbles, supuestos inasumibles hoy en día (La doma de la fiera), es Shakespeare, y eso, si no es decirlo todo, no es decir poco.




“EGEÓN
No dudes, Solino: dicta la sentencia
que al darme la muerte, apague mis penas.”           La comedia de los errores

eBook: perfecto.                                            epublibre


sábado, 22 de marzo de 2014

Stefan Zweig: Carta de una desconocida – Leporella (***)

(142 pág.; El País)                                          (8; marzo de 2014)
Una mujer escribe una carta a un hombre y, como el título indica, este no la conoce o, para ser más exactos, no la recuerda. A través de unas intensas 90 páginas la mujer se describe a sí misma, le describe la fijación que tuvo por él y la relación que hubo entre ellos y el lector, posiblemente asustado ante una carta de tamaña extensión, va leyendo cada hoja con más avidez, pues la insana y descontrolada pasión que siente esta desconocida por ese hombre está tan bien expuesta que al final de la carta lamentas que esta no se hubiera alargado más y más, a pesar de reconocer que la situación era insostenible.
En el segundo relato, otra mujer, esta sin cultura y casi con un comportamiento animal, ve que su patrón, hombre atenazado por su mujer, le presta atención y la trata como nadie hasta el momento lo había hecho, lo que hace que ella se vuelque en satisfacer e, incluso anticipar, los deseos de él, sobre todo, durante el tiempo que la esposa debe abandonar temporalmente su hogar. Pero cuando vuelve…
Dos relatos con unas características similares, aunque a mi gusto, mucho más intenso el primero en el que se aprecia el gran dominio del autor en contar una historia y captar la atención del lector, a pesar de usar un vehículo tan restrictivo como es una carta.




“Cuando por la mañana temprano el famoso novelista R. regresó a Viena después de una refrescante salida de tres días a la montaña, decidió comprar el periódico.”
Carta de una desconocida

eBook: perfecto, pero no encontré Leporella.                                 Epubgratis


domingo, 9 de marzo de 2014

Imre Kertész: Sin destino (***)

(183 pág.; eBook)                   (7, marzo de 2014)                (Premio Nobel 2002)
El muchacho de la portada podría ser el quinceañero protagonista de la novela. Un joven que reside en Budapest durante el dominio nazi y que un día se ve obligado a bajar del autobús en el que iba a la fábrica en la que trabajaba y es enviado a un campo de concentración. A su llegada analiza todo lo que sucede a su alrededor, como la separación de jóvenes y ancianos, hombres y mujeres, que sean rapados y uniformados con una estrella de un color para cada etnia y unas iniciales del país de origen. Y en su juvenil lógica comprende que estar al cargo de tanta gente no sería posible sin la organización y rigor alemanes. Y siente admiración por ellos.
Este viene a ser el inicio de la novela y, a pesar de que trata de un tema archisabido, Kertész sabe darle un enfoque nuevo a través de los ojos de un adolescente que hace lo que se le ordena, pero no deja de pensar en los porqué de esas órdenes. Claro que la novela avanza y no esconde todas las inhumanidades cometidas en los campos de concentración, aunque explicadas lateralmente sin querer enfrentar al lector con la cruda realidad, con lo descarnado de las atrocidades cometidas, sino más bien, explicando el cómo se puede sobrevivir a pesar de habitar en lo que fue un infierno en vida.
Puede más lo positivo de sobrevivir que el horror de lo vivido, siendo tanto así, que llegamos a un final en el que de forma poética se nos hace ver que hasta en la peor de las pesadillas siempre hay un resquicio en el que aquél que lo encuentra puede llegar a soñar.


Hoy no he ido a la escuela; mejor dicho, sólo fui para pedir permiso a la tutora y volver a casa.”
eBook: correcto


sábado, 8 de marzo de 2014

Gore Vidal: Creación

(617 pág.; El País)                                          (6; febrero de 2014)
Aunque febrero es un mes corto, casi todo el mes me ha costado leer este libro y no es que el número de hojas sea desorbitado, pero su contenido no permite avanzar rápidamente en la historia: quizá sea porque está diseñado como si fueran unas memorias y las páginas son densas, pues apenas hay diálogos; podría ser el tema, pero aunque a mí me pareció interesante en general, las muchas páginas dedicadas a las diversas religiones o creencias pueden ser tediosas.
En la época de Darío, hijo de Ciro, padre de Jerjes y abuelo de Artajerjes, un persa de ascendencia griega nos cuenta su azarosa vida: viajó a la India, viajó a China, volvió a Persia y recorrió su imperio, terminando sus días en Grecia. Si he mencionado a todos esos rey de reyes es porque el protagonista estuvo muy cerca de ellos, salvo de Ciro y fue el encargado de encontrar rutas para el comercio entre Persia e India y China. Hay que tener en cuenta, que en esa época los viajes mencionados duraban años y las estancias se contaban en lustros.
El título es debido a que el protagonista es nieto de Zoroastro y en sus viajes conoce a Buda y Confucio, además de a otros santones y se interesa por descubrir cuál es la verdadera religión y el origen de todas las cosas. Seguramente no lo consiguió, porque me parece que en esas estamos todavía.



“Soy ciego, pero no sordo.”

eBook: perfecto.                                            epubgratis (cuando lo era)


sábado, 15 de febrero de 2014

Ian Fleming: Diamantes para la eternidad (**/***)

(229 pág.; eBook)                                          (5; febrero de 2014)
Cada semestre releo algún libro de los que me gustaron en mi adolescencia o mi juventud y encuentro que es una lectura muy gratificante, pues hasta ahora lo releído me ha parecido tan bueno como tenía en el recuerdo. Por ejemplo: El conde de Montecristo, Shogun o Julio Verne. En esta ocasión le ha tocado a Ian Fleming y, en lugar de releer una de las muchas que leí en mi adolescencia, he preferido leer estos Diamantes… y así pulsar qué sensaciones me producía este autor que había sido uno de mis favoritos antes de los quince años.
Y ha sido un acierto pleno, pues aunque ya no puedo recordar el tono de las novelas que leí de James Bond, esta en concreto me ha parecido una estupenda novela negra, totalmente alejada del estereotipo visual que tenemos de este personaje, siendo una historia más cercana a las de policías y ladrones que a la del espía ludópata y sexualmente desenfrenado. Tanto es así, que a medida que se va leyendo la novela tienes que hacer esfuerzos para creer que el personaje principal de la novela es Bond, James Bond y no cualquier otro que hubiera salido de la pluma o máquina de escribir de Gardner, Chandler o Cain.
Y para demostrarlo un sucinto párrafo: Bond es encargado de deshacer una banda mafiosa norteamericana de traficantes de diamantes y para ello se infiltra en la organización llevando un valioso cargamento de Europa a Estados Unidos y conocer in situ quiénes y cómo desarrollan la delictiva actividad. Obviamente, nada que ver con el casete en la braga del biquini de Jill St. John que aparece en la película, nada que ver.


“El gran escorpión pandinus emergió, con un crujido seco, de debajo de la roca.”

eBook: perfecto.                                            epubgratis






sábado, 8 de febrero de 2014

David Foster Wallace: El rey pálido (*)

(leídas 317 pág de 551; Literatura Mondadori)       (4, enero de 2014)
Hace un par de años, más o menos, que estaba en la Fnac y sus estanterías de novedades estaban llenas de este libro y con ganas lo hubiera comprado, pero como desde hace años decidí no comprarme un libro que no fuera a leer inmediatamente y había muchos otros “haciendo cola” me aguanté… hasta esta Navidad, que figuró entre la terna de libros que le di a Anna para que me regalara uno. Y no puede decirse que le hiciera esperar mucho, pues al mes siguiente ya lo estaba leyendo. Pero no pude llegar al final.
Para comenzar no es un libro acabado, por tanto lo que está impreso puede que fuera así o todo lo contrario. Creo que al editor que le encomendaron la organización de las notas tuvo miedo de “podar” demasiado y queda un libro repetitivo, sin gracia, y que mantiene el estilo de La broma infinita con las notas a pie de página, pero si en este eran excesivas en longitud, en el que estoy comentando son excesivas en cantidad y mayoritariamente sin sentido. Voy a poner como ejemplo hasta donde llegué: se ve impreso “–…” y una nota a pie de página “Quiere decir que no dijo nada”. Gracias por la aclaración, pero ya hace medio siglo que leo libros y este no parece que sea para niños.
Soy contable y la historia trata de una oficina de la administración tributaria, con mucha palabrería de mi oficio, pero eso ni lo ha hecho divertido o atractivo para mí y, estoy seguro, no lo hará para la mayoría de gente; aunque lo peor es la cantidad de veces que llega a repetir alguna idea, como por ejemplo, que la fachada principal del edificio donde él va a trabajar está en la parte de atrás de por donde se entra. Lo dice tantas veces que llega a cansar. Exactamente lo que me sucedió a mitad del libro. De aquí a media docena de años releeré La broma infinita, pero hasta entonces este autor estará en el dique seco.




“Más allá de las llanuras de franela y de las gráficas de asfalto y de los horizontes inclinados de óxido, y más allá del río de color marrón tabaco resguardado por los árboles llorones y salpicado por las monedas de luz de sol que traspasan sus copas para alcanzar la corriente, hasta el lugar que hay detrás del cortavientos, donde los campos sin cultivar bullen ruidosamente a fuego lento …”

eBook: casi perfecto y muy bien direccionadas las notas a pie de página.                        Amazon


domingo, 26 de enero de 2014

Ramón María del Valle-Inclán: Sonata de primavera (**/***)

(123 pág.; El País)                                          (3; enero de 2014)
Valle-Inclán, el Marqués de Bradomín, Literatura de sexto, cuarenta años atrás… otro que aparece de entre las sombras de la memoria. No los busco ex profeso, pero poco a poco van surgiendo y me gusta. Lo que lamento es que sea tan tarde y con tan poco aprovechamiento, es decir, los leo, la mayoría me entretienen, pero ya no obtengo el conocimiento que habría alcanzado si los hubiera leído en su momento. Yo, por lo menos, no estudié Literatura, sino Historia de la Literatura: nombres seguidos unos detrás de otros. Pero no quita que ahora me lo pase muy bien.
Y así ha sido con esta Sonata, trasnochada, decimonónica, pero bien escrita y con un sorprendente final, que no destriparé: el citado Marqués conoce a una muchacha que va a ingresar en una orden religiosa y decide que antes ha de ser suya. Esta se resiste, pero poco a poco va cayendo en sus redes y cuando parece que Bradomín la conseguirá al final, llega este, el final, de forma abrupta. Muy interesante. Espero tener tiempo para poder leer la sinfonía completa de Valle-Inclán.




“Anochecía cuando la silla de posta traspuso la Puerta Salaria y comenzamos a cruzar la campiña llena de misterio y de rumores lejanos.”

eBook: correcto, pero digitalizado de una edición tan antigua que las vocales aisladas aún van acentuadas y las iniciales de los capítulos están ornamentadas. Singular.                www.gutenberg.org


sábado, 25 de enero de 2014

Austin Wright: Tres noches (**)

(384 pág.; eBook)                                          (2; enero de 2014)
Marisol es la que me pone al día en los autores nuevos (aunque este ya falleció, sigue siendo nuevo para mí), así que mes sí, mes no, leo alguno de los que me va recomendando y no lo hago más a menudo porque con los que llega a comprar sólo leería de los suyos y tengo tantos por leer de los “míos”…
Esta novela de intriga comienza estupendamente, excelentemente: una mujer recibe una novela escrita por su ex-marido y la arrincona, pero cuando meses después se entera que irá a su ciudad decide leerla para poder darle su opinión. La novela escrita por el marido cuenta la historia de un matrimonio y su hija ya adulta que deciden viajar de noche en coche y se encuentran con tres hombres que logran que paren su coche y separar a las mujeres del hombre.
Lo bueno de la novela que estamos leyendo nosotros es que hace que nos metamos en la piel de la mujer que está leyendo la novela de su ex-marido y que lo que ella va sintiendo mientras la lee sea lo que también sentimos nosotros. Por ejemplo: ella tiene tres hijos y tiene que estar por ellos para la cena, por lo que ha de dejar la novela aunque esté en un punto muy interesante; lo mismo que le puede pasar al lector real en algún momento del día. Ella sufre por lo que les pueda pasar a los ocupantes del coche y nosotros (lectores supuestamente reales y no obra de otro escritor) sentimos la misma intranquilidad que ella.
Pero esto es así hasta la mitad de la novela, pues luego pierde fuelle rápidamente y se vuelve anodina, sin interés para el lector que sujeta la novela en la que aparece la mujer que va pasando las hojas manuscritas, por más que a ella le pueda parecer interesante lo poco que sucede. Creo que ninguno de los autores de estas dos novelas supo encontrar un final que hiciera que el lector real pensara que era una historia redonda, aunque el inicio de las dos fuera muy prometedor.




“Todo se remonta a la carta que Edward, el primer marido de Susan Morrow, le envió a ésta en septiembre pasado.

eBook: perfecto.                                Amazon


sábado, 18 de enero de 2014

Gabriel García Márquez: El amor en los tiempos del cólera (***)

(502 pág.; Bruguera)          (1; enero de 2014)             (Premio Nobel 1982)
El título no deja lugar a dudas: estamos ante una novela que nos va a hablar de amor y el amorcillo que aparece en la portada nos lo confirma, aunque para saber qué hace en ese paraje de la selva y qué tiene que ver ese barco que aparece al fondo tendremos que leer hasta el final. Lo cual solo es cuestión de ir pasando páginas, deseando que llegue el desenlace pero, a la vez, lamentándolo, pues con ello se acabará esta enorme puesta en escena que construye García Márquez para explicarnos unos enamoramientos, algunos de los cuales duran décadas, arropados por una serie de personajes que van apareciendo sucesivamente y a través de los cuales vamos conociendo la historia de los dos, casi tres, personajes principales que intervienen en ella.
La novela comienza con la muerte por suicidio del que parece el personaje principal, pues se nos explica lo que se conoce de su pasado que resulta ser muy interesante, pero rápidamente es el médico del pueblo el que se trueca en protagonista… hasta que pasa lo que pasa y, a través de idas y venidas en el tiempo, se va desgranando la historia del médico, su mujer y de un tercero, además de un montón de mujeres que acompañarán la larga vida de este último.
Podría pensarse que puede ser anodina una historia de amores, o que no interese a buena parte del público (mayoritariamente masculino), pero resulta que estas historias de amores están escritas por una de las mejores plumas de la literatura y la forma de explicarlas, el mundo que nos describe y que las envuelven hace que su lectura sea muy gratificante y que apetezca conocer más y, en mi caso, recordar mejor todos los detalles que añade para hacer el envoltorio perfecto de la historia principal. ¡Sin miedo al título y de cabeza a la lectura!



“Era inevitable; el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados.”

eBook: con algunos fallos.


sábado, 11 de enero de 2014

Stanley G. Weinbaum: Lo mejor de Stanley G. Weinbaum (**/***)

(271 pág.; Martínez Roca)                            (74; diciembre de 2013)
Por una vez el prólogo ilumina y no desvela, es decir, lustra sin explicar el desenlace y, además, nos da una visión del autor que de otra forma sólo los muy conocedores sabrían la trascendencia e importancia de él. Por resumir, este autor empezó a escribir tres años antes de su muerte, publicó en el último y Asimov lo compara con Mozart y Galois. Más que iluminar, deslumbra.
Si no lees el prólogo y vas directamente a la obra del autor te encuentras con una serie de relatos en los que aparecen unos seres extraterrestres interesantes por su corporalidad y sus capacidades. Los relatos son buenos, excelentes, y te hacen pasar un rato entretenido, pues sus historias están cargadas de simpatía y, a pesar de que mayormente son relatadas, no se hacen nada pesadas, gracias a la manera de narrarlas, pues hace que sientas mucha curiosidad por lo que estás leyendo y su desenlace.

Pero si eres conocedor de la historia de la ciencia ficción o, en su defecto, has leído el prólogo o incluso el epílogo a cargo de Robert Bloch (autor de Psicosis y decenas de libros de ciencia ficción), sabrás que Weinbaum escribió sus relatos en los primeros años de la década de los treinta (del siglo XX), por lo que se puede afirmar que sentó las bases de la ciencia ficción que conocemos hoy en día, ya que los autores más reconocidos de este género son posteriores a él y siguieron y ampliaron la senda que él inició. Pues no sé si es como Mozart, pero su vida parece calcada a la de Galois.




“Jarvis se estiró tan cómodamente como pudo en el angosto espacio del cuartel general del Ares.”
Una odisea marciana

eBook: perfecto.                                            http://www.epublibre.org/


sábado, 21 de diciembre de 2013

Franz Kafka: Obras completas (**)

(3ª parte: 353 pág.; eBook)                           (73; diciembre de 2013)
Intentaré no repetirme mucho ni con el apellido del autor ni con el adjetivo que de él se deriva. Sin que esto sea un partido de básquet, este tercer cuarto me ha parecido más flojo que la primera mitad: son libros que recogen historias mayoritariamente cortas, salvo dos o tres relatos de una cierta extensión, pero no llegan a tener la entidad de los relatos o historias que ya he comentado.
Alguna de las obras que aquí aparecen me ha costado acabarlas y si no hubieran sido tan buenas las anteriores, probablemente lo habría dejado de leer; pero no quisiera, dado lo cerca que estoy de haber leído todo lo que escribió, perderme alguna de sus buenas ideas aunque sea en el final de una historia que me haya podido aburrir.
No obstante, creo que hay que comentar los títulos que más me han gustado de estas trescientas cincuenta páginas: En la colonia penitenciaria, donde se describe un sádico sistema de aplicar la pena de muerte a un reo que no ha sido informado de qué se le acusa ni se le ha dejado defenderse (típico de sus historias); El maestro de pueblo (el topo gigante), así es el título y de eso va la historia; Informe para una Academia, mientras lo leía pensaba que Boulle se basó en este relato para su novela El planeta de los simios, sin duda; Carta al padre, este relato me costaba acabarlo, pero he de reconocer que tiene todas las señas de identidad que hacen célebre al autor, aparte de lo dramático que resulta; y para acabar, Un artista del hambre y La muralla china y otros relatos, aunque algunos me parecieron largos le doy mucho mérito a la dificultad de poder contar una historia encontrando nuevos vericuetos en ella, a pesar de tener una apariencia anodina.
Esta capacidad de fabular me trae a la memoria la escena en la que Mozart (Amadeus de Milos Forman) le pregunta al emperador cuánto cree él que dura una escena de Las bodas de Fígaro y antes de que el emperador le responda Mozart le dice que doble esa cantidad y que la vuelva a doblar: eso sólo lo pueden decir y hacer genios como este último y el que no he mencionado con su nombre en todo el texto.



“¡En qué forma ha cambiado mi vida, sin cambiar en el fondo!”
Investigaciones de un perro

eBook: con bastantes fallos.                                     http://www.4shared.com/


domingo, 15 de diciembre de 2013

Jesús Torbado: En el Día de Hoy (*/**)

(361 pág.; Planeta)                                        (72; diciembre de 2013)
Hace casi un par de semanas que acabé este libro, pero estoy perezoso. Y leyendo también. Quizá se deba a la calidad que uno percibe del libro, no la real pues no estoy cualificado para reconocerla. En este caso, este libro no llega a recomendable.
Una idea muy interesante y que se puede ver en la portada: ¡la República gana la guerra civil española y hace su proclama! Aparecen media docena de personajes ficticios y una docena de reales, y de los avatares de los reales que existieron fuera de la novela nos explican algún suceso, algún hecho. Pero no hay continuidad, son sólo imágenes que nos van haciendo creer que el autor ha creado una historia y no sólo retazos de ella. Además, está Ernesto. Casi el personaje principal, el que da la talla de hombre, o de lo que debe ser un hombre. Me refiero a Ernesto… Hemingway. Se hace un poco intragable que esté tan presente y con su nombre en castellano. Al final, parece más bien un libro de caricaturas.
Nunca he tenido un concepto muy alto del segundo premio más importante de la literatura, económicamente hablando: algunas obras han estado escritas ex profeso, otras elegidas “a dedo”, de algunas he leído malas críticas, de esta pienso que fue premiada por el año que corría, no por sus bondades. Leída queda en el día de hoy.



“Decidieron bajar temprano para conseguir un buen lugar y no perderse detalle alguno del ansiado espectáculo.”

eBook: correcto.                                            http://tomalibros.net/


viernes, 6 de diciembre de 2013

Joseph Conrad: El corazón de las tinieblas (*)

(132 pág.; eBook)                                            (71; noviembre de 2013)
Buscando en el lector de Marisol vi que se había comprado esta novela y como había visto de estreno la película Apocalipse now que está basada en ella y recordaba que no había entendido qué pasaba con el coronel Kurtz ni me había gustado lo oscuras que aparecían las imágenes de Marlon Brando en dicho papel me apeteció leerla. Hace un par de semanas leí que Marlon Brando se presentó al rodaje sin un pelo en la cabeza y que por eso sus escenas son tan oscuras. Curioso, pues el personaje de la novela es calvo como una bola de billar. Es decir, que lo que pasaba a finales de siglo XIX o principios del XX en Africa se transforma en las manos de Francis Ford Coppola en la guerra de Vietnam con Estados Unidos, pero la calvicie del personaje no le iba bien…

Anécdotas aparte, he entendido la novela lo mismo que entendí la película hace ya treinta y cinco años, y no deja de sorprenderme que una historia, no un tratado ni un ensayo científicos o especializados en alguna materia, no pueda leerla y comprenderla sin tener que estar pensando en qué quiso decir el autor o a qué se refería. Y lo digo sólo en primera persona, pues quiero creer que la mayoría deben leer una obra como esta y entenderla, pero no ha sido así en mi caso, y de ahí mi opinión de no recomendar su lectura. “¡El horror! ¡El horror!”




El Nellie, un velero de dos mástiles, osciló al anclaje sin un solo temblor de sus velas y reposó en silencio.

eBook: perfecto.                                            Amazon


sábado, 23 de noviembre de 2013

Patrick Süskind: El perfume (***)

(237 pág.; Seix Barral)                                              (70; noviembre de 2013)
Cuando fue publicada esta novela allá por los años ochenta de nuestra era, es decir, el siglo XX, la empecé a leer, pero por algún motivo que ahora no recuerdo se quedó en las primeras páginas, por lo que desde hace años tenía interés en leerla para saber si la había dejado porque no me gustaba o a factores externos.
El caso es que ya la he leído, y sólo por el principio ya merece ser aconsejada: la descripción del nacimiento del protagonista y el desenlace de dicho suceso te deja sin aliento; pero, a continuación, una mujer explica porqué quiere dejar de amamantar al niño y crea en torno al personaje, más que una sensación de indefensión del infante, un miedo en los adultos debido a su naturaleza. ¡Y sólo es un niño!
A qué se dedica cuando crece y debido a qué es mejor leerlo en la novela, pues su ritmo y palabras no puedo intentar reproducirlas, pero no tengo duda que será una lectura gratificante, ya que la idea de Süskind es muy original, muchísimo, y el detalle con el que explica la profesión del protagonista o los métodos para conseguir los productos propios de dicha profesión (que aunque pueda ser obvio nadie dirá que aquí se desvelan) no dejan de ser todo un mundo nuevo para la mayoría de los lectores, pues no se acostumbran a tener ese tipo de conocimientos, y si se poseen no se habrán leído en un libro como este, que contiene unas descripciones tan detalladas y realistas del siglo XVIII que hace que te sientas trasladado al centro mismo de la acción. ¡Este perfume es de los más baratos que puedes encontrar hoy en el mercado y el que te dejará más cautivado por su esencia!




“En el siglo XVIII vivió en Francia uno de los hombres más geniales y abominables de una época en que no escasearon los hombres abominables y geniales.”

eBook: correcto.