domingo, 3 de marzo de 2013

William Gibson: Neuromante (*)


(316 pág.; leídas 59; Minotauro)                  (68; noviembre de 2012)

Quizá una quinta parte del libro sea poco para querer entender de qué va el asunto, pero a esas alturas ya estaba cansado y decidí dejarlo, a pesar de que está considerada una de las historias buenas de ciencia ficción.

¿Alguien pretende que haga un resumen de lo leído? No puedo ni intentarlo.




“El cielo sobre el puerto tenía el color de una pantalla de televisor sintonizado en un canal muerto.”

eBook: correcto.



sábado, 2 de marzo de 2013

Francesc Miralles – Joan Bruna: El llegat de Judes (*)


(235 pág.; Columna)                          (67; noviembre de 2012)

Judas recibió treinta monedas por traicionar a Jesús. Algunas de estas monedas llegaron hasta nuestros días y se encuentran en varias ciudades repartidas por el orbe. Estas ciudades tienen que ver con los pecados capitales y con esta pista puedes encontrar dónde se hallan en la ciudad.

Este libro lo regalaban con La Vanguardia y lo leí porque me pareció que no consumiría mucho tiempo de mi vida, no tanto porque me interesara. Curiosamente, a medida que avanzaba en la lectura aún me interesaba menos, pero tenía mucha curiosidad por saber en qué ciudades se encontraban las monedas y, sobre todo, cómo harían para saber en qué parte de la ciudad. Tan enrevesado es el asunto, que en un par de ciudades no se dice ni dónde estaban las monedas ni cómo se consiguieron.

En fin, considero que todo el mundo tiene derecho a ganarse la vida, pero ¿ha de ser escribiendo?




“El sol semblava no pondre’s mai a la torre Jin Mao.”

eBook: sí.                                        epubgratis



domingo, 24 de febrero de 2013

William Shakespeare: Hamlet (***)


(207 pág.; Ramón Sopena)                (66; noviembre de 2012)

Hace unos años yo podría haber pensado o dicho una frase que he oído más de una vez: “¿Leer Hamlet? ¡Vaya rollo!” Y quien dice Hamlet, dice Shakespeare, dice Cervantes y otro centenar de grandes autores que parecen ser más pesados que una losa y, en cambio, no sólo son autores de obras imperecederas sino que, además, muchas de ellas son divertidas.

Más comillas: “Pase por que sean obras inmortales, pero ¿divertidas?” Pues sí. Incluso esta en cuestión, para sorpresa mía. Hay dos o tres diálogos en los que Hamlet se hace pasar por loco que, si bien no te carcajeas, por lo menos te sonríes por lo surrealista o “marxiano (de Groucho)” de sus respuestas.

Hablando en serio, una obra de teatro de apenas doscientas páginas se puede leer en un par de horas y por mucho que se sepa de qué trata Hamlet no es lo mismo leer el texto que verlo interpretado pues, por lo menos en mi caso, toda la atención está puesta en lo que se lee apreciando mucho más lo que dicen y lo brillante que es la historia y cómo la cuenta Shakespeare.

Dejo unos versos que, sin ser importantes, me gustaron:

     Esto ha de saberse                      “Juraste antes de tumbarme
     que obrar con sigilo                       hacer de mí tu mujer.”
     traerá más desgracia                    “¡Y ya lo serías
    que enojo el decirlo.                      si en mi cama no te llegas a meter!”




“Bernardo: ¿Quién va?”

eBook: se puede obtener gratis.



domingo, 17 de febrero de 2013

Don Juan Manuel: El conde Lucanor (*)


(285 pág.; leídas 62; El País)             (65; noviembre de 2012)

Dado el exiguo conocimiento que tengo de otras lenguas si quiero leer a Shakespeare, Goethe o Hugo los he de leer traducidos al castellano. Aunque con ello me pierda matices e intenciones del autor o la riqueza del idioma original. Entonces, ¿por qué he de leer una obra que parece muy interesante en un castellano que no entiendo? No acierto a comprender porqué esta obra no se traduce al castellano actual para los que no entendemos el del siglo XIV, tal y como tienen que hacer los italianos con el latín o los griegos con los Diálogos de Platón.

Leí 62 escasas páginas, pues aunque hay un diccionario de más de 600 palabras al final del libro no deja de ser muy incómodo tener que ir a leer el significado de una palabra cada dos líneas. Y me supo mal dejarlo, pues era de lectura muy interesante por todas las enseñanzas “de sentido común” que vierte y de los ejemplos que aporta. Entre los más conocidos: el del sabio que se lamentaba lo pobre que era o el cuento de la lechera.

Algún día encontraré una “traducción” y podré disfrutar de él.




“Acaesció una vez que el conde Lucanor estava fablando en su poridat con Patronio, su consegero, et díxol’:
   –Patronio, a mí acaesció que un muy grande omne et mucho onrado et muy poderoso, et que da a entender que es ya cuanto mio amigo, que me dixo pocos días ha, en muy grant poridat, que por …”

eBook: comprado. Tiene un diccionario al final del texto de unas veinte páginas, es decir, unas 600 palabras, lo que representa una incomodidad aún mayor que en el libro el tener que ir a buscar la palabra en la página oportuna y volver al punto de la lectura.



sábado, 16 de febrero de 2013

Rubén Darío: Azul… (***)


(152 pág.; Espasa-Calpe)                   (64; noviembre de 2012)


¿Quién no ha oído hablar de Rubén Darío o a quién no le han mencionado su nombre en la asignatura de Literatura? ¿Quién lo ha leído? Yo hasta ahora no lo había hecho (como a tanto buenos escritores), pero cuando das con uno tan grande como este has de reconocer que más que alguna laguna en tu cultura tienes océanos por cubrir. Por otro lado, es una gran suerte poder descubrirlo cuando, quizá, más puedas saborearlo.

Queda claro que me ha dejado totalmente obnubilado su lectura. Si mi memoria no me engaña (o dormita, como en la mayoría de los casos), pocas veces (o ninguna) he leído a un autor que tenga la capacidad de recrear sus historias con la cantidad de adjetivos embellecedores que tiene Rubén Darío y, lo más importante, que no llegue a cansar.

No voy a describir ninguno de sus relatos en prosa o las poesías que aparecen en este librito de nombre tan sugerente (he querido creer que se debe a que aparece en muchas páginas, aunque no dejan de aparecer colores por doquier), aunque quiero resaltar dos: La canción del oro y Naturaleza muerta.

En lugar de acabar con una pueril frase mía, dejo cuatro versos suyos:

Dentro, la ronda de mis mil delirios
las canciones de notas cristalinas,
unas manos que toquen mis cabellos,
un aliento que roce mis mejillas.
Invernal




“He visto ayer por una ventana un tiesto lleno de lilas y de rosas pálidas, sobre un trípode.”
Naturaleza muerta

eBook: comprado por 1’63 €. Correcto, y no tiene la carta-prólogo de Juan Valera que aparece en el libro impreso y que, a mi parecer, es un desatino.


domingo, 10 de febrero de 2013

Irène Némirovsky: Nieve en otoño (**/***)


(93 pág.; Salamandra)                       (63; noviembre de 2012)

La cuarta novela que leo de esta autora pues cuando Marisol encuentra un filón, como es el caso, lo agota (y aún tengo tres más por leer).

Y vale la pena leer las obras de Némirovsky, aunque sean relatos como el presente, ya que siempre están bien escritas y describen las circunstancias que envolvieron a las personas que vivieron en los inicios del siglo XX en Rusia y que padecieron la Primera Guerra Mundial y la Revolución de Octubre.

En este caso concreto, una familia abandona su hogar dejando al ama de llaves para que lo conserve. Con el paso del tiempo, ella también tiene que dejar el país y se reencuentra con sus señores. Esta historia, que podría ser anodina e insignificante, en manos de Némirovsky se convierte en paradigma de lo que vivieron y sufrieron las personas que, como ella, tenían una cierta posición y vieron cómo el mundo establecido y bien conocido por ellos se derrumbaba y desaparecía, cambiando, de la noche a la mañana, las clases sociales y los valores que se consideraban inalterables.




“-Bueno, Yuroska, adiós… -dijo asintiendo con la cabeza como antaño-.”

eBook: correcto.         http://www.4shared.com/



domingo, 3 de febrero de 2013

Robin Cook: Cromosoma 6 (**)


(557 pág.; El País)                              (62; noviembre de 2012)

Cook estudió medicina, pero se dedicó a escribir historias basadas en sus conocimientos médicos y, a la vista de la cantidad de novelas escritas y de las llevadas al cine, parece ser que lo hizo con suficiente éxito.

Y también se puede aplicar al caso de este “cromosoma” que nos ocupa: la base de la misma es tener un cuerpo con el material genético de una persona para que, en el caso de precisar un órgano, no haya problemas de donante ni de rechazo.

Y la historia es narrada desde el punto de vista del financiero que ha de obtener el ingente capital que esto cuesta y que no se detiene ante nada, lo que implica la aparición de la policía y los forenses (otro punto importante e interesante de la novela); y también desde las situaciones que todo ello conlleva a las personas de campo, es decir, a los de los laboratorios implicados.

Interesante novela a la que, quizá, pueda achacársele un final demasiado novelesco.




“Dado que poseía un título en biología molecular, otorgado por el MIT y obtenido mediante una estrecha colaboración con el Hospital General de Massachusetts, Kevin Marshall se sentía profundamente avergonzado de su aprensión a los procedimientos médicos.”

eBook: sí, pero con algunas erratas



sábado, 2 de febrero de 2013

Jorge Fonte: Woody Allen, escritor y cineasta (*)


(245 pág.; leídas 115; La Página)                       (61; noviembre de 2012)

“… y ante la gran cantidad de material que estaba desechando (pues sólo tenía una hora de tiempo para la charla) me di cuenta que de aquello podría (y debía) salir un buen libro.”

Pues no. Es un libro enciclopédico, pero malo. Leí hasta la mitad ya que siempre me ha interesado Woody Allen, pero habiendo visto la casi totalidad de sus películas y leído dos o tres libros de los que ha publicado, sólo la información de un investigador podía serme particularmente interesante, siempre y cuando supiera sintetizarla, ordenarla y transmitirla bien.

No sólo hay errores ortográficos de dejarte ciego, sino que llega a repetir un párrafo un par de capítulos después.

Anna lo compro con mucha ilusión y al ver que lo abandonaba tuvo ganas de ir a quejarse a la tienda, pero lo mejor de este libro ¡es no haber tenido que aguantar la conferencia!




eBook: no.



domingo, 20 de enero de 2013

Mo Yan: Las baladas del ajo (**/***)


(368 pág.; eBook)       (60; noviembre de 2012)       (Premio Nobel 2012)

Con la concesión del Premio Nobel a este autor me enteré de su existencia (como ocurre normalmente) y al ver que sus historias podían interesarme leí esta tan pronto como pude. Y no me defraudó en absoluto.

Real o no, aunque tiendo a pensar que sí lo es, la novela describe la vida en un pueblo dedicado a la producción del ajo porque el gobierno local ha prometido comprar todo lo que se produzca y, además, les ha dado más permisos de siembra (esto último sorprende bajo nuestro punto de vista de libertad de elección). Aunque este es el tronco principal de la historia, en las ramas van apareciendo como era la vida en China hace (sólo) treinta años: inconcebible nuevamente para nosotros. Ejemplos: se tuvo que publicar una ley prohibiendo a los padres pegar a sus hijas adultas (y muchos de ellos no estaban de acuerdo); la hija podía ser moneda de cambio para casar a un hijo poco agraciado; cualquier mequetrefe de un ayuntamiento tenía poder suficiente como para atemorizar a un civil, etc.

Si la novela fuera envuelta en pieles de ajo no olería más que lo que huele debido a las cuidadosas, repetidas y constantes descripciones de la textura, forma, densidad, color, sabor y olor de dicho condimento. No quiero dejar de mencionar las veces que se hablan de los piojos ni de las escenas de la cárcel, pues son muy vívidas.

Pero en resumen ajo, mucho ajo y una obra interesante y muy recomendable.




“¡Os ruego que escuchéis, queridos conciudadanos, el relato de Zhang Kou sobre el mundo mortal y sobre el Condado Paraíso!”

eBook: no estaba a la venta.             http://www.quedelibros.com/



sábado, 19 de enero de 2013

Philippe Claudel: Almas grises (**)


(222 pág.; Salamandra)                                 (59; noviembre de 2012)

Un policía retirado recuerda un caso ocurrido veinte años antes en un pueblo francés durante la Primera Guerra Mundial, el cual fue cerrado de manera equivocada, según su opinión. Una niña de diez años apareció muerta y la novela describe las actuaciones y comportamientos del fiscal, de un coronel del ejército, de dos desertores del frente y de diversos personajes del pueblo.

Como se puede ver por los dos asteriscos, no me ha parecido una mala novela, pero sí un tanto gris, como el título. Aunque hay un par o tres de personajes que la hacen interesante, o inquietante, el tono más bien mortecino del narrador, su pesadumbre, se transmite a la historia y, casi, al lector.

Eso es lo que me pasó a mí.




“No sé muy bien por dónde empezar.”

eBook: correcto.   http://www.quedelibros.com/



domingo, 13 de enero de 2013

Luis Cernuda: Antología poética (*)


(18 + 169 pág; leídas 37; Alianza)                 (58; octubre de 2012)

Con ganas de descubrir a otro poeta reconocido y con el recuerdo de lo mucho que me gustó el anterior (Gabriel Celaya; 38; agosto de 2012), empecé este libro, pero en menos de cuarenta páginas preferí dejarlo, pues ni lo entendía, ni lo disfrutaba y no tenía esperanzas de que cambiara ni lo uno ni lo otro.

Después de la portada, uno de los poemas que leí. Lo acabo de releer y siento lo mismo: no me dice nada.




Duerme, muchacho

La rabia de la muerte, los cuerpos torturados,
la revolución, abanico en mano,
impotencia del poderoso, hambre del sediento,
duda con manos de duda y pies de duda;
La tristeza, agitando sus collares
para alegrar un poco tantos viejos;
todo unido entre tumbas como estrellas,
entre lujurias como lunas;
La muerte, la pasión en los cabellos,
dormitan tan minúsculas como un árbol,
dormitan tan pequeñas o tan grandes
como un árbol crecido hasta llegar al suelo.
Hoy sin embargo también está cansado.”

eBook: no.



domingo, 6 de enero de 2013

Mercè Rodoreda: La plaça del Diamant (**)


(252 + 15 pág.; Club Editor Jove)                  (57; octubre de 2012)

Ahora tenía que elegir uno de los tres que escogía Anna de su biblioteca. Este ya había estado en alguna terna anterior, así que le tocaba. Es una edición conmemorativa de los veinte años de la publicación y tiene un prólogo de la autora, en el que comenta que algunas personas le han dicho que el personaje de Colometa es “bleda”. Ella dice que no, pero opiniones haylas.

Quizá, al hilo de lo anterior, lo que ello quiera indicar es que las mujeres de hoy en día no aguantarían lo que la protagonista aguanta de su marido. Y eso es bueno, sin duda.

Obra costumbrista, inscrita en la Barcelona de la posguerra, concretamente en el barrio de Gracia, describe la vida de una muchacha que, si no es “bleda”, tiene un toque de dejarse llevar por la situación general y la que le ha tocado vivir, siendo, en resumidas cuentas, una situación no exactamente pesimista, pero sí sin esperanza, acogiendo lo que se tiene y lo que viene sin posibilidad de evasión.

Aunque no sea una fiesta, vale la pena leerla.




“La Julieta va venir expressament a la pastisseria a dir-me que, abans de rifar la toia, rifarien cafeteres; que ella ja las havia vistes: precioses, blanques, amb una taronja pintada, partida en dues meitats, que ensenyava els pinyols.”

eBook: el libro más traducido y reeditado en catalán y no ha sido posible encontrarlo en este idioma, a pesar de haber encontrado esta web que busca libros ¡en 103 sitios!
http://www.llermania.com/buscalibros/buscalibros.html

Encontrado el 04-01-14 en epublibre.



martes, 1 de enero de 2013

Alejo Carpentier: El reino de este mundo (**)


(48 + 120 pág.; Edhasa)                                 (56; octubre de 2012)

¡Caramba! Ni hecho a propósito. Elijo este autor porque reconozco que es importante y el libro, de los dos que tenemos, porque es el primero que encuentro en formato digital y resulta que está basado en la historia de Haití y los dictadores/emperadores que tuvo. Hasta tiene un punto de encuentro total con el anterior: en los dos se habla de la masacre de haitianos a manos del ejército dominicano, por lo que algo que pudiera parecer irreal (miles de muertos y mutilados en una semana) resulta que no salió de la enfebrecida mente del autor (¡ojalá!), sino de la purulenta mente del dictador.

Esta novela es más suave que la anterior, pero tiene la virtud de reflejar, a través de la sorpresa del protagonista, que también las personas de pueblos oprimidos pueden llegar a oprimir a su propio pueblo. En otras palabras: Henri Christophe se proclama rey y, a pesar de ser negro, utiliza a negros como esclavos y ¡a mulatos como represores!

Esta es la primera novela en la que aparece “lo real maravilloso”, una mezcla entre la realidad y la imaginación; entre la historia real y entre la historia relatada; entre las capacidades habituales humanas y las de algún ser que, a pesar de ser humano, posee una característica que lo sitúa por encima de los demás, lo que a su vez alimentará su historia maravillosa en torno a la real.




“Entre los veinte garañones traídos al Cabo Francés por el capitán del barco que andaba de media madrina con un criador normando, Ti Noel había elegido sin vacilación aquel semental cuadralbo, de grupa redonda, bueno para la remonta de yeguas que parían potros cada vez más pequeños.”

eBook: correcto, pero sin el estudio que aparece en el de papel:  http://www.quedelibros.com/



domingo, 30 de diciembre de 2012

Mario Vargas Llosa: La fiesta del Chivo (**/***)


(628 pág.; Alfaguara)         (55; octubre de 2012)        (Premio Nobel 2010)

Oferta de un diario, me parece que fue El País, que por pocos euros podías adquirir, cuando menos, el primer libro de la colección. Era mi época pre-Kindle, aunque lo haya terminado leyendo diez meses después de tener tamaño artilugio y a través de él. Pero lo esencial es que por menos de un céntimo de euro la página, puedes leer la obra de un Premio Nobel. Si hablamos de precio, leer no es un lujo en este hemisferio.

Me parece recordar que hace cierto tiempo leí que García Márquez, Vargas Llosa, Alejo Carpentier, Roa Bastos y Miguel Angel Asturias, entre otros, querían hace un libro en comandita que hablara de los dictadores, pero que a Vargas Llosa le “salió” este volumen de más de seiscientas páginas y decidieron que cada uno publicara su libro por separado. Ahora he ido a buscar este hecho en internet y he visto que la obra de Asturias es de 1947, la de Gabo de 1980 y la que aparece en el título de 2000. Es decir, que la historia es bonita, pero no parece cierta.

Al contrario que el libro anterior, y a pesar de que tendrían en común la opresión y la muerte de seres humanos a manos de un hombre y sus secuaces, este libro se lee sin poder dejarlo, pues aunque hay una historia presente novelada, la protagonista de esta relata la época de la dictadura de Trujillo en la República Dominicana, desde su inicio hasta la muerte del dictador, es decir treinta años más tarde.

Al igual que en El sueño del Celta (13; marzo de 2011) Vargas Llosa no escatima detalles en cuanto a las torturas aplicadas y los incontables asesinatos, llegando a un final asfixiante por la enorme capacidad que tiene el hombre de causar daño a su semejante y Vargas Llosa de narrarlo.




“Urania.”

eBook: correcto, junto con otros ¡ocho! libros del mismo autor:



miércoles, 26 de diciembre de 2012

Laurent Binet: HHhH (*/**)


(391 pág.; Seix Barral)                                              (54; octubre de 2012)

Lo mejor el título y la información que da el libro sobre uno de los cerebros de la exterminación de los judíos, pues la novela, como tal, es aburrida y sin gancho para acabarla.

¿Por qué la acabé? Porque quise saber cómo terminaba Heydrich, la cuarta h del título que, si no estoy equivocado, no es del autor sino de su editor.

Mis felicitaciones al editor.




“Gabcík, como se llama, es un personaje que ha existido de verdad.”

eBook: lo encontré “gratis”, pero en Amazon no.



martes, 25 de diciembre de 2012

James M. Cain: Doble indemnització (**)


(109 pág.; Edicions 62)                                  (53; octubre de 2012)

Al hilo del último párrafo del comentario del anterior libro, de este autor hace tiempo que quería leer alguna de sus novelas, pero como no quiero leer sólo lo que me apetece, pues es una manera de no conocer nuevos autores y buenos libros, ha tenido que esperar su buen tiempo.

La razón de mi interés por Cain es que he visto la película de esta novela y las dos versiones de El cartero siempre llama dos veces, cuya primera versión me parece espléndida.

En el caso que nos ocupa, y a pesar de que la novela está bien, la película es mejor. Sobre todo el final, que en la novela me parece algo embrollado. Para el que no haya visto la película, el tema “es el de siempre”: una mujer engaña a un hombre para que le ayude a matar a su marido. El hombre se hace ilusiones con la mujer, pero esta tiene sus propios planes y, para desgracia del amable sujeto, no coinciden con los suyos.

Se puede leer la novela y, sobre todo, se debe ver la película de Billy Wilder.






“Vaig arribar-me fins a Glendal per afegir tres xofers de camió al contracte d’una fàbrica de cerveses, i llavors em vaig recordar d’aquella renovació a Hollywood.”


eBook: ¿Conseguirlo? Como la novela: negro. Conseguido en 2014 (Pacto de sangre).

epublibre



domingo, 23 de diciembre de 2012

Italo Calvino: Cuentos fantásticos del XIX (**/***)


(330 pág.; Siruela)                                         (52; octubre de 2012)

Cuando escogí este libro me llevé la sorpresa de que Calvino no había escrito ni una línea, sino que eran narraciones de escritores del siglo XIX y que él había recopilado en dos volúmenes, siendo este el segundo. Y pensé que esto lo podía hacer cualquiera.

A medida que iba leyendo los relatos caí en la cuenta que para escoger unos tan buenos había que haber leído muchos, por lo que aunque no tuviera el mérito de su autoría, sí tenía que reconocérsele que gracias a él nosotros podemos leer, en un solo libro, trece relatos realmente interesantes.

La nómina de los autores es de altura, entre los que se destacan: Andersen (fantástico relato, en todos los sentidos), Dickens, Stevenson, James, Kipling y, last but not least, Welles (cerrando al mismo nivel que el primero, es decir, magníficamente).

Ya tengo el primero de sus Cuentos fantásticos, pero le queda tiempo de estar en salmuera, pues antes que este están pendientes de repetir cincuenta autores que he leído y me han gustado mucho ¡por lo que aún tardaré un poco en leerlo!




“Había un hombre en la isla de Hawaii al que llamaré Keawe; porque la verdad es que aún vive y que su nombre debe permanecer secreto; pero su lugar de nacimiento no estaba lejos de Honaunau, donde los huesos de Keawe el Grande yacen escondidos en una cueva.”
El diablo de la botella, Robert Louis Stevenson

eBook: sí, junto con el primer libro de Cuentos fantásticos.



domingo, 16 de diciembre de 2012

Nikolái Lilin: Educación siberiana (*/**)


(347 pág.; Salamandra)                                 (51; octubre de 2012)

Si Calígula hubiera dispuesto de más tiempo y no hubiera sido tan bestia, a lo mejor habría tenido hijos a los que cuidar y, con el paso del tiempo, uno de ellos hubiera podido escribir una novela titulada “Educación romana”.

Es decir, que a cualquiera que le hayan enseñado unos patrones de conducta puede decir que ha recibido una educación. Y no es falso que el protagonista de la novela de Lilin reciba una educación, que además es más rígida y con más normas que la que yo recibí en la España de mediados del siglo XX. La cuestión es que la educación que recibe se circunscribe al respeto de las personas de su etnia o grupo y no tiende puentes de unión con los demás. Para no andarme más por las ramas: a un policía, por el mero hecho de serlo, se le ha de insultar siempre. Sin excepción. Y esto sólo es un ejemplo, la novela está llena de ellos a cual más aberrante.

A pesar de no estar mal escrita, creo que es poco recomendable porque, aunque pueda ser interesante conocer la forma de vida de estos proscritos de “nuestra sociedad”, con la mitad de hojas y, sobre todo, con la mitad de escenas desagradables ya habría suficiente. Mientras la leía recordaba una novela que leí cuando era poco más que adolescente: Papillon. Le pasan tantas cosas al protagonista que yo necesitaría varias vidas y varios cuerpos para poder salir bien parado de la historia. De esta “educación siberiana” no saldría de párvulos.




“Sé que no se hace, pero estoy tentado de empezar por el final.”

eBook: comprado, pero ya es el segundo libro que está ligado al diccionario en inglés, por lo que si quieres consultar alguna palabra no lo puedes hacer pulsando junto a ella, sino que tienes que abrir el diccionario en castellano y buscar la palabra tecleándola (?).



domingo, 9 de diciembre de 2012

Heinrich Böll: Opiniones de un payaso (**)


(239 pág.; Círculo de Lectores) (50; octubre de 2012) (Premio Nobel 1972)
            
Con este libro sí que acerté con el tono: no me parecía que fuera a ser muy divertido y así es. Quizá la presunción venga debida a Pagliacci, pero en cualquier caso fue acertada: el payaso cuando habla en serio, es muy serio.
            
Un joven payaso se hace daño en una pierna durante una actuación, casi a propósito, pues la vida se le ha torcido: su pareja le ha dejado, está bebiendo más de la cuenta y, lo peor de todo, se ríe de sus chistes durante sus actuaciones. Como no tiene dinero, el último marco lo ha tirado por la ventana, empieza a llamar por teléfono a quien le pueda prestar algo. Mientras tanto, va desgranado su pasado y la relación con la persona a la que va a llamar o querría llamar, pero que no llamará por todo lo que imagina que puede suceder.
            
Es casi un monólogo, pero que, a pesar de la tristeza que destila, se lee con agrado porque el protagonista, aunque está en las últimas, considera que es un buen profesional y que podrá salir de sus embrollos, lo que viene refrendado por sus interlocutores en la novela.




“Oscurecía ya cuando llegué a Bonn, y me forcé esta vez a no poner en marcha el piloto automático que en cinco años de viajar se ha formado en mi interior: bajar las escaleras del andén, subir las escaleras del andén, dejar maleta, sacar billete del bolsillo del abrigo, recoger maleta, entregar billete, al puesto de periódicos, comprar periódicos de la tarde, salir a la calle, llamar a un taxi.”

eBook: comprado.