sábado, 8 de diciembre de 2012

Markus Orths: La sala de profesores (**)


(158 pág.; Seix Barral)                                              (49; septiembre de 2012)

Mi habitual proveedora de novedades, es decir, Marisol (pues yo estoy más tentado por lo que hace años se editó que por las novedades o grandes éxitos) compró este libro hará cosa de un año, pero con la adquisición de los lectores digitales, se quedó a la espera de que lo pillara. Y ahora ha sido el momento.

Tenía ganas de leerlo porque confiaba en que sería un libro de tono jocoso. ¡Vaya intuición! No todas las obras que hablen de profesores pueden ser Wilt. Queda claro que no es para troncharse, sino que más bien tiene un tono de pesimismo tal por la situación de los profesores en esa institución, la del protagonista en general y las circunstancias que se describen, que uno está más cerca de la depresión (véase la portada) que de la euforia.

Pero, y aquí está lo bueno, se lee con gusto, rápido y tiene un buen final. En otras palabras: ¿qué más hay que pedirle a un libro, sino que te entretenga el par de horas que tardas en leerlo? Yo, para otros “entretenimientos” ya tengo la vida real: la mía, en un pequeño porcentaje, y la de mis congéneres.




“Llevo tres semanas sin salir de casa por miedo a perderme la llamada.”

eBook: no.



jueves, 6 de diciembre de 2012

Frank Herbert: Dune (**/***)


(701 pág.; El País)                                          (48; septiembre de 2012)

Llevo retraso escribiendo estas líneas para mi memoria, pero aún tengo presente que este libro, que cogí con miedo por diversas razones (longitud, tema, éxito), acabó gustándome lo suficiente como para, en un futuro, leer más de este autor.

Cuando el libro es de ciencia ficción siempre digo que no es uno de mis temas favoritos, pero gracias a la biblioteca de Marisol (y aunque este no terminara de gustarle) voy a tener que dejar de decirlo, pues si bien leo uno de cada veinte, hasta ahora son más los que me han gustado (mucho) que los que no.

Ahora toca hablar algo de este inmenso universo creado por Herbert: en Dune, otro nombre del planeta Arrakis, se enfrentan diversas razas de seres por su conquista, pero esto no sería nada “del otro mundo” si este planeta no fuera tan especial: no hay ni gota de agua. Y el libro no sería tan interesante sin la fértil imaginación del autor a ese respecto: el agua se recoge de todas partes donde se produzca algo parecido. Por ejemplo: el rocío, los humores humanos, ¡hasta de los cadáveres se extrae su agua para repartirla a la comunidad!

Además de esa singularidad, la novela recoge diversas formas de sociedad. Una de ellas notablemente basada en la musulmana y en hechos acaecidos (o, dado mi desconocimiento, aventurados y producidos a posteriori) en nuestra realidad. Quiero terminar resaltando un párrafo que me parece muy elocuente:

“Religión y ley deben ser una única cosa para las masas –dijo su padre-. Un acto de desobediencia debe constituir un pecado sancionado por castigos religiosos. Esto tendrá el doble beneficio de obtener una mayor obediencia y una mayor valentía. No debemos depender del valor individual, piénsalo bien, sino de la valentía de todo un pueblo.”




“En la semana que precedió a la partida hacia Arrakis, cuando el frenesí de los últimos preparativos había alcanzado un nivel casi insoportable, una vieja mujer acudió a visitar a la madre del muchacho, Paul.”


eBook: comprado en Amazon y con algún extra más que en el libro.



domingo, 2 de diciembre de 2012

Milan Kundera: La vida está en otra parte (**)


(393 pág.; Seix Barral)                                              (47; septiembre de 2012)

Hace muchos años leí La insoportable levedad del ser y me pareció una novela “diferente”, hasta en el título, de las muchas que yo creía haber leído. Y como ahora creo haber leído muchas más, cogí con ganas esta otra novela de Kundera.

Y he vuelto a tener la misma sensación: él escribe “diferente”. En este caso se puede apreciar en las tres primeras líneas: aparecen cuatro personas y ningún nombre. Esto es así en toda la novela salvo en dos o tres contadas ocasiones.

La novela describe la vida de un muchacho cuya madre está tan convencida de su genialidad que consigue que así parezca entre el círculo de sus conocidos, y cuando ya es joven lo siga pareciendo entre un mayor grupo de gente. Pero, además de hablar de arte, también se narra la invasión de Checoslovaquia por parte de Rusia y la toma de postura del protagonista a lo largo del tiempo.

Y aunque Kundera siga siendo diferente, en el tema de la invasión del comunismo coincide con todos los que he leído anteriormente.




“Cuando la madre del poeta se preguntaba en qué lugar había sido concebido su hijo, sólo pensaba en tres posibilidades: una noche en el banco de un parque, una tarde en casa de un amigo del padre del poeta, o una mañana en un romántico paraje junto a Praga.”


eBook: muy correcto. Esta es una web donde encuentro libros: http://www.portalplanetasedna.com.ar/descargas.htm



domingo, 25 de noviembre de 2012

Emilio Salgari: Sandokán (*)


(248 pág.; leídas 42; eBook)                          (46; septiembre de 2012)

A mi joven amigo Otger le han regalado un eBook de la casa Fnac y me preguntó si le podía conseguir este libro. Como lo hice, lo puse en la cola de las novedades, pues nunca había leído una obra de Salgari y tenía entendido que era un escritor de la talla de Verne.

Ahora había llegado su momento, ¡pero pasó como una exhalación! Quise aguantar hasta la mitad, pero lo habría dejado en el primer capítulo. No describe nada, sólo adjetiva y suelta testosterona como un avión a chorro sus gases. Deleznable, literariamente hablando.

Tanto es así, que he pensado escribir un párrafo con su estilo (no pongo comillas, pues sale de mi teclado): En la salvaje isla de Mompracem tenían sus tugurios los famosos y siniestros piratas conocidos por sus deseos de lucha. El más peligroso de ellos era su jefe, el sanguinario Sandokán, que viendo a sus hombres divertirse y deseando salir a atacar a un barco que se aproximaba, salió de su cueva y con su temible voz grito: “¡¡Tigrecitos!!”

El entrecomillado final es de Salgari. Después de leer la misma expresión en varias ocasiones, me pregunté en qué condiciones escribía este hombre y lo dejé.




“En la noche del 20 de diciembre de 1849 un violentísimo huracán azotaba a Mompracem, isla salvaje de siniestra fama, guarida de temibles piratas situada en el mar de la Malasia, a pocos centenares de kilómetros de las costas occidentales de Borneo.”

eBook: encontré el libro en www.librodot.com y después de convertirlo un par de veces utilizando Calibre, desaparecieron las bastantes líneas en blanco.



domingo, 18 de noviembre de 2012

Mario Benedetti: La tregua (**/***)


(75 + 180 pág,; Cátedra)                               (45; septiembre de 2012)

En la estantería se encuentran juntos Benavente, Benedetti, Bioy Casares y Blasco Ibáñez (¿por qué algunos autores precisan de un segundo apellido, a pesar de tener un primero tan particular como Bioy?) y tenía que elegir a uno de ellos. Me decanté por este al leer la contraportada.

Mientras intentaba encontrarlo en formato digital en dicho mundo, le pregunté a Marisol qué le había parecido. Me dijo que no lo recordaba y que se lo dejara hojear. Al cabo de un momento me dijo: ¡Pero si te lo regalé hace ocho años! Ni me acordaba de esto y, lo peor de todo, es que yo no lo había leído. Así que estoy doblemente contento de haber elegido este libro, pues no me gusta menospreciar un regalo y menos si es de esta calidad.

Además, resulta que el protagonista es un contable (es decir, como yo) que está a punto de jubilarse (o sea, como yo quisiera estar) y que Benedetti fue funcionario, por lo que no solo escribe bien porque era un buen escritor, sino que describe con detalle el trabajo y la forma de ser del narrador porque conocía ese mundillo.

Y ahora, para alegrar el día, una de esas frases que uno encuentra en un libro y que preferiría que no fueran verdad: “Lo más trágico no es ser mediocre pero inconsciente de esa mediocridad; lo más trágico es ser mediocre y saber que se es así y no conformarse con ese destino que, por otra parte (eso es lo peor) es de estricta justicia.”




“Sólo me faltan seis meses y veintiocho días para estar en condiciones de jubilarme.”


eBook: comprado, pero no tiene la introducción ni los pies de página que figuran en el libro y que aclaran muchas palabras y conceptos.



domingo, 11 de noviembre de 2012

Alessandro Baricco: Seda (**)


(125 pág.; Anagrama)                                               (44; septiembre de 2012)

¿Tienes una hora y no sabes en qué invertirla? Este libro es la respuesta, pues aunque tiene más de cien páginas hay muy pocas líneas en muchas de ellas.

Pero no sólo porque un libro sea corto es una inversión, sino porque, como en este caso, cuenta bien una historia: en un pueblo francés se da un caso de epidemia en los huevos del gusano de seda, por lo que se pierde toda la posible producción de hilo y se le encarga a un joven que atraviese medio mundo, es decir, que vaya a Japón y que compre todos los huevos que pueda. Pero que nadie se piense que es un viaje sencillo: estamos en pleno siglo XIX.

El texto es lacónico, pero no por ello deja de ser interesante y tiene un buen final.




“Aunque su padre había imaginado para él un brillante porvenir en el ejército, Hervé Joncour había acabado ganándose la vida con una insólita ocupación, tan amable que, por singular ironía, traslucía un vago aire femenino.”

eBook: correcto.



domingo, 4 de noviembre de 2012

Manuel Vázquez Montalbán: Cuentos Blancos (**)


(254 pág.; Círculo de Lectores)                     (43; septiembre de 2012)

En la pasada Navidad Anna le regaló a Marisol este libro porque sabía que era uno de sus autores favoritos, y como yo había leído uno (50; noviembre de 2010) y me gustó, pues he repetido.

Como su título indica es un libro de relatos, la mayoría interesantes, curiosos o sorprendentes. Entre ellos quiero destacar tres: Caperucita y el problema del paro, La polaca y Bolero.

Si ya conoces a Vázquez Montalbán vale la pena leerlos y si no has leído nada de él, te llevarás una sorpresa.




“Fue una insinuación amistosa.”
Bolero o Sobre la recuperación de los barrios históricos con vocación posmoderna.

eBook: no.



jueves, 1 de noviembre de 2012

Bernardo Atxaga: El hijo del acordeonista (**)


(482 pág.; Alfaguara)                                    (42; agosto de 2012)

Obaba es el pueblo vasco imaginario en el que transcurre la acción de esta novela. Abarca un periodo que va desde la guerra civil española hasta nuestros días repartidos en tres momentos diferentes y que se van desarrollando de forma paralela: la infancia de los protagonistas, cuando ya son adultos y el momento actual.

Salvo algún capítulo perteneciente a la época juvenil que resulta quizá demasiado bucólico para alguien al que le gusta tener los pies sobre el asfalto, la novela se lee con agrado y resultan altamente interesantes las historias vividas por algunos de los personajes. Además, para mi asombro pues no me lo esperaba, y es la primera novela que leo al respecto, se entra de lleno en el tema de ETA, aunque sin mencionarla en ningún momento.

Esto último nos toca muy de cerca, geográfica y temporalmente, pero no deja de ser un hecho real que aparece en una historia de ficción, tal y como pueden figurar otros similares en las de Némirovsky o en la de Oksanen… pero duele un poco más, como también duelen las escenas que narran la toma de postura de la población durante e inmediatamente después de nuestra guerra.




“Era el primer día de curso en la escuela de Obaba.”

eBook: comprado.



domingo, 28 de octubre de 2012

Jonathan Franzen: Libertad (**/***)


(667 pág.; Salamandra)                           (41; agosto de 2012; en Huesca)

En un principio parece que este libro cuenta la historia de una familia americana, por lo que posiblemente, dado que sus vicisitudes no son fácilmente trasladables a cualquier latitud, deje de interesar leídas unas doscientas páginas. Pero si rebasamos la mitad de la novela veremos que, aunque sí que está adscrita a una familia norteamericana, la historia se hace más general y los temas que desgrana son mucho más que la cocción del pavo el día de Acción de Gracias.

A parte de la historia de interacción entre la familia central, un amigo del marido y los vecinos, hay otra que aparece más tarde y que se convierte en la principal de la novela: la conservación de la naturaleza en general y de un pequeño pájaro en particular.

Es una incursión en el mundo de las donaciones de empresas a ong’s cuyo fin es preservar parte del mundo tal y como lo conocemos; todo ello novelado, por supuesto, pero suficientemente consistente como para creer que algo de ello pueda estar sucediendo.




“La noticia sobre Walter Berglund no apareció en la prensa local –Patty y él se habían trasladado a Washington dos años antes, y en Saint Paul ya no contaban para nadie-, pero la aristocracia urbana de Ramsey Hill no era tan leal a su ciudad como para privarse de leer el New York Times.”

eBook: Cuando decidí leer este libro que hacía un tiempo se había comprado Marisol no existía el ebook correspondiente, pero tuve suerte porque la semana antes de irnos de vacaciones pude comprarlo ¡en catalán!, pues en castellano seguía sin publicarse.



domingo, 21 de octubre de 2012

Anónimo: La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades (**/***)


(125 pág.; El País)                                     (40; agosto de 2012; en Huesca)

Supongo que fue cuando estudiaba sexto de bachillerato que nos lo hicieron leer y, a estas alturas, sólo recordaba que era de un escritor anónimo y la escena de las “olivas”, es decir, la escena de las uvas con el ciego.

Pero algo me decía que debía releerlo y fue todo un placer apreciar lo que escribió alguien del que no se conoce ni el nombre, pues aparte de las escenas jocosas que va narrando Lázaro (la despedida del ciego, por poner otro ejemplo), está la ácida crítica a todo ser humano que vista sotana y la descripción de la sociedad del momento, cargando las tintas en dejar en evidencia el abuso que se hacía de la clase menesterosa por parte de cualquier otro que estuviera por encima de ella, aunque sólo fuera por muy poco.

Aunque un libro del siglo XVI, en un castellano trasnochado y escrito por alguien sin referencias pueda parecer un verdadero tostón, yo desafío a cualquiera a que si lee veinticinco páginas no va a dejar de leerlo, pues ya quisieran muchos de los encumbrados bestsellers explicar tanto y tan bien en tan pocas páginas… y que le siguieran leyendo ¡cinco siglos después!

Si las líneas anteriores no te han convencido lee las que vienen a continuación de la portada, que esas son las buenas.




“Yo por bien tengo que cosas tan señaladas, y por ventura nunca oídas ni vistas, vengan a noticia de muchos y no se entierren en la sepultura del olvido, pues podría ser que alguno que la lea halle algo que le agrade, y a los que ahondaren tanto los deleite; y a este propósito dice Plinio que no hay libro, por malo que sea, que no tenga alguna cosa buena; mayormente que los gustos no son todos…”

eBook: una edición cuidada a pesar de que el precio está por debajo del euro.



domingo, 14 de octubre de 2012

Francis Scott Fitzgerald: El gran Gatsby (**/***)


(200 pág.; Anagrama)                                 (39; agosto de 2012; en Huesca)

Después de Suave es la noche (46; noviembre de 2010) tenía ganas de leer su, quizá, obra más conocida, así que le pedí a Anna que me la regalara para mi santo y si no la he leído antes es porque no me gusta leer aquello que más me apetece, sino en el orden en que han ido entrando los libros, pues me he dado cuenta que en el primer caso terminas dejando de leer libros que en su momento querías y que el tiempo ha hecho que no sepas porqué te interesaba, y eso es debido a que hay que decidir si nos gusta o no por la portada y las diez o veinte líneas de la contraportada, y como tantas cosas en la vida, hoy es cara y mañana cruz.

Pero no es el caso de este libro, pues su autor es algo más que lo que figura en las tapas del libro, y lo que se esperaba de ellos (del autor y del libro) aquí se encuentra desde la primera página: una buena historia sobre la vida de las personas bien acomodadas, sus ambiciones y carencias y, en esta novela más que en la mencionada al principio, sus relaciones con la gente más humilde, que en este caso crea el contrapunto dramático al “dolce far niente” de los acaudalados.

No comento la historia en concreto, pues presupongo que la mayoría habrá visto la película (Robert Redford y Mia Farrow) que, por lo que recuerdo de cuando la vi de estreno, era muy fiel a la novela y, si no fuera el caso, ahora se podrá ver la de Leonardo Di Caprio y Carey Mulligan y aunque cada uno se quede con la versión que más le guste, no por ello se deje de leer este buen libro.




“Cuando yo era más joven y vulnerable, mi padre me dio un consejo en el que no he dejado de pensar desde entonces.”

eBook: primer libro digital sin tener el de papel por lo que la portada ha sido escogida de internet.



viernes, 12 de octubre de 2012

Gabriel Celaya: Poesía urgente (**/***)


(181 pág.; Losada)                               (38; agosto de 2012; en Huesca)

Si oía el apellido Celaya podía anteponerle el nombre de Gabriel, pero ese era todo mi conocimiento de este gran poeta y, para mi sorpresa, el que más me ha gustado de los que he leído hasta aquí.

Su poesía es fácil (?)  de leer, o por lo menos así me lo ha parecido. Se entiende qué dice, qué quiere decir y a mí, además, me ha gustado lo que he entendido por toda la carga social que lleva implícita y explícita. A destacar El martillo y el Padrenuestro en la antepenúltima aparición de la amante en Vías de agua.

Y, como siempre, es mejor que yo calle y hable el propio autor.




“Y éste, yo, Martín Aguirre:                         “Me llamo Juanita Andía
Treinta y seis años, contable,                     y en mi tiempo di que hablar
con demasiados proyectos                         por bonita para todos,
y novia para casarme.                                 por alegre al natural.
El sueldo me llega justo                              Ahora que soy cincuentona,
para no poder quejarme:                             bien sé hacerme respetar.
Para morirme despacio                               Me llaman Doña Juanita
y soñar lo irrealizable.                                  y hasta Señora, que es más.
Llueve que llueve el hastío,                         La vida que me bailaba
suma que suma constante,                          en un hijo fue a parar.
estoy gastándome en nada                         Si me quedé sin marido
por honrado o por cobarde.                         fue como suele pasar.
He planeado un desfalco                             Ni me quejo, ni recuento
que es el cabo de la calle;                            mis “mañana” y mis “quizás”.
mas no hay cuidado, que nunca                  Lo que perdí en alegría
daré ese paso adelante.                               lo he ganado en dignidad.
Lo que me mata es que digan:                     No me rebusquen las penas
En ti puede confiarse.                                   que es de buen gusto callar.
Y así me aguanto a mí mismo,                     Los años, dale que duele,
que eso sí es aguantarse;                             si bien vienen, mal se van.
y así me miro, ya viejo,                                 Cada cual guarda lo suyo
con novia para casarme.                               y hay que saberlo aguantar.
Sumo y sigo: Siguen días                              Me llamo Doña Juanita,
tan mansamente neutrales                            tengo un hijo, y vivo en paz.”
que a la larga el no ser nada
acabará por gustarme.”
Lo demás es silencio   (dos voces del coro).


eBook: no, lamentablemente como en el caso anterior, pero en esta ocasión porque sería una vía más para conocer su obra.



sábado, 6 de octubre de 2012

Vasili Aksiónov: Una saga moscovita (**/***)


(1.193 pág.; La otra orilla)                  (37; agosto de 2012; en Huesca)

Tres generaciones de una familia le permiten a Aksiónov recorrer los años de Stalin en el poder, desde varios puntos de vista: el abuelo, reconocido y laureado médico; su hijo, militar que alcanza el grado de mariscal; y el nieto e hijo de estos, que presta diversos servicios al régimen, primero perteneciendo a una tropa de élite y después como deportista.

Además, está la familia política del abuelo, hermanos del mariscal y amigos de su hijo, lo que le permite cubrir un amplio espectro de clases sociales y de vivencias durante los años en los que Stalin fue Secretario General del Partido Comunista, es decir, desde los años veinte hasta los primeros cincuenta. Treinta años de persecuciones, condenas arbitrarias y hambre que quedan perfectamente reflejadas en las historias particulares de cada uno de los personajes.

En un libro de 1.200 páginas no hace falta decir que hay momentos que podrían ser obviados, pero creo que es más por el gusto personal de cada lector que porque sobren en la historia, pues a mi parecer el autor ha intentado representar todos las situaciones importantes de esos significativos y largos treinta años.

No tiene la poesía de Doctor Zhivago (9; febrero de 2012) ni, quizá, la fuerza Vida y destino (7; agosto de 2009), pero es otra más que se añade a Archipiélago Gulag (leído cuando era joven) y que, visto desde la perspectiva de hoy, demuestran el innecesario sufrimiento de tantos millones de personas a lo largo de los más de setenta años que duró la dictadura del proletariado.




“Figúratelo: ¡en 1925, el octavo año de la Revolución, un atasco en Moscú!”


eBook: lamentablemente ni se comercializa ni lo encontré. Con un volumen como este entre las manos es cuando más se valora el libro digital.                        2014: ipadforos



sábado, 29 de septiembre de 2012

Miklós Bánffy: El reino dividido (***)


(403 pág.; Libros del Asteoride)                (36; agosto de 2012; en Huesca)

Ultimo libro de esta magnífica trilogía de la historia de Hungría antes de la Primera Guerra Mundial. Bánffy va desgranando todas las tensiones que hubo en ese multirracial país y, como anticipa el título y muestran los dos mapas al final del libro, Hungría quedó reducida a un tercio al finalizar dicha contienda.

La novela sigue vertebrada en torno a la familia y conocidos del conde Bálint Abády, al igual que las dos primeras entregas (números 52 y 60 de 2011), y en ella se cierran todas las pequeñas historias que conformaban la forma de vida de la clase política, los nobles y la gente que vivía de su trabajo en los pueblos. Mención especial merece la última aparición de la madre del conde: consigue transmitir toda la alcurnia que destila este personaje a lo largo de los tres tomos.

Llegados a este punto lo único que cabe hacer, dado que fue una trilogía y no una serie, es descubrir qué más escribió este autor y desear que siga siendo tan interesante como lo han sido estas más de 1.600 páginas.




“Bálint Abády entró en el oscuro palco sin hacer ruido.”

eBook: comprado en Amazon a precio de mercado y vale la pena, porque la edición es cuidada.



domingo, 23 de septiembre de 2012

Virginia Woolf: La señora Dalloway (**/***)


(267 pág.; Lumen)                                         (35; agosto de 2012)

Esta es la primera obra que leo de esta autora y está considerada como la mejor de ella. No me esperaba que fuera una lectura fácil, pero desconocía el parecido que tenía con el Ulises de Joyce.

La protagonista de la novela, que da título a la misma, ha organizado una fiesta en su casa, que es el día en el que transcurre la acción, y la novela versa sobre lo que hace a lo largo de ese día y expone en primera persona sus pensamientos. Pero además, también intercala los pensamientos de las personas que acudirán a la fiesta y sus acciones, pasando de un personaje a otro a través de lo que cada uno de ellos está pensando o realizando en ese momento. A través de los personajes que aparecen en la novela se da una visión de la situación social que se vivía.

No creo que haga falta aclarar que no es una novela para pasar el rato, pero a pesar de que en algunos momentos pueda ser de lectura difícil, a medida que se avanza en la historia se le va encontrando la gracia en la forma en que está expuesta y se valora, aún más, la dificultad de su escritura.





“La señora Dalloway dijo que ella misma se encargaría de comprar las flores.”

eBook: correcto.



martes, 11 de septiembre de 2012

Agatha Christie: Muerte en el Nilo (Poirot en Egipto) (**)


(335 pág.; La Llar del Llibre)                         (34; julio de 2012)

Una noche encontré una caja de libros todos ellos muy bien puestos y cogí El club Pickwick (30; julio de 2012), pues no quiero recoger libros de la calle que no vaya a leer (ya he hecho de basurero durante muchos años, en sentido figurado, claro). Pero cuando se lo dije a Anna me pidió que fuera por los demás. Ya sólo quedaban media docena de esta autora y, como los cogí, he leído uno.

Además, en mi juventud había leído varios de ella y nunca sabía quién era el asesino y me hacía un lío tremendo con tanto personaje y sus nombres, por lo que quise comprobar qué me sucedería ahora. Para mi sorpresa, poco me costaba saber quién hablaba o de quién se hacía y, además, descubrí al culpable.

¿De qué trata esta novela? Pues de lo de todas las de Agatha Christie: alguien muere por la mano de otro alguien. La ventaja de esta historia en relación a otras que recuerdo, es que no hay un personaje que tiene un parentesco oculto y que aparece como explicación de lo acaecido, sino que todos los que aparecen son quienes son, ¡y así es más fácil!




“-¡Linnet Ridgeway!”

eBook: lo leí en correcto castellano, porque correcta era la edición que encontré.



sábado, 8 de septiembre de 2012

Donald E. Westlake: Algú em deu calés (**)


(218 pág.; Edicions 62)                                  (33; julio de 2012)

Una novela negra puede ser seca, sin concesiones, pero también puede tender a ser divertida. Esta es de las últimas. (No hacer caso de las serias caras de la portada, pues nada tienen que ver con la trama).

Un taxista recibe un soplo del resultado de una carrera, apuesta y cuando va a cobrar el premio su corredor de apuestas acaba de ser asesinado. ¿A quién acusan? ¿De quién quieren vengarse todos aquéllos que sienten lesionados sus intereses? Pues del pobre pájaro que cree que… alguien le debe dinero.

Otra novela corta que te deja un buen sabor de boca.




“Ben segur que res no hauria passat si jo no fos tan xerraire.”

eBook: no.



sábado, 1 de septiembre de 2012

Stephen Vizinczey: En brazos de la mujer madura (**/***)


(190 pág.; Seix Barral)                                              (32; julio de 2012)

Después de mes y medio y diez libros de haberlo leído me cuesta recordar detalles que me hubiera gustado reflejar en estas líneas, pero de entre las muchas cosas que padezco, la memoria es la que se lleva la peor parte, siempre y cuando pueda decirse que la tengo.

No obstante, me queda el recuerdo de que es una divertida y entrañable historia sobre la atracción que un hombre siente desde su más temprana edad por las mujeres mayores que él. Está escrita con elegancia y, aunque hay situaciones llamadas “explícitas”, nunca es chabacano.

En resumen, creo que es muy aconsejable leer este relato y disfrutar, a través de la mirada de otro, de la belleza femenina que destilan sus páginas.




“Este libro está dirigido a los hombre jóvenes y dedicado a las mujeres maduras, y la relación entre unos y otras es mi propuesta.”

eBook: correcto, salvo en las frases del inicio de los capítulos.